Álvaro Castellón, gerente general de Aclara Metals: “Somos capaces de revivir” la metalización de tierras raras en Huachipato
20 de Octubre 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
La planta demostrativa permitirá probar procesos para fabricar metales y aleaciones.
La instalación de una planta demostrativa en Huachipato busca desarrollar y probar procesos para producir metales y aleaciones de tierras raras, una etapa de la cadena
industrial que perdió presencia en Occidente frente a la competencia asiática.
Álvaro Castellón, gerente general de Aclara Metals, explica cómo se gestó el trabajo con la siderúrgica, qué capacidades esperan desarrollar en Talcahuano.
-¿Cómo se conformó Aclara Metals y qué papel cumple dentro de los proyectos de tierras raras que desarrolla la compañía?
Aclara Metals es una sociedad constituida en partes iguales por Aclara y CAP, con un 50% de participación para cada socio. CAP, además, posee una participación en el proyecto de tierras raras de Penco y acciones de Aclara Resources Inc., compañía que cotiza en Canadá. Este nuevo vehículo permite que ambas empresas participen en el desarrollo de la etapa de metalización y producción de aleaciones.
Aclara Metals.
-Para entender el trabajo que están realizando en Huachipato, ¿cuáles son las etapas de la cadena productiva de las tierras raras?
Hay que distinguir tres etapas principales. La primera es la extracción y producción de concentrado, que es lo que se proyecta realizar en Penco. Ese material contiene alrededor de 17 elementos mezclados. Después viene la separación, un proceso industrial de carácter químico que permite obtener cada elemento por separado. La tercera etapa es la metalización, donde algunos de esos elementos se transforman en metales y aleaciones.
Posteriormente está la fabricación de imanes permanentes, que no forma parte actualmente de los proyectos de la compañía. Esos imanes se utilizan, por ejemplo, en motores de vehículos eléctricos y turbinas eólicas. Nos sentimos muy orgullosos de que los concentrados provenientes de Penco puedan recorrer esa cadena y terminar formando
parte de productos de ese tipo.
-¿Por qué decidieron desarrollar precisamente la etapa de metalización en Huachipato?
Comenzamos a desarrollar este proyecto en septiembre de 2024. Partimos prácticamente desde cero: inicialmente era una sociedad con un solo trabajador, que era yo. Formamos un equipo pequeño para estudiar las rutas de proceso y entender cómo producir estos metales y aleaciones.
En ese camino recurrimos a asesores y especialistas. La industria occidental de metalización fue perdiendo presencia durante las últimas décadas, porque China y otros países de Oriente comenzaron a ofrecer precios muy competitivos. Eso provocó que las capacidades productivas en Occidente decayeran y que quedaran muy pocos expertos en esta
tecnología. Decidimos trabajar con los especialistas disponibles y, además, incorporar formalmente al departamento de ingeniería de Huachipato.
-¿Qué proceso específico se probará en la planta demostrativa y qué dificultades implica desarrollarlo?
Actualmente estamos trabajando en la ingeniería básica de una futura planta industrial. Durante ese trabajo surgió la necesidad de pilotear uno de los cuatro procesos productivos que contempla la metalización. En uno de ellos no existe un equipo que podamos comprar directamente en el mercado: debe diseñarse a medida. Además, hay restricciones que impiden adquirir determinados equipos en Oriente.
Por eso decidimos realizar ese pilotaje en Huachipato. La siderúrgica cuenta con experiencia industrial y personal que puede aportar conocimientos para trabajar en la electrólisis de tierras raras a altas temperaturas. Aunque es una instalación pequeña y su objetivo es generar información para diseñar una futura planta industrial, representa una oportunidad concreta para demostrar que podemos desarrollar ingeniería desde la Región del Biobío y proyectarla hacia otros mercados.
-¿Qué resultados esperan obtener y cómo se utilizará la información generada en Talcahuano?
Buscamos validar el proceso, conocer su comportamiento en condiciones de operación y reunir antecedentes técnicos para avanzar hacia una instalación de mayor escala. La planta demostrativa tendrá una capacidad de hasta 175 kilos diarios de aleaciones, con una pureza superior al 99,5%, según los antecedentes entregados por la compañía.
El diseño desarrollado junto con Huachipato durante aproximadamente dos años servirá como base para avanzar en la ingeniería de una futura planta industrial en Estados Unidos. La experiencia permitirá evaluar el proceso antes de escalarlo a esa dimensión.
Aclara Metals.
-Considerando las dificultades de Huachipato y la necesidad de recuperar actividad productiva, ¿qué impacto tendrá esta iniciativa en el empleo y en la reconversión
industrial?
Este proyecto en particular no está pensado para generar empleo ni impactos sostenibles a largo plazo. La planta demostrativa es una iniciativa puntual, enfocada en desarrollar ingeniería y validar procesos. Hay que distinguir ese objetivo de lo que podría significar una futura operación industrial.
Sin embargo, si lo miramos desde una perspectiva más ambiciosa, es una muestra potente de que podemos desarrollar ingeniería desde la Región del Biobío hacia el mundo. Podemos recuperar procesos que fueron perdiendo presencia en Occidente y demostrar que somos capaces de revivir esas capacidades en Huachipato, con un nivel tecnológico elevado.
En Sudamérica no ha existido producción de metales de tierras raras a una escala como la que alcanzará esta planta demostrativa, aunque se trate de volúmenes acotados. Con este desarrollo buscamos abrir una posibilidad tecnológica que hasta ahora no estaba presente en la región.