Biobío: sector industrial recibió el 68% de la distribución eléctrica regional
06 de Octubre 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
Expertos advierten que el incremento por sí solo no basta para certificar una recuperación económica, abriendo el debate entre eficiencia tecnológica y menor actividad productiva.
El bajo crecimiento de la demanda eléctrica a nivel nacional durante los últimos cinco años abrió una pregunta para la Región del Biobío: ¿las empresas están usando mejor la energía o parte de la industria está produciendo menos?
En una zona donde operan actividades forestales, pesqueras, manufactureras y de celulosa, ambas explicaciones podrían influir en las cifras. Los últimos datos regionales, sin embargo, muestran que la electricidad distribuida a la industria aumentó.
Según la Dirección Regional del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en julio de 2026 se distribuyeron 620 gigavatios-hora (GWh) de electricidad en el Biobío, un 2,8% más que en igual mes del año anterior.
El sector industrial recibió 424 GWh, equivalentes al 68,3% del total regional, y registró un alza interanual de 4,8%. El consumo residencial también contribuyó al incremento.
El resultado de ese mes impide trasladar sin matices el diagnóstico nacional a la región. Tampoco basta, por sí solo, para concluir que la actividad industrial se recuperó o que las empresas dejaron de mejorar su eficiencia.
Una región marcada por la industria
El INE señaló que, entre 2021 y 2025, la distribución mensual de electricidad en el Biobío se movió entre 496 y 655 GWh, con una tendencia levemente creciente.
En el destino industrial, los registros oscilaron entre 310 y 465 GWh. En promedio, cerca del 70% de la electricidad distribuida en la región tuvo como destino ese sector.
La entidad precisó que sí existen datos para 2026 y que los últimos publicados corresponden a julio. También advirtió que cualquier comparación con las cifras del resto del país debe considerar la metodología empleada para calcular la distribución regional, descrita en una separata técnica publicada en septiembre de 2025.
El peso de la industria explica por qué sus cambios pueden mover el indicador regional. El cierre de la siderúrgica Huachipato en 2024 modificó la estructura productiva del Biobío, mientras otras actividades han atravesado períodos de menor producción, nuevas inversiones y modernización de sus procesos.
Ninguno de esos antecedentes permite atribuir, de manera aislada, la trayectoria de la demanda eléctrica a una sola causa.
Carolina Echagüe M.
El seremi de Energía del Biobío, Javier Salamanca, sostuvo que, tras la recuperación económica posterior a la pandemia, la industria regional ha mantenido un consumo energético estable.
A su juicio, ello refleja la relevancia de los sectores forestal, manufacturero y pesquero. Añadió que, en paralelo, se están incorporando fuentes renovables y promoviendo mejoras en el uso de la energía.
Los antecedentes del Balance Nacional de Energía disponibles hasta 2024 también sitúan a la industria entre los principales consumidores de energía de la región, junto con el transporte.
Esos datos abarcan distintas fuentes energéticas y, por tanto, no deben confundirse con las cifras del INE sobre distribución de electricidad. La biomasa, el gas natural y el diésel también forman parte de los insumos utilizados en la actividad productiva regional.
La producción, clave para interpretar el consumo
Para Luis García Santander, docente del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Facultad de Ingeniería y especialista en eficiencia energética y redes eléctricas inteligentes, la forma de distinguir entre eficiencia y menor actividad es comparar la energía utilizada con el volumen producido.
“Si la cantidad del producto, por ejemplo, litros de bebidas, toneladas de celulosa o metros de conductores de acero, disminuye, entonces es altamente probable que la causa sea una baja de la actividad industrial”, explicó.
Si la producción se mantiene mientras cae el consumo eléctrico, añadió, la reducción probablemente responde a mejoras en los procesos o cambios tecnológicos.
Ese análisis también sirve para interpretar un aumento como el registrado en julio. Que la industria haya recibido más electricidad no indica, por sí mismo, si produjo más, si cambió la composición de sus actividades o si varió la energía requerida por cada unidad fabricada.
Para responder a esto se necesitan series comparables de producción y consumo por sector o instalación.
García recordó que el Biobío concentra actividades pesqueras, forestales, de celulosa y papel, además de la industria del petróleo y sus derivados.
Por esa composición, sostuvo, la región está expuesta a cambios internacionales en los precios de combustibles e insumos, así como a otras variables económicas y geopolíticas.
El académico vinculó el cierre de Huachipato con esas condiciones externas y con la competencia que calificó como desleal o subsidiada por otros Estados.
Agregó que la falta de seguridad en el sector forestal ha reducido las inversiones y que la disminución de las exportaciones también ha incidido en la demanda energética regional.