Sector apícola del Biobío descarta grandes daños por lluvias, pero mantiene alerta para la primavera

29 de Julio 2026 | Publicado por: Edgardo Mora
Fotografía: Foto: CC. I.V.

Productores destacan aprendizajes de emergencias pasadas ante un invierno con características de temporal.

Apicultores de la Región del Biobío se mantienen en alerta ante los efectos de los recientes sistemas frontales y los nuevos anunciados para la presente semana, respecto de la producción apícola. De acuerdo con el gremio, las afectaciones inmediatas están ligadas a un alto nivel de humedad en el material, el consumo acelerado de reservas de alimento y, en casos puntuales, el colapso de colmenas.

A modo de contexto, el Ministerio de Agricultura señala que el 91% de los productores del rubro en Chile —más de 1.200 personas— se concentran entre las regiones de Coquimbo y La Araucanía. En los años 80, la Región del Biobío albergaba casi a la mitad de los apicultores del país, mientras que hoy apenas reúne al 12%. Los factores climáticos, las transformaciones en el desarrollo rural y el avance de la agroindustria explican dicho retroceso.

Camilo Ruiz, apicultor regional y docente de Medicina Veterinaria de la Universidad de Concepción (UdeC), afirmó que, si bien aún no se registran pérdidas directas en la zona, falta tiempo para consolidar un balance final: «Hay bastantes colmenas afectadas por las lluvias prolongadas y los vientos. Posiblemente, con el transcurso de los días, los colegas visitarán los apiarios más alejados y tendrán un panorama más claro de lo ocurrido», explicó.


Ruiz agregó que «las afectaciones inmediatas vienen dadas por la humedad, el consumo de reservas y algunos colapsos. A corto plazo, esto se asocia al aumento de enfermedades favorecidas por el agua acumulada y al retraso en floraciones bajas por las inundaciones previstas para lo que queda de julio y la primera quincena de agosto. Tras ello, habrá que nutrir y preparar las colmenas».

Foto: Ministerio de Agricultura


Asimismo, el docente recordó que «la masa apícola con mayor cantidad de colmenas se ubica en las zonas de Santa Bárbara y Los Ángeles, debido a condiciones climáticas y vegetales propicias para la producción de miel y el servicio de polinización».

Por su parte, Alexandra Loayza, presidenta de Apiconce A.G., sostuvo que «en la Región del Biobío no tenemos reporte de desastres. Entre dirigentes hemos conversado con representantes de Los Ángeles, Santa Bárbara y Curanilahue, y todos coinciden en que no hay daños mayores. Creo que hemos aprendido de las emergencias anteriores».


No obstante, Loayza confirmó que «habrá necesidad de alimentación, manejo sanitario y cambio de cajones donde la humedad se haya impregnado. El manejo preventivo es clave: llegar con buenas poblaciones y reservas alimenticias para la invernada suma muchos puntos frente a la adversidad climática».

En esa línea, Patricio Beltrán, apicultor de Los Ángeles, indicó que hasta el momento solo se han registrado «daños menores, como voladuras de techos en colmenas. De todos modos, estamos atentos, pues los informes meteorológicos prevén que el resto del invierno e inicio de primavera serán lluviosos y con características de temporal».


A los eventuales contratiempos por el clima actual se suman las secuelas acumuladas de los incendios forestales de enero pasado, cuando el humo afectó la producción mielera.

En tanto, Misael Cuevas, presidente de la Red de Apicultores del Biobío, coincidió en que «no tenemos reportes catastróficos; la experiencia de los últimos 10 años nos ha servido mucho».


Catastro de daños agrícolas e instrumentos de apoyo

Respecto a la afectación general en el sector silvoagropecuario, el seremi de Agricultura del Biobío, Francisco Lagos, informó que el catastro preliminar registra 247 agricultores afectados por el reciente sistema frontal.


«125 corresponden a la provincia de Arauco, 53 a Biobío y 69 a Concepción. Las comunas con mayores impactos son Lebu, Arauco, Tomé y Los Ángeles. Las principales pérdidas se concentran en infraestructura productiva, especialmente daños en invernaderos, cubiertas de polietileno y estructuras», detalló la autoridad.

Respecto a la Agricultura Familiar Campesina, el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) evalúa los daños en terreno para definir los apoyos necesarios. Paralelamente, las aseguradoras Sura y HDI ampliaron a 45 días el plazo para que los productores con seguros agropecuarios (con subsidio estatal de Agroseguros o INDAP) denuncien los siniestros y den curso al pago de indemnizaciones.


Miel como superalimento

A propósito de la contingencia y el valor nutricional de este insumo, Rodrigo Buhring, nutricionista y académico de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), detalló en su oportunidad las propiedades de la miel.


«Es rica en carbohidratos (80 a 90 g por cada 100 g de producto) y agua (20%). También aporta proteínas (1%), vitaminas B1, B2, B3, B6 y C, además de minerales como potasio, calcio, fósforo, hierro y zinc, junto con compuestos bioactivos como polifenoles y flavonoides», explicó.

El académico destacó que el consumo regular posee efectos «antioxidantes, antimicrobianos, antiinflamatorios, prebióticos, cicatrizantes y calmantes para la tos y el dolor de garganta». Aunque aclaró que no reemplaza a un medicamento, resaltó su utilidad como «complemento en tratamientos, siendo muy conocido su uso para aliviar la tos en niños mayores de un año y molestias digestivas leves».