Nuevo decano de FACEA UdeC: “El desempleo es un flagelo”

16 de Agosto 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
Fotografía: Isidoro Valenzuela

El académico plantea fortalecer el Informe Económico Regional y orientar la investigación de FACEA hacia problemas concretos del Biobío. También anuncia la construcción de una hoja de ruta para los próximos tres años.

Miguel Ángel Quiroga Suazo asumió el 7 de agosto como decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Concepción para el período 2026-2029. Sucedió a Álvaro Escobar, quien encabezó la facultad durante seis años.

“Conozco bastante bien esta facultad”

-¿Qué significa para usted asumir como decano después de más de tres décadas en FACEA UdeC?


Llevo bastante tiempo en la facultad; cumplí 33 años y durante todo este tiempo he pasado por casi todos los cargos, desde el área académica, desarrollo e investigación hasta la dirección de departamentos y la edición de revistas, incluyendo el Informe Económico Regional, donde fui director y editor. Eso me ha permitido conocer muy bien cómo funciona esta facultad desde distintas perspectivas y entender cuáles han sido sus fortalezas, sus procesos internos y también los desafíos que ha enfrentado en distintos momentos. Sin duda, asumo este período con mucho entusiasmo, porque es una responsabilidad importante que llega después de una trayectoria muy larga dentro de esta comunidad, donde he visto crecer a generaciones de estudiantes y académicos.

-¿Qué sello quiere imprimir a esta nueva etapa?


El próximo año cumpliremos 70 años formando profesionales que han impactado significativamente no solo al Biobío, sino también al resto del país. Muchos de los académicos que hoy forman a ingenieros comerciales, contadores y otros profesionales son egresados de nuestra propia facultad y desarrollaron aquí su carrera académica y su doctorado. Eso habla de una comunidad que ha sido capaz de formar talento y proyectarlo hacia nuevas generaciones.

Queremos darle mucha más continuidad a nuestro trabajo, aprovechar mejor los recursos que tenemos y proyectar aún más el trabajo de la facultad. La idea es que FACEA vuelva a consolidarse como una facultad protagonista, con capacidad para aportar tanto a la formación de profesionales como al desarrollo del Biobío. Una vez conformado el equipo directivo, también queremos convocar jornadas de trabajo abiertas con toda la comunidad de la facultad para construir en conjunto la hoja de ruta de los próximos tres años. Creo que esa participación será fundamental para que las decisiones no nazcan solamente desde la administración, sino que reflejen una visión compartida sobre el futuro que queremos construir para la facultad y para la región.


-Uno de sus énfasis será fortalecer el vínculo con las políticas públicas. ¿Por qué?

Ese trabajo (el del Informe Económico Regional) se ha retomado con bastante impulso y queremos darle una mayor visibilidad, porque contamos con un equipo académico muy fuerte en el área de economía. La idea es desarrollar de la misma manera otras áreas disciplinarias, como administración, auditoría y contabilidad, para que también puedan fortalecer su aporte desde la investigación y la vinculación con el medio. Lo que buscamos es que la facultad vuelva a tener una presencia permanente en las discusiones relevantes del territorio.


-¿Cómo espera que esa investigación impacte en el territorio?

Buscamos desarrollar investigación práctica que nos ayude a resolver problemas que enfrenta nuestro país y, especialmente, la Región del Biobío. Ese siempre ha sido uno de los objetivos que hemos conversado desde hace mucho tiempo. Queremos que el conocimiento que se genera dentro de la facultad tenga una aplicación concreta, que sea útil para quienes toman decisiones y que contribuya a enfrentar desafíos económicos y sociales con una mirada basada en evidencia. No se trata solamente de producir investigación académica, sino de que esa investigación pueda transformarse en herramientas que aporten al desarrollo de la región.


“El desempleo es un flagelo”

-¿Cuál cree que es hoy el principal desafío económico del Biobío?


Esta es una región con una distribución de recursos poco igualitaria, con un fuerte componente de pobreza y tasas de desempleo relativamente altas en comparación con el resto del país. Eso contrasta con su historia industrial y con el protagonismo que ha tenido durante mucho tiempo en el desarrollo económico de Chile. Precisamente por esa combinación de fortalezas y dificultades, es una región que requiere ser observada con mucha atención y donde todavía existe un enorme potencial para recuperar dinamismo. Tenemos capacidades productivas, capital humano y experiencia, pero todavía existen brechas que debemos abordar para aprovechar mejor esas ventajas.

-¿Qué consecuencias tiene esa realidad?


El desempleo es un flagelo, no solo por el impacto social que produce, sino porque implica desaprovechar nuestros recursos. Son personas que quieren trabajar, que quieren hacer su aporte, pero no encuentran un espacio donde poder desarrollarse. Eso claramente habla de desequilibrios importantes que tenemos que corregir.

-¿Qué tipo de liderazgo se necesita?


Hay políticas, como las educativas, cuyos efectos aparecen después de décadas, no de meses.

Necesitamos continuidad, además de ser capaces de atraer capital, fortalecer nuestra base de trabajadores y equipos profesionales, y alinear esfuerzos para proyectarnos hacia el futuro con objetivos compartidos. El liderazgo también debe ser capaz de generar confianza para que distintos actores trabajen en una misma dirección.


-¿Qué rol juega la economía en ese proceso?

La economía trata precisamente de cómo gestionamos mejor nuestros recursos, cómo los asignamos y cómo implementamos acciones de manera coordinada. Todo eso requiere colaboración. Si la gente no tiene confianza entre sí, realmente existen pocas posibilidades de trabajar de manera significativa. La coordinación es una condición fundamental para que cualquier estrategia de desarrollo tenga resultados sostenibles en el tiempo. Muchas veces pensamos la economía únicamente desde los números, pero detrás de esas cifras siempre existen personas, instituciones y relaciones que permiten que las políticas funcionen.


“El Biobío tiene un comportamiento distinto”

-El Informe Económico Regional ha sido una herramienta histórica de FACEA UdeC. ¿Qué aporta esa mirada territorial?


El Informe Económico Regional comenzó a demostrar que las regiones tienen trayectorias y comportamientos distintos al promedio del país o de la Región Metropolitana. Eso fue muy importante porque permitió entender que el Biobío tiene dinámicas propias y que muchas veces necesita análisis específicos para comprender lo que realmente está ocurriendo en su economía. Esa mirada regional ayudó a romper la idea de que todas las zonas del país evolucionan de la misma manera y abrió espacio para diseñar políticas más ajustadas a la realidad territorial.

-¿Qué enseñanzas deja eso para la toma de decisiones?


Por nuestra orientación al comercio exterior, muchas veces somos capaces de anticipar recuperaciones o crisis que provienen del exterior. En una economía tan pequeña como la nuestra, lo que ocurre fuera del país tiene una incidencia muy importante en la actividad cotidiana. A través del Informe Económico Regional mostramos que, en muchos casos, podíamos anticipar caídas en la actividad económica y también recuperaciones más tempranas, entregando información muy útil para quienes debían tomar decisiones en la región. Esa capacidad de observar tendencias antes de que aparezcan en otros territorios es precisamente uno de los aportes que queremos seguir fortaleciendo.