Pescadores y comerciantes del Gran Concepción destacan retorno y estabilidad en las ventas de jurel
12 de Agosto 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
Mientras las autoridades reportan una estabilización en las capturas tras el fenómeno de El Niño, en caletas y mercados como la Vega Monumental aseguran que el recurso sigue presente y destacan un aumento en la demanda de los consumidores.
La imagen del jurel como un recurso escaso o ausente de las costas del Biobío no es compartida por quienes conviven diariamente con esta pesquería.
En las caletas de Penco, Talcahuano y en puntos de venta tradicionales como la Vega Monumental de Concepción, pescadores y comerciantes coinciden en que la especie continúa presente, aunque con variaciones en su disponibilidad y en los tamaños capturados.
El debate se reactivó luego de que el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, informara señales positivas para la pesquería del jurel, explicando que había presentado una dispersión asociada a las consecuencias del fenómeno de El Niño y al aumento de la temperatura superficial del mar en la zona centro-sur.
“Tenemos noticias alentadoras respecto de la pesquería del jurel”, señaló la autoridad, agregando que ya se observan capturas más estables y robustas tanto en el sector artesanal como en el industrial.
Sin embargo, llamó a mantener cautela durante las próximas semanas antes de confirmar un retorno a los niveles históricos.
La visión desde las caletas
En Penco, donde la actividad marítima forma parte de la identidad local, la percepción es distinta a la idea de una desaparición del pez.
Mario Lozano, hijo de pescadores artesanales y proveedor de pescados y mariscos en el sector de Cerro Verde, sostiene que el problema no radica en la ausencia de jurel, sino en las características del recurso disponible y en la forma en que opera el mercado.
“Lo que pasa es que no es que haya una escasez de jurel, sino que el jurel que anda a los industriales no les sirve para sus tarros. Este jurel, a la medida que está, a ellos no les sirve para el tarro: o les sirve para consumo humano o simplemente va para harina”, afirmó.
Lozano también vinculó el debate con la distribución de cuotas pesqueras y el acceso al recurso por parte de la pesca artesanal. A su juicio, las regulaciones han afectado históricamente a los pequeños pescadores, mientras que la industria concentra gran parte de la extracción.
El comerciante agregó que el jurel aún no posee el reconocimiento que merece en el mercado de consumo fresco, pese a su valor nutricional y gastronómico.
Según explicó, la reciente percepción de escasez incluso ha contribuido a despertar un mayor interés de los consumidores por este producto.
“Todavía la gente no toma conciencia de lo que es comer jurel, de lo sabroso que es y de todas las propiedades que tiene. De hecho, ahora que ha habido escasez tiene más venta o se ha hecho más conocido; tiene que escasear un producto para que la gente lo empiece a apreciar”, comentó.
Archivo Diario Concepción.
Entre la tradición y el consumo
Una mirada similar entrega Patricia Arriagada, propietaria del local Rincón Gitano en la Vega Monumental de Concepción, quien asegura que el jurel nunca desapareció por completo, sino que enfrentó períodos de menor presencia asociados a dinámicas naturales del ecosistema marino.
“Había desaparecido un poco el jurel, pero no es porque desaparezca, es porque la sierra con el jurel siempre han tenido su choque. El jurel ataca a la sierra, la sierra es blanda, entonces pasa que, al salir harta sierra, el jurel arranca”, explicó.
La comerciante reconoce que durante algunos meses el producto se hizo menos frecuente, pero destaca que actualmente ha vuelto a aparecer con mayor regularidad en las caletas y mercados de la zona.
Para ella, el jurel mantiene un lugar privilegiado entre los consumidores por su sabor y versatilidad culinaria.
“Ahora estamos contentos porque llegó, así que esperemos que se empiece a ver harto por las caletas. Nosotros trabajamos harto con el jurel, ahumamos igual el jurel, hacemos hartas cosas; es más sabroso el jurel, un jurel frito con una papa cocida queda espectacular, mejor que un bistec”, sostuvo.
Desde Talcahuano, los vendedores también perciben un aumento en la oferta. Cecilia Contreras, comerciante de pescados y mariscos del sector La Poza, señaló que durante los últimos meses se ha notado una mayor disponibilidad del recurso.
“Se ha notado que está llegando nuevamente el jurel. Antes costaba encontrarlo y cuando aparecía, la gente preguntaba altiro por qué estaba tan caro o de dónde venía. Ahora hemos podido tener más producto y eso ayuda harto, porque acá la gente viene buscando pescado fresco y el jurel sigue siendo uno de los que más se lleva”, indicó.
Una opinión similar manifestó Roberto Gutiérrez, vendedor de pescados de Talcahuano, quien explicó que la presencia del recurso tiene un efecto inmediato en la actividad comercial.
“Cuando falta, la gente tiene que llevar otra cosa o simplemente compra menos. Ahora que está apareciendo nuevamente, hemos visto más movimiento y también gente que viene preguntando por el precio. El jurel siempre ha sido un pescado que tiene salida, porque es conocido, económico y se puede preparar de muchas maneras”, afirmó.
Optimismo con cautela
Aunque las autoridades mantienen un seguimiento de la evolución de las capturas, en las caletas y mercados del Gran Concepción prevalece una visión más optimista. Pescadores y comerciantes coinciden en que el jurel continúa siendo parte de las costas del Biobío y que la discusión no pasa necesariamente por una crisis del recurso, sino por factores ambientales, comerciales y de gestión pesquera.