Innovación regional: estudian producir pellet con residuos locales para evitar el desabastecimiento
31 de Agosto 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
Avellanas, vid y madera son las alternativas de materia prima. Usuarios recuerdan el temor que generó la falta del producto durante inviernos pasados.
El temor a quedarse sin calefacción durante el invierno no es una situación desconocida para quienes utilizan estufas a pellet en el Biobío.
Luisa Manríquez, vecina de Concepción, recuerda que en uno de los episodios de desabastecimiento que le tocó vivir comenzó a recorrer distintos puntos de venta sin encontrar el combustible que necesitaba.
“Hubo un momento en que de verdad tuvimos miedo de quedarnos sin calefacción. Uno está acostumbrado a comprar el pellet con anticipación, pero en esa ocasión empezamos a buscar y no encontrábamos. Íbamos a distintos lugares, preguntábamos y estaba agotado o había que esperar”, relató.
La situación, según recuerda, generaba especial preocupación porque la estufa constituía su principal sistema de calefacción.
“Pensar que podíamos pasar el invierno sin poder usarla era bastante angustiante, sobre todo por las noches, cuando bajaba mucho la temperatura”, añadió.
Una experiencia similar recuerda Esteban Durán, vecino de Penco, quien apunta a la incertidumbre como uno de los principales problemas que enfrentaron los consumidores durante los periodos de menor disponibilidad.
“Cuando aparecía pellet en algún lugar, había que comprar inmediatamente porque uno no sabía cuándo iba a volver a encontrar”, señaló.
La búsqueda, agrega, implicaba recorrer distintos lugares y consultar a conocidos para conseguir sacos.
Para Ignacio Saavedra, de Talcahuano, la experiencia dejó una conclusión respecto de la dependencia que existe de la disponibilidad del producto.
“Después de vivir ese problema, uno entiende que no podemos depender solamente de que haya suficiente pellet disponible en el mercado”, afirmó.
Saavedra considera que una de las alternativas para reducir esa incertidumbre pasa por ampliar las formas de fabricación del biocombustible.
“Por eso me parece importante que existan otras formas de producirlo y que se puedan aprovechar residuos que hoy se botan o que tienen otros usos”, planteó.
Foto: Isidoro Valenzuela.
Una producción que busca ampliar sus materias primas
Precisamente, esa posibilidad es la que se encuentra estudiando la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), donde se desarrollan proyectos orientados a producir pellet utilizando materias primas diferentes al tradicional aserrín de pino.
Laura Azócar, directora del Centro de Energía de la UCSC, explicó que existe a nivel internacional un desarrollo creciente de alternativas para fabricar este biocombustible a partir de distintos tipos de biomasa.
En el caso del trabajo que desarrollan, entre las materias utilizadas se encuentran residuos de la industria de la vid y cáscaras de avellana, además de otras fuentes de biomasa.
La académica explicó que en Europa existe una presión creciente por destinar la madera a usos de mayor valor, como la construcción, lo que ha impulsado la búsqueda de otras materias primas para la producción energética.
En Chile, plantea, esa tendencia podría adquirir mayor relevancia a medida que aumente la demanda por madera para otros fines.
Entre las alternativas disponibles menciona la paja de trigo, las cáscaras de avellana, las retamillas y distintos residuos provenientes de la actividad forestal y agrícola.
La utilización de estos materiales, además, podría contribuir al manejo de biomasa que actualmente se acumula en distintos territorios y que puede constituir material combustible durante la temporada de incendios forestales.
“Hay mucha cantidad de biomasa que se está generando, debido a que llueve más y en el verano hace más calor, la idea es que esa materia prima la podamos recolectar y utilizar para la generación de este pellet”, explicó Azócar.
Diversificar para aumentar la oferta
La posibilidad de utilizar residuos agrícolas y forestales adquiere relevancia en un mercado que, de acuerdo con Azócar, seguirá enfrentando una demanda creciente por este tipo de combustible.
Sostiene que una de las dificultades está en la fuerte dependencia que mantiene la producción nacional respecto de los residuos provenientes de la industria forestal, particularmente del aserrín de pino.
Chile, sin embargo, dispone de una cantidad importante de biomasa que puede ser utilizada como materia prima.
“Creemos que esto podría ayudar a combatir el desabastecimiento de pellet que se ve en invierno”, afirmó, recordando además la participación de la UCSC en una mesa de pellet convocada años atrás por el Ministerio de Energía.
Según explicó, uno de los aspectos considerados fundamentales para fortalecer la industria es precisamente diversificar las materias primas disponibles.
Esto permitiría ampliar la capacidad de producción y hacer que la oferta pueda responder de mejor manera al aumento de la demanda durante los meses de invierno.
El planteamiento también es compartido por el Seremi de Energía, Javier Salamanca, quien señaló que cualquier iniciativa destinada a diversificar la oferta de biocombustibles sólidos y fortalecer la disponibilidad regional de pellet resulta positiva.
“Toda iniciativa que contribuya a diversificar la oferta de biocombustibles sólidos y fortalecer la disponibilidad de pellet en nuestra región es positiva”, sostuvo.
El seremi explicó que actualmente existe tecnología para fabricar pellet utilizando diferentes tipos de biomasa, incluyendo residuos agrícolas y forestales.
Sin embargo, precisó que el origen de la materia prima no constituye por sí solo una garantía de que el producto pueda utilizarse en equipos domiciliarios.
“El origen de la materia prima no es, por sí solo, una limitante. Lo fundamental es que el producto final cumpla con los estándares de calidad necesarios para garantizar un funcionamiento seguro y eficiente de los equipos de calefacción”, indicó.
El desafío de establecer estándares
Uno de los puntos que Azócar considera relevantes para que estas alternativas puedan desarrollarse a mayor escala es el marco normativo.
La investigadora advierte que en Chile existe una norma asociada al pellet, pero esta no tiene carácter obligatorio, situación que, a su juicio, debería avanzar hacia estándares más definidos para las distintas materias primas.
La experiencia internacional muestra, explicó, que existen normativas para pellets elaborados a partir de biomasa convencional, como el aserrín de pino, pero también regulaciones específicas para productos fabricados con otras fuentes.
“Ese es el camino que nosotros deberíamos también recorrer”, planteó Azócar, argumentando que establecer estándares permite determinar las características que debe cumplir el combustible para garantizar su utilización en estufas o calderas.
En el caso de los pellets que se encuentran desarrollando a partir de cáscaras de avellana, residuos de la vid y otras materias primas, la académica sostuvo que las investigaciones realizadas indican que pueden cumplir con las características necesarias para ser utilizados en estufas domiciliarias.
Una demanda que seguiría creciendo
El escenario también se relaciona con la evolución de la demanda por pellet como alternativa de calefacción. Azócar sostiene que las proyecciones apuntan a que su utilización continuará aumentando tanto en Chile como en otros países.
La investigadora pone como ejemplo el caso europeo, donde factores asociados a la seguridad energética han reforzado el interés por los biocombustibles.
Alemania, recordó, enfrentó problemas de abastecimiento de gas en el contexto de la guerra en Europa, situación que relevó la importancia de contar con fuentes energéticas alternativas.
En Chile, agrega, existe una oportunidad asociada a que el pellet es un producto de origen nacional, cuya disponibilidad no depende directamente de las fluctuaciones internacionales que afectan a combustibles fósiles como el gas natural.
“En cambio el pellet es un producto propio, producto nacional que nos permite enfrentar esto y la demanda debería seguir aumentando de forma significativa”, afirmó.