Recorte en proyección de crecimiento prevé escenario aún más complejo para el mercado laboral de Biobío

10 de Septiembre 2026 | Publicado por: Edgardo Mora
Fotografía: Cedida | Fondo Solidario de Cesantía

Observatorio Laboral estima que una contracción de solo un punto sumaría casi 2.500 desocupados a las cifras actuales.

El escenario está cuesta arriba para las expectativas de mejora del empleo tanto en la Región del Biobío como en el país. En su más reciente Informe de Política Monetaria (IPoM), el Banco Central redujo su proyección de crecimiento económico nacional a un rango de entre 1% y 1,75%.

A este escenario se suma la información de la última edición del Termómetro Laboral de septiembre, que analizó el trimestre móvil mayo-julio 2026, el cual registró una caída interanual del 2,7% en la población ocupada regional, lo que equivale a 19.333 trabajadores menos.

En concreto, la tasa de ocupación cayó 1,8 puntos porcentuales (p.p.), situándose en un 50,0%. Al desagregar por género, la cifra llegó al 58,2% en hombres y al 42,5% en mujeres, con disminuciones interanuales de 2,6 y 0,9 p.p., respectivamente.


El descenso estuvo marcado principalmente por la baja en el grupo de “Profesionales, científicos e intelectuales”, que cayó un 16,9%, y por la contracción de la ocupación en el sector enseñanza, que retrocedió un 13,7%. En contraste, el comercio presentó un incremento del 6,1% en la cantidad de personas ocupadas.

El impacto de un menor crecimiento


Al evaluar cómo incide un menor dinamismo económico en el empleo local, el Dr. Luis Méndez, director del Observatorio Laboral Biobío y académico de la Universidad del Bío-Bío (UBB), explicó que existe una relación directa entre ambas variables. “Diversos estudios así lo manifiestan”, manifestó, agregando que “el más conocido en la literatura es el realizado por Arthur Okun para la economía norteamericana en la década de los setenta”.

Dicha investigación dio origen a la llamada “ley de Okun”, la cual describe una relación inversa entre crecimiento y desempleo. “Estudios para América Latina y Chile estiman que, por cada punto porcentual de crecimiento del PIB, el desempleo disminuye 0,3 puntos. En sentido inverso, la regla debiera ser similar: para el Biobío, una caída de 1% del PIB regional significaría un aumento de 0,3% en la tasa de desempleo; es decir, casi 2.500 desocupados más, los que se sumarían a los 83.122 existentes a la fecha”, detalló Méndez.


Por su parte, Javier Sepúlveda, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas (Facea) de la Universidad de Concepción (UdeC) y exseremi de Economía, señaló que la rebaja en las estimaciones del IPoM anticipa un menor dinamismo en el corto plazo. Esto “podría afectar especialmente a la Región del Biobío por su alta participación de la industria manufacturera, la construcción, el comercio, el transporte y la actividad portuaria”.

Asimismo, el académico advirtió que el alza internacional del petróleo y la persistente inflación encarecerán los costos logísticos, portuarios e industriales, áreas fundamentales de la matriz productiva local.


“En el Biobío, este escenario se traducirá en una menor creación de empleo formal, la postergación de proyectos de inversión y una mayor presión sobre sectores intensivos en mano de obra. Es un panorama desafiante que la región deberá afrontar hasta que se consolide la recuperación de la inversión proyectada hacia 2027”, concluyó Sepúlveda.

En tanto, el Dr. Cristian Guzmán, director del Departamento de Economía de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, UCSC, manifestó que “particularmente lo que está haciendo hoy día el Banco Central no es más que ajustar las proyecciones que ya tenía desde principio de año. Una señal importante sobre esas proyecciones es el comportamiento de la tasa de desempleo, que está sobre el promedio de los últimos años: sobre el 10% en la región, 9,5 en Chile”.


Para Guzmán, “repercusiones de mediano plazo no debería tener tanto a nivel regional, porque las expectativas económicas, a mi parecer, ya están internalizadas por los agentes en la economía regional. Lo que nos queda ahora, particularmente, es mirar cuál va a ser el enfoque del presupuesto de la nación 2027, que debería ingresar en octubre a discusión en el en el Parlamento, y ver particularmente si las medidas principales de reactivación van a ser gasto fiscal para efectos de corto plazo o van a venir a potenciar medidas de inversión pública con efectos de mediano plazo. Eso por un lado. Y segundo, obviamente esperar también las reacciones que va a tener particularmente el Gobierno Regional sobre el trabajo que está haciendo en las estrategias de desarrollo 2050, como también esta mesa de trabajo para levantar propuestas de política pública ahora para mejorar el el empleo en la Región”.

La visión de los trabajadores


Desde el mundo sindical, Iván Montes, vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria Regional (organización que agrupa a más de 30 sindicatos de la zona), sostuvo que el reporte del Banco Central evidencia un estancamiento severo.

Este IPoM da cuenta de un estancamiento que deriva en una alta tasa de desempleo, un problema que ya es estructural, como hemos venido advirtiendo. En el Biobío la desocupación llega al 10,6%, es decir, 1,5 puntos por sobre el promedio nacional”, enfatizó Montes.


El dirigente apuntó también al impacto del alza en los combustibles decretada en marzo, medida que a su juicio “careció de una base técnica sólida, no debió haberse tomado y hoy impacta directamente en el aumento del IPC y en el costo de la canasta familiar”.

Montes expresó su expectativa de que dicha política sea revisada por el Ejecutivo. “Esperamos que se pueda enmendar esa situación. El IPoM ratifica nuestra visión de que este es un problema estructural que requiere medidas inmediatas como la inversión pública, instrumentos a mediano plazo como subsidios y proyectos, y una visión estratégica de desarrollo a largo plazo tanto para la región como para el país”, concluyó.