De los ductos de ventilación a multas: los reclamos por olores a cannabis en edificios del Gran Concepción

19 de Septiembre 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
Fotografía: Contexto

Administradores aseguran recibir reclamos recurrentes por humo en espacios privados y comunes.

“Sí, se siente olor a humo tanto en los pasillos como dentro de los departamentos”, relata Valentina Rozas, residente de un edificio del sector Laguna Redonda de Concepción. Según cuenta, el olor se desplaza por las tuberías y termina ingresando principalmente por los baños, situación que se ha comunicado a la administración.

Una experiencia similar describe Tomás Gajardo, quien vive en un condominio de calle Canto del Valle, en Lomas de San Sebastián. Gajardo comenta que “no es que siempre esté pasado a marihuana en el edificio, pero sí hay momentos en que el olor se hace parte del paisaje”.

El residente señala que también ha percibido el olor durante las noches desde su balcón y precisa que no cuestiona el consumo, sino las molestias que genera cuando el aroma permanece en espacios comunes o ingresa a las viviendas.


Los testimonios forman parte de una situación que administradores de condominios del Gran Concepción dicen haber comenzado a abordar con mayor frecuencia: reclamos de residentes que atribuyen determinados olores al consumo de cannabis al interior de edificios, donde la principal dificultad está en establecer de qué departamento proviene el humo.

Carolina Echagüe M.


Olores que circulan entre departamentos

Elías Osorio, administrador de condominios y edificios del Gran Concepción, asegura que recibe este tipo de reclamos prácticamente de forma sostenida, señalando que “en las comunidades que administro es una situación que se presenta prácticamente todos los meses y va en aumento”.


Según explica, las administraciones solicitan antecedentes sobre el horario, frecuencia y lugar donde se percibe el olor antes de informar a una unidad determinada. La razón es que el humo puede desplazarse por distintas vías dentro de un edificio.

Osorio sostiene que “la principal dificultad es determinar el origen, porque los olores pueden desplazarse por ductos, ventilaciones y espacios comunes”.


Osorio plantea que, desde el punto de vista de la convivencia, lo relevante es determinar si existe una conducta que termina afectando a otros residentes.

En ese contexto, menciona el artículo 27 de la Ley 21.442, que regula conductas que puedan perturbar la tranquilidad o afectar la salubridad y habitabilidad de un condominio.


En las comunidades que administra, señala, estos casos no han derivado en multas. “Los hemos resuelto mediante notificación y gestión directa con el propietario/a“, explica.

Agrega que, si una conducta persiste y existen antecedentes suficientes, la normativa contempla multas de 1 a 3 UTM (desde $71.721 hasta más de $215.000), cuyo conocimiento corresponde al Juzgado de Policía Local.


También recalca que una denuncia por olor no demuestra por sí sola que exista una infracción, afirmando que “la clave es actuar con evidencia y proporcionalidad: tomar en serio el reclamo, pero evitar atribuir una infracción sin antecedentes suficientes”.

Por su parte, Juan Segura, administrador de condominios del Gran Concepción, también ha recibido denuncias. Según cuenta, algunos residentes señalan que el olor llega hasta departamentos que no tienen relación con el consumo, advirtiendo que “es una situación que genera bastante molestia entre los vecinos”.


Frente a los reclamos reiterados, señala que se ha contactado a propietarios o residentes para informarles de la situación y solicitar medidas que eviten su repetición.

Distinto escenario en la vía pública


En la Municipalidad de Concepción, en tanto, el escenario reportado es diferente. El alcalde Héctor Muñoz señala que durante el último año la Dirección de Seguridad Pública ha recibido denuncias relacionadas con consumo de marihuana y posibles situaciones de microtráfico, pero principalmente en la vía pública, “especialmente en barrios y plazas donde vecinos han reportado conductas reiteradas”.

El jefe comunal agregó que no han recibido denuncias por olores o consumo al interior de departamentos que estén afectando a otros residentes. Los antecedentes recogidos por el municipio son derivados a las policías cuando corresponde y también son abordados en instancias de coordinación de seguridad comunal.


Muñoz precisa que el municipio no tiene facultades para fiscalizar directamente situaciones de consumo de drogas dentro de propiedades privadas, por lo que los casos que puedan revestir características delictuales son derivados a las instituciones competentes.

Cannabis medicinal y una investigación en Santiago


Los reclamos por olores en edificios y el consumo en espacios públicos se producen mientras el uso y distribución de cannabis medicinal también enfrenta una investigación judicial en Santiago.

Antonia Pedregal, residente de un condominio de Andalué, en San Pedro de la Paz, cuenta que es usuaria de uno de los dispensarios de cannabis medicinal de Concepción. Según relata, para incorporarse debió presentar una receta médica: “Yo al menos sí soy parte de uno de los dispensarios de cannabis medicinal que hay en Concepción.


Para entrar tuve que mostrar una receta médica que me dieron, porque tengo problemas de ansiedad, de sueño, por lo que me recetaron cannabis medicinal para enfrentar esto”.

La residente afirma que en su edificio no es habitual percibir olor a marihuana, aunque reconoce que puede sentirse algunos fines de semana. “Nunca he escuchado que se quejen en la comunidad“, agrega.


El caso de los dispensarios adquirió una nueva dimensión a raíz de una investigación en Santiago que derivó en la formalización de 44 imputados por delitos que incluyen asociación ilícita para el tráfico de drogas, tráfico ilícito, cultivo y lavado de activos.

La tesis del Ministerio Público es que una estructura que se presentaba como destinada al acceso de cannabis medicinal habría sido utilizada para distribuir la sustancia y generar ganancias.


La existencia de esta investigación no establece, por sí misma, una relación con los dispensarios de Concepción ni con los reclamos de vecinos por olores en edificios.

Cifras de incautación


En paralelo, las cifras de Carabineros muestran una variación significativa en las incautaciones de marihuana en la Región del Biobío.

Al mismo periodo de 2025, la policía uniformada había decomisado 21,2 kilos de esta droga, mientras que durante 2026 la cifra acumulada alcanza los 1.385,8 kilos. Esto representa un aumento de más de 65 veces respecto del mismo periodo del año anterior, de acuerdo con los antecedentes entregados por la institución.