Con miles de empleos en juego: reaparición del jurel genera optimismo moderado en la pesca del Biobío

10 de Agosto 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Oceana Chile

Tras meses de escasez por el impacto del fenómeno de El Niño, capturas recientes entre Isla Mocha y Chiloé abren expectativas en la zona. Sin embargo, autoridades y gremios piden cautela ante la intermitencia del recurso.

Sindicatos de la pesca industrial de la Región del Biobío advirtieron que cerca de cuatro mil puestos de trabajo están en riesgo. La situación responde a la redistribución de las cuotas de pesca —que incrementó la participación del sector artesanal— y a la paulatina escasez de jurel en las zonas habituales de captura.

Ante este escenario, la confirmación del retorno de este pez a las costas del sur representa un respiro para la economía regional, especialmente para el empleo dependiente de esta pesquería, tanto en el sector artesanal como en el industrial.

El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, sostuvo que “efectivamente, tenemos noticias alentadoras respecto de la pesquería del jurel. La especie ha estado dispersa debido a las consecuencias negativas del fenómeno de El Niño y al incremento de la temperatura de la superficie en algunas zonas de la unidad de pesquería centro-sur, que subió alrededor de dos grados o más”.


Urrutia añadió que, “afortunadamente, ya hemos visto capturas importantes, estables y más robustas, tanto del sector artesanal como del industrial. Sin embargo, llamamos a la cautela. Estamos observando la situación de cerca y esperamos mantener al menos un mes o un mes y medio con este comportamiento para confirmar el retorno a la normalidad de años anteriores”.

A pesar de la prudencia, la autoridad manifestó que existen razones para sostener un optimismo moderado en el futuro inmediato sobre la extracción de este recurso estratégico para la economía nacional.


Visiones del sector pesquero

Consultado por Diario Concepción, Cristián Arancibia, presidente de la Federación Regional de Pescadores Artesanales (Ferepa Biobío), confirmó que en los últimos días se ha registrado la presencia de jurel, aunque lejos de las costas regionales. “Ha sido detectado principalmente por la flota industrial, lo que constituye una señal inequívoca de que el recurso no se agotó, sino que sufre los impactos de la crisis climática y del fenómeno de El Niño”, precisó.


El dirigente agregó que en el sector artesanal también se han avistado ejemplares cerca de la costa, aunque en algunos casos bajo la talla mínima legal, lo que motivó medidas restrictivas por parte de la autoridad. “Esto demuestra que el recurso está disponible, pero se ubica a profundidades mayores o en zonas más alejadas donde la temperatura del agua es más baja”, explicó.

Arancibia estimó que el recurso permanecerá disponible en los próximos meses, aunque probablemente de manera intermitente. “Será una temporada especial. Hoy la flota artesanal de la Región del Biobío registra cerca del 55% del total de la cuota desembarcada y la flota industrial un 45%. Es un desafío, pero esperamos que esta dinámica permita completar la cuota global nacional proyectada en cerca de 1.200.000 toneladas”, indicó.


Por parte de la industria, Monserrat Jamett, gerente de Sustentabilidad de Pescadores Industriales del Biobío, detalló que durante el primer semestre la pesquería enfrentó un escenario complejo por las variables oceanográficas que alteraron la distribución habitual de los cardúmenes.

Jamett explicó que, al tratarse de una especie de aguas frías, los cardúmenes se desplazaron a mayor profundidad y hacia el sur, fuera de las zonas habituales de operación. “Hace un mes las embarcaciones hallaron el recurso cerca de Chiloé, y en las últimas semanas se ha localizado más cerca, entre Isla Mocha y Chiloé, donde existen condiciones oceanográficas idóneas para la especie”, afirmó.


La ejecutiva precisó que a la fecha se ha capturado cerca del 60% de la cuota, lo que representa un desfase de un 30% respecto a un año normal. “Si bien hoy se está pescando, no sabemos hasta cuándo se extenderá, pues habitualmente a esta altura del año la temporada concluye. Al ser un fenómeno climatológico dinámico, no es posible asegurar que hayamos vuelto a la normalidad”, puntualizó.

Explicación científica


El Dr. Ciro Oyarzún, académico de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción (UdeC) e integrante del Comité Científico Técnico del Jurel, detalló la conducta de la especie ante el fenómeno de El Niño.

“Cuando hay un desplazamiento de aguas más cálidas en la superficie, las especies buscan zonas con condiciones más favorables y donde esté disponible su alimento. En el caso del jurel, el comportamiento observado implica alejarse de la costa y migrar hacia el sur”, explicó Oyarzún.


El científico señaló que esta dinámica explica por qué se registraron capturas en las cercanías de la isla de Chiloé, a más de mil kilómetros del Biobío, tal como reportó la industria pesquera.

Respecto a la variabilidad de la pesca, Oyarzún advirtió que “si habitualmente el jurel se encuentra entre los 300 y 400 metros de profundidad, en este escenario puede descender un par de cientos de metros más. Al disgregarse los cardúmenes, la flota industrial no los halla en sus caladeros habituales, y los pescadores artesanales —que operan dentro de las 30 o 40 millas— tampoco logran acceder a ellos”.


“Existen problemas de conservación, pero no la desaparición de la especie, pues persisten poblaciones dispersas en el océano. Sin embargo, el problema es económico: si una embarcación debe navegar cientos de millas y consumir miles de litros de combustible para capturar volúmenes reducidos, la actividad deja de ser rentable. A esto debemos sumar un factor decisivo que no estaba presente hace tres décadas: el impacto del cambio climático”, concluyó.