Industria 5.0 en Biobío: advierten urgente necesidad de certificar y reentrenar a trabajadores del sector
09 de Octubre 2026 | Publicado por: Edgardo Mora
Estudio del Observatorio Laboral y la UBB analiza la sustitución de tareas por automatización. Mesa por la Defensa del Empleo urge avanzar en sello regional de competencias.
En un contexto de continuas alzas en la tasa de desocupación regional (10,7%) y de la informalidad (27,9%), según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), cobra especial relevancia el Estudio de Profundización de Ocupaciones (POC 2026), elaborado por el Observatorio Laboral Biobío.
El director del Observatorio y académico de la Universidad del Bío-Bío (UBB), Luis Méndez, explicó que esta área de investigación complementa instrumentos como la Encuesta Nacional de Empleo (ENADEL) o los informes mensuales del Termómetro Laboral que elabora la entidad especializada.
“Esta vez profundizamos en ocupaciones ligadas al sector de industrias manufactureras. La investigación utiliza técnicas cuantitativas y cualitativas para indagar en actividades que están cambiando su perfil ocupacional debido al avance tecnológico en las empresas de la región y el país”, señaló Méndez.
Entre las ocupaciones analizadas destacan los operadores de máquinas de acabado de metales, auxiliares administrativos industriales y operadores de instalaciones para la preparación de papel y pasta celulosa.
Motor económico en transición
El estudio ratifica la condición estratégica y el dinamismo histórico de la manufactura en Biobío, manteniéndose como el principal motor del Producto Interno Bruto (PIB) regional con un aporte del 19,3%. No obstante, el informe advierte que el sector atraviesa un punto de inflexión crítico, caracterizado por el tránsito desde la Industria 4.0 hacia modelos integrativos y regenerativos de la Industria 5.0.
Al respecto, Méndez precisó que “el sector industrial sigue liderando la economía regional a pesar de su reconversión. Para mantenerse vigente, debe continuar adaptándose a tecnologías como la robótica, la inteligencia artificial y el internet de las cosas. Un segmento importante de la industria se encuentra en transición desde sistemas manuales hacia la automatización en tiempo real y el análisis estratégico de datos”.
Actualización de competencias en ChileValora
La versión 2026 del estudio busca producir información clave para actualizar y fortalecer los perfiles de certificación de competencias de ChileValora, asociados al Organismo Sectorial de Competencias Laborales (OSCL) de Manufactura. Cabe destacar que este sector encabeza la participación productiva regional (19,3%), seguido por los servicios personales (18,4%).
La investigación se centró en dos perfiles existentes y en el levantamiento de antecedentes para un perfil emergente, acordados con el OSCL. Ambos perfiles pertenecen a subsectores clave: el metalmecánico y el de producción de papel y derivados forestales. El informe enfatiza la relevancia histórica del rubro en la zona, dada su alta participación en la matriz productiva, su vocación exportadora y su capacidad de encadenamiento con otros sectores.
Foto: Cedida (C.I.)
Transformaciones y desafíos del sector
Entre los resultados del estudio resaltan aspectos como las principales transformaciones, tendencias y desafíos del sector de las manufacturas en la Región.
En el ámbito de las transformaciones se muestran cuatro elementos observados como sistemas ciberfísicos e interconectividad donde se plantea una migración hacia sistemas híbridos donde la producción física converge con el análisis digital en tiempo real mediante el Internet de las Cosas (IoT) y la computación en la nube.
En cuanto a simulación avanzada el sector investigado presenta la adopción de “gemelos digitales” (réplicas virtuales) para el monitoreo predictivo, pruebas integradas automatizadas y optimización de recursos sin detener las líneas físicas y en el área de la automatización y robótica, se exhibe una evolución de líneas tradicionales a celdas de manufactura flexibles potenciadas por robótica colaborativa (cobots), visión artificial y manufactura aditiva (impresión 3D).
En cuarto lugar, está la reconfiguración del empleo donde existe una transformación en la sustitución y desplazamiento de tareas físicas y cognitivas repetitivas debido a la Inteligencia Artificial (IA) y la Automatización Robótica de Procesos (RPA).
En lo relativo a los desafíos del sector en el documento se lee que existe una brecha estructural en adopción e integración de tecnologías entre Pymes y grandes empresas (e industrias multinacionales). Además, hay un desajuste de habilidades y brechas generacionales en competencias digitales avanzadas.
Respecto a las recomendaciones de política pública, el estudio apunta a una transformación del modelo de capacitación desde uno basado en cursos genéricos a uno de alta intensidad tecnológica, enfocando la capacitación en competencias digitales avanzadas.
También sugiere fortalecer instancias tripartitas de participación dentro de un marco de gobernanza para abordar desafíos que tienen empresas y trabajadores; actualizar y potenciar mallas y contenidos curriculares de formación técnico profesional y un financiamiento de laboratorios de manufactura avanzada, que permitan al sector mantenerse a la vanguardia de la producción industrial.
La visión de los trabajadores
Por su parte, Iván Montes, vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria Regional, sostuvo que el estudio del Observatorio Laboral fija urgencias concretas en materia de capacitación para enfrentar la llegada de la Industria 5.0.
Sobre el rol de ChileValora para alinear la oferta formativa con la transformación productiva, Montes dio a conocer dos prioridades planteadas a la dirección nacional del organismo. “Primero, lograr una amplia certificación para los trabajadores portuarios. La región cuenta con cerca de 2.000 operadores en este ámbito, pero solo 100 están certificados, lo que representa un desafío urgente ad portas de procesos como la licitación del Puerto San Vicente en 2029”, indicó.
Como segundo punto, el vocero propuso articular un proceso masivo de certificación bajo una marca territorial. “Queremos promover la creación de un sello regional de certificación Biobío, donde participen empresas públicas y privadas. Tuvo una excelente acogida, pues todo lo que apunte a capacitar, certificar y recertificar a los trabajadores va en la línea que estamos impulsando”, concluyó.