Riesgos climáticos dejan más de $304 millones en indemnizaciones agrícolas en Biobío
08 de Septiembre 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
Arauco concentró 89 beneficiarios y más de $180 millones en indemnizaciones.
Sequías, precipitaciones fuera de temporada, heladas, golpes de calor, incendios y enfermedades provocaron pérdidas que derivaron en el pago de más de $304 millones en indemnizaciones a 124 productores agrícolas de la Región del Biobío.
Los pagos corresponden a agricultores que mantenían seguros vigentes al momento de los siniestros y a productores cubiertos por el Seguro Colectivo de Enfermedades Exóticas en Aves.
Del total regional, 122 beneficiarios de pólizas individuales recibieron $298.739.474, mientras otros dos productores accedieron a $5.809.135 por contingencias sanitarias avícolas.
En conjunto, ambas líneas representan $304.548.609 destinados a compensar parcialmente daños que afectaron cultivos, colmenas y producción de aves.
El desglose territorial muestra que la mayor cantidad de productores indemnizados se concentró en la provincia de Arauco. En esa zona se registraron 89 beneficiarios, quienes recibieron un total de $180.672.658.
Las pérdidas estuvieron asociadas principalmente a cultivos de papa de guarda afectados por períodos de sequía y lluvias extemporáneas. Estos fenómenos pueden alterar tanto el desarrollo de las plantaciones como las faenas de cosecha y conservación del producto.
En la provincia de Biobío, en tanto, 33 agricultores recibieron indemnizaciones por $118.066.816.
Las precipitaciones fuera de temporada y las heladas provocaron daños en cultivos de trigo y avena, mientras que los apicultores reportaron pérdidas vinculadas con incendios, humo y golpes de calor.
Seremi de Agricultura Biobío.
Incendios y lluvias fuera de temporada
Entre los casos informados se encuentra el de un apicultor de Santa Bárbara que perdió 200 colmenas durante los incendios estivales. Daniel Yuri Iraira explicó que el pago del seguro le permitió retomar sus actividades productivas después del siniestro.
“Afortunadamente estábamos asegurados y nos pudimos poner de pie después de ese terrible momento”, señaló. Agregó que, sin la indemnización, habría enfrentado dificultades para mantener la exportación de miel y el envío de abejas reinas hacia Canadá.
Otro de los productores afectados fue Felipe Espinoza, horticultor del sector San José de Huaqui, en Los Ángeles. Las precipitaciones favorecieron la aparición de bacterias que dañaron dos hectáreas de tomates, hasta volver inviable su producción.
Espinoza sostuvo que los episodios de lluvia durante el verano se han vuelto más frecuentes e intensos. Según relató, luego de una inspección en terreno se determinó que el cultivo presentaba un nivel de daño que impedía continuar con su desarrollo.
“Antiguamente, cuando no teníamos seguro, se perdía lo invertido, pero hoy producimos con más confianza porque sabemos que, si el cultivo se enferma, no lo perdemos todo”, afirmó.
Las indemnizaciones no necesariamente equivalen al valor completo de las pérdidas sufridas, debido a que los montos dependen de las condiciones contratadas, la evaluación del daño, los deducibles y los límites establecidos en cada póliza.
Subsidios para contratar seguros
El sistema administrado por Agroseguros contempla un subsidio estatal que financia entre el 40% y el 69% del costo de las pólizas individuales destinadas a actividades silvoagropecuarias.
En el caso de usuarios del Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap), el aporte puede aumentar mediante subsidios complementarios.
Los seguros colectivos frente a enfermedades exóticas de aves, por su parte, son financiados íntegramente con recursos estatales y no tienen costo directo para los productores incorporados a la cobertura.
El seremi de Agricultura del Biobío, Francisco Lagos, señaló que estos instrumentos buscan impedir que un evento climático o sanitario signifique la pérdida total de la inversión realizada por las familias rurales.
“La agricultura es una actividad altamente sensible a las variaciones del clima”, sostuvo la autoridad, quien indicó que las coberturas permiten disponer de recursos para reiniciar las actividades después de un siniestro.
Seremi de Agricultura Biobío.
Revisión de las coberturas
Junto con la entrega de los certificados, representantes del sector público, gremios agrícolas, compañías aseguradoras, liquidadores y organizaciones de productores participaron en una nueva sesión de la Mesa de Trabajo Regional de Agroseguros.
La instancia busca revisar los criterios técnicos utilizados para calcular las coberturas, entre ellos las fechas de siembra, trasplante y cosecha, además de los rendimientos esperados por hectárea.
El director ejecutivo de Agroseguros, Cristián Buccione, explicó que también se analiza la incorporación de eventos climáticos que han comenzado a presentarse con mayor frecuencia o intensidad en la región.
El objetivo, señaló, es adaptar los seguros a las características productivas y climáticas del Biobío. La revisión cobra relevancia ante pérdidas provocadas por lluvias estivales, altas temperaturas, incendios y otros fenómenos que pueden no coincidir con los calendarios agrícolas tradicionales.
Las cifras regionales reflejan que los daños no se concentraron en una sola actividad. Durante el período considerado resultaron afectados cultivos de papa, trigo, avena y tomate, además de la producción apícola y avícola.