No basta con enviar el CV: así recomiendan buscar trabajo en Biobío

02 de Agosto 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
Fotografía: Carolina Echagüe.

Expertos recomiendan adaptar el currículum, activar redes y evitar postulaciones masivas.

Durante más de un año, Elizabeth Grandón ha repetido la misma rutina casi a diario. Revisa portales de empleo, adapta su currículum, postula a ofertas, acude a entrevistas y, cuando puede, entrega sus antecedentes de manera presencial.

Sin embargo, las respuestas no llegan. Egresada de la Universidad de Concepción, asegura que ha utilizado prácticamente todas las herramientas disponibles para encontrar un puesto de trabajo, aunque sin éxito.

“He buscado trabajo en todas las plataformas, también lo he hecho de manera presencial, he tenido entrevistas y de momento no me han llamado a absolutamente nada. He dejado mi curriculum en la OMIL, me lo han revisado, lo he hecho de acuerdo a las normativas, he estado buscando trabajo a través de las plataformas como Trabajando.com, Indeed, LinkedIn, todas esas, pero no hay vacantes para los que estamos recién egresados”, afirma.


Su mayor frustración, dice, es la experiencia laboral exigida por la mayoría de las empresas.

A su juicio, las ayudantías, prácticas y trabajos realizados durante la etapa universitaria rara vez son considerados como experiencia válida, lo que deja a muchos recién titulados en un círculo difícil de romper.


“Si nunca nos dan la oportunidad, nunca vamos a tener experiencia“, sostiene.

Una realidad distinta, pero con desafíos similares, vive Agustín Zurita. El joven universitario penquista ha encontrado empleos esporádicos gracias a familiares y amigos, principalmente en labores agrícolas, aunque reconoce que cuando deba insertarse de manera formal recurrirá tanto a internet como a la búsqueda presencial.


Más que la falta de herramientas, cree que existe un déficit de orientación para quienes comienzan su vida laboral.

“Tengo amigos que ya están saliendo de la universidad y no tienen idea de cómo lo van a hacer. Hace falta orientación en ese sentido”, comenta.


Para Juan Pablo Iturrieta, de 54 años, la experiencia ha sido distinta. Se define como “vieja escuela” y prefiere recorrer empresas con currículum en mano. Estudió publicidad, pero el escaso campo laboral lo llevó a reinventarse y descubrir que los oficios también podían convertirse en una alternativa.

Tras desempeñarse como orillador municipal, debió dejar ese trabajo por problemas de salud y hoy busca empleo como guardia, luego de realizar la capacitación correspondiente.


“Yo creo que la gente se queja, yo creo que hay pega, yo he estado sin trabajo, me he movido y encuentro siempre. En construcción y otros temas parecidos, este es un país que está muy llorón con todo y el que busca encuentra“, plantea.

Desde Talcamávida, María del Solar también observa un escenario complejo. Señala que las oportunidades laborales han disminuido, especialmente tras los temporales que afectaron a la Región, impactando actividades como el sector forestal donde trabaja su esposo.


Además, considera que las mujeres siguen enfrentando brechas salariales. Mientras supera un problema de salud que la mantiene fuera del mercado laboral, asegura que en su familia mantienen la costumbre de buscar empleo directamente en las empresas.

“Somos a la antigua a la hora de buscar trabajo, somos de ir a dejar el currículum presencialmente”, relata.


Isidoro Valenzuela.

Cifras de desempleo


Las historias reflejan una realidad que hoy muestran también las cifras. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación del Biobío alcanzó un 10,4% en el trimestre móvil abril-junio, superando ampliamente el promedio nacional de 9,4% y ubicando a la región como la segunda con mayor desempleo del país, solo detrás de Ñuble.

Ante este escenario, desde el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence) reconocen que la situación ha obligado a modificar su estrategia.


El coordinador regional y encargado de planificación, gestión y desarrollo estratégico del organismo, Fabián Muñoz, explica que el foco ya no está únicamente en ofrecer capacitación, sino en anticiparse a las necesidades del mercado laboral.

“La Región sigue con números bastante críticos en relación a dos dígitos de la tasa de cesantía y principalmente hoy son mujeres, jóvenes y adultos mayores quienes se encuentran más afectados”, señala.


Por ello, destaca que el servicio mantiene convenios con las 33 comunas del Biobío mediante las Oficinas Municipales de Información Laboral (OMIL), las que levantan las necesidades de contratación de las empresas y coordinan encuentros con el sector privado para facilitar nuevas incorporaciones.

Además, adelanta que en octubre comenzará el Subsidio Unificado a la Contratación, iniciativa que buscará incentivar la generación de nuevos empleos, junto con una oferta de capacitación alineada con los proyectos de inversión que llegarán a la región.


¿Cómo buscar trabajo en un mercado donde cada vez más personas compiten por las mismas vacantes?

Para Isaías Sharon, director de Relaciones Institucionales de EASEC, la primera recomendación es comprender que el problema ya no pasa solo por la escasez de empleos.


Explica que el aumento del desempleo responde, en parte, a que la fuerza laboral está creciendo más rápido que la cantidad de personas que logra ocuparse, por lo que la competencia entre postulantes es cada vez mayor.

A su juicio, enviar decenas de currículums idénticos dejó de ser una estrategia efectiva. En cambio, sostiene que los candidatos deben demostrar con evidencia sus resultados y adaptar cada postulación al cargo específico.


También enfatiza la importancia de activar las redes de contacto, ya que una parte importante de las vacantes nunca llega a publicarse, y de fortalecer tanto las habilidades blandas como las competencias digitales e inteligencia artificial.

Sharon advierte además que uno de los errores más frecuentes consiste en enumerar funciones en lugar de logros concretos.


Recomienda traducir la experiencia en resultados medibles, personalizar el currículum y la carta de presentación, preparar ejemplos reales para las entrevistas y respaldar las habilidades con certificaciones o evidencia verificable.

A ello suma un aspecto que considera fundamental: cuidar la salud mental durante el proceso de búsqueda, ya que la frustración puede terminar afectando el desempeño en las entrevistas.


Una mirada similar entrega Javiera Andrades, Branch Manager de Randstad Concepción. Según datos de la firma, los portales especializados de empleo continúan siendo la herramienta más efectiva para encontrar trabajo, con un 58% de efectividad durante 2026.

Les siguen las recomendaciones de los trabajadores, que han crecido sostenidamente en los últimos años, y las redes profesionales como LinkedIn. En contraste, las redes sociales tradicionales y los servicios públicos de empleo han ido perdiendo protagonismo como canales de reclutamiento.


Respecto al currículum, la especialista recomienda privilegiar un formato simple, profesional y compatible con los sistemas automatizados de selección (ATS), utilizando tipografías tradicionales, evitando diseños complejos y enviándolo siempre en formato PDF.

También aconseja destacar logros por sobre tareas, incorporar un perfil profesional breve, mantener actualizados los datos de contacto y adaptar el documento a cada vacante.