INE reporta alza en la desocupación regional: Biobío anota 10,5% y desempleo femenino llega al 11,0%

29 de Octubre 2026 | Publicado por: Equipo Digital
Fotografía: Archivo | Contexto

La industria manufacturera (-9,4%) y la construcción (-6,2%) encabezaron las mermas sectoriales, mientras que el segmento de asalariados formales cayó 3,4% y la informalidad subió a 27,3%.

Un nuevo deterioro experimentó el mercado laboral en la zona centro-sur del país. Durante el trimestre móvil julio-septiembre (JAS 2026), la tasa de desocupación en la Región del Biobío se situó en un 10,5%, de acuerdo con los antecedentes oficiales presentados por la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

El registro representa un empeoramiento interanual de los indicadores de ocupación. Según detalló el organismo estadístico, “en doce meses se registró un ascenso de 0,4 puntos porcentuales, explicado por la disminución de las personas ocupadas ( -1,5 %), en proporción a la presentada por la fuerza de trabajo ( -1,1 %)”. Como contrapartida, el volumen de personas desocupadas creció un 2,9% en el mismo lapso.


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La desaceleración laboral también se evidenció en los índices globales de inserción. En comparación con igual trimestre del año anterior, la tasa de participación se ubicó en un 55,9% (una baja de 1,0 pp.), mientras que la tasa de ocupación retrocedió 1,2 pp. para ubicarse en un 50,0%. En paralelo, la población clasificada como fuera de la fuerza de trabajo tuvo un incremento de 2,9%.


Al desagregar por género, la brecha continúa desfavoreciendo a las trabajadoras. “En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 11,0%, con un incremento de 0,7 pp. en doce meses; mientras que, en los hombres, la tasa de desocupación fue 10,1%, con un alza de 0,2 pp. en el mismo período”, explicó el INE.

Fuerte contracción en industria y asalariados formales


La merma en la masa de trabajadores ocupados estuvo liderada principalmente por el segmento masculino, donde se registró una baja de 3,4%. En el análisis por ramas de actividad económica, el reporte del INE constató que “los sectores que más contribuyeron a la reducción de la población ocupada fueron industria manufacturera (-9,4%) y construcción (-6,2%)”.

Al revisar la estructura contractual y categorías de trabajo, el impacto recayó sobre el empleo con dependencia formal y el servicio doméstico. En ese apartado, el informe consignó que “por categoría ocupacional, el descenso se observó principalmente en asalariados formales (-3,4%) y personal de servicio doméstico (-20,3%)”.


Alza de la ocupación informal y subutilización

En medio de la destrucción de empleos formales, el trabajo precario anotó un nuevo avance en la región. El reporte consignó que “la tasa de ocupación informal se ubicó en 27,3%, con un alza de 1,0 pp. en un año”, fenómeno en el que “las personas ocupadas informales aumentaron 2,2%, incididas por las mujeres (4,5%) como por los hombres (0,2%)”.


Finalmente, al medir la presión real sobre el mercado laboral, los indicadores de subutilización de la fuerza de trabajo confirmaron un escenario complejo: la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial trepó al 21,2% (un aumento de 0,6 pp. en doce meses).

En los hombres este indicador llegó a 19,3%, mientras que en las mujeres alcanzó un 23,6%, marcando una brecha de género de 4,3 puntos porcentuales.