«Tía Rica» lleva 17 mil créditos cursados en Biobío durante 2026
27 de Octubre 2026 | Publicado por: Edgardo Mora
Cerca del 70% de los 7 mil usuarios son mujeres. Concepción, Talcahuano y Hualpén están entre las comunas que concentran actividades.
Ante la falta de acceso a créditos bancarios o tarjetas de crédito, la Dirección General del Crédito Prendario (DICREP), más conocida como «La Tía Rica», absorbe la urgencia financiera del día a día en los hogares más golpeados de la Región del Biobío, particularmente en un escenario de alta desocupación (10,7%) y bajo crecimiento económico.
Entre los datos relevantes que entregó el director general de la Dirección General del Crédito Prendario (DICREP), Cristian Bahamonde Klein, quien acaba de asumir el cargo por el sistema de Alta Dirección Pública el mes pasado (septiembre), está el que van 17 mil créditos cursados a la fecha en la zona.
Además, Bahamonde actualizó que, de los 7 mil usuarios actuales (en 2023 eran 4 mil), casi un 70% corresponde a mujeres, lo que se suma a la alta concentración en tramos de edad avanzada y sectores de alta vulnerabilidad. Esto ratifica el importante rol que juega la DICREP al operar como la última red de liquidez formal para personas fuera del sistema bancario tradicional.
En entrevista exclusiva con Diario Concepción, el director general de la Dicrep entregó también detalles de un nuevo Sistema de Economía Circular derivado de la promulgación de una ley en 2025, pero cuya implementación partió este año.
—¿Cuáles son las cifras de Biobío?
—Son 17 personas las que hoy día conforman el equipo Biobío. Es un equipo, como te digo, bien importante, que tiene una cantidad de usuarios significativa. Tenemos en el fondo del orden de los 7 mil usuarios en la Región del Biobío. Además de eso, en la Región tenemos 17.000 créditos otorgados este año 2026. Terminamos el año 2025 con 6 mil usuarios y este año 2026 tenemos la proyección de llegar más o menos a lo mismo, porque eso es al cierre del mes de septiembre. O sea, en el fondo, nos falta octubre, noviembre y diciembre; en tres meses vamos a tener seguramente una cifra que va a superar la del año 2025.
—¿Cómo van los números de usuarios nuevos en la zona?
—Este año llevamos 1.100 nuevos usuarios que no vinieron el año pasado, ese es un buen dato. De 5.100 y fracción, 1.100 son nuevos usuarios. Importante decir también que, en el fondo, la edad promedio que concentra la mayor cantidad está entre los 45 y 59 años, pero si vemos la población en general es bastante adulta; las personas menores de 40 años que utilizan la Dicrep son muy pocas y, además, principalmente se trata de mujeres, o sea, estamos hablando de casi un 70% de usuarias que son mujeres.
—¿Cuáles son las comunas que concentran el uso de la «Tía Rica»?
—Las comunas en que más se utiliza son Concepción, Talcahuano, Hualpén, San Pedro de la Paz, Chiguayante, Coronel, Penco, Tomé y Hualqui.
—¿Cómo opera hoy día el sistema de empeño? ¿Cómo es el procedimiento, digamos, que tiene que hacer una persona?
—En el fondo, la persona llega con algún bien; este bien puede ser una joya, una alhaja, o bien un objeto vario. A lo que denominamos objetos varios nos referimos, básicamente, a tecnología: computadores, televisores, equipos de música, cámaras fotográficas, tablets; que además corresponden a las últimas generaciones, por lo que no hay un tema de obsolescencia que haga que esas cosas pierdan valor muy rápidamente.
También dentro de esa clasificación se reciben elementos como maquinaria de construcción, máquinas de coser, bicicletas o medios de transporte que no estén inscritos en el registro motorizado. Y luego está toda la serie que está relacionada con el oro, como gargantillas, cadenas, anillos, aros, o derechamente monedas y también pepitas de oro, o artículos que contienen oro como los relojes, que también se consideran parte de las alhajas. Esa clasificación en el fondo determina el monto del crédito, porque tenemos un monto de crédito máximo por operación, en la que una persona en el mismo acto puede hacer varias operaciones.
Entonces, la persona llega a la Dicrep, realiza una tasación. Tenemos peritos tasadores que están formados dentro de nuestra propia escuela de tasadores; ese tasador establece un valor que estará determinado por la ley del mineral, por cierto, si es oro de 21, 18 o 14 quilates, y luego de eso establecerá obviamente el gramaje. Con eso, en función de una tabla y de un procedimiento que tenemos para determinar el valor del gramo de oro, otorgamos un crédito que tiene un tope en este momento —que es algo dinámico— que va en los 25.000 pesos y fracción respecto del gramo de oro.
—¿Cuál es la periodicidad promedio de los remates en Biobío?
—Todos los meses las unidades de crédito rematan aquellos objetos que en el fondo llevan más de 30 días vencidos y no renovados, porque las personas toman un crédito de hasta 6 meses y ese crédito puede prorrogarse con una tasa adicional hasta por 6 meses más. Ya ese crédito en el fondo tiene un 2,5% de interés.
Tenemos un crédito que tiene una tasa fija para todos los usuarios, independientemente de su condición o de sus características, y en ese segmento nosotros tenemos un crédito de 2,5% de interés simple tanto para las alhajas como para los objetos varios. Para que se entienda bien claramente: si alguien se lleva un crédito de 100.000 pesos, paga 2.500 pesos al mes por concepto de tasa de interés.
—¿Cuáles son los perfiles que poseen los usuarios que concentran los créditos de la «Tía Rica»?
—Son perfiles de alta vulnerabilidad; hablamos de personas de ciertos segmentos socioeconómicos. Tenemos principalmente mujeres, personas mayores… nuestra usabilidad en menores de 40 años es muy bajita. Quisiéramos llegar ahí, creemos que no nos conocen, creemos que es importante hacer un trabajo de difusión y de evangelización de la Dicrep como una entidad de crédito seria del Estado y que además de eso, por cierto, otorga créditos a costos muy bajos y con mucha seguridad y garantía.
Las personas que nos utilizan hoy día son personas que probablemente ya no tienen acceso al sistema financiero; nosotros lo sabemos, nuestro rol social está relacionado precisamente con ello. Nuestros productos llegan a personas que en definitiva tienen una urgencia que requiere de liquidez casi inmediata, y una de las grandes gracias de la Dicrep es que, luego de esta tasación, se pasa por caja con la tasación y con la oferta de crédito que hace el tasador, entonces la persona se va con los recursos de forma inmediata.
—¿En qué consiste esta innovación, por decirlo así, de la Tía Rica, del sistema de economía circular que se comenzó a implementar este año?
—Sí, es una innovación más bien gubernamental, del Estado de Chile, que obedece a diversas iniciativas relacionadas con el lema de Estado Verde y que busca normar o realizar algo que se ha hecho históricamente, que tiene que ver con que la Tía Rica enajena bienes muebles que el Estado deja de utilizar, ya no necesita o da de baja, pero que todavía pueden tener una segunda vida.
—¿Cuáles son los principales desafíos institucionales más relevantes para su periodo en el cargo?
—Diría que hay tres grandes ámbitos de desafío. Hay más, pero en el fondo, si me debo ceñir al mandato presidencial, lo que me ha transmitido el ministro del Trabajo y Previsión Social, Tomás Rau, y el subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende, se relaciona con generar un ambiente de control en los procesos internos que sea de máxima rigurosidad.
La Dicrep ha pasado en los últimos meses por un periodo en donde ha tenido cuestionamientos relacionados principalmente con temas de seguridad, donde diría que se ha entendido por parte del ente contralor que la institución ha perdido un poco su norte, y creo que es algo que debemos recobrar. En definitiva, hay que instaurar un nuevo ambiente de control en la organización, estandarizar los procesos y, en el fondo, controlar estas observaciones que la Contraloría nos ha realizado en los últimos periodos.