IA con sello penquista: empresas del Biobío detallan beneficios para la productividad
20 de Julio 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
Autoridades destacan que esta herramienta no reemplaza empleos, sino que aumenta la eficiencia.
La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una herramienta reservada para grandes compañías y comienza a consolidarse como un aliado para las pequeñas y medianas empresas del Biobío.
Desde comercios que automatizan la atención a clientes hasta emprendimientos que organizan sus despachos mediante asistentes inteligentes, la tecnología avanza como un factor capaz de elevar la productividad.
La incorporación de estas soluciones también se explica por un cambio en el acceso. Hoy existen plataformas gratuitas y otras de bajo costo que permiten automatizar tareas administrativas, apoyar la gestión comercial, analizar información y disminuir tiempos de trabajo sin necesidad de realizar grandes inversiones en infraestructura tecnológica.
Diferentes usos
En la práctica, las aplicaciones son diversas. En el comercio, por ejemplo, la IA permite responder consultas mediante asistentes virtuales, redactar descripciones de productos, crear publicaciones para redes sociales o analizar el comportamiento de las ventas para orientar decisiones comerciales.
En la industria y la manufactura puede utilizarse para planificar la producción, controlar inventarios o anticipar fallas en equipos, mientras que en la construcción facilita la elaboración de presupuestos, la revisión de especificaciones técnicas, el resumen de bases de licitación y la organización de cronogramas de obra.
En sectores como el turismo y la gastronomía, estas herramientas ayudan a administrar reservas, responder consultas de clientes durante todo el día y analizar opiniones para mejorar el servicio.
Biobío muestra un avance, aunque aún bajo el promedio nacional
El estudio “Adopción de IA en las empresas chilenas” evidencia que la inteligencia artificial comienza a instalarse en el tejido productivo regional, aunque todavía existe espacio para avanzar.
Mientras más del 80% de las grandes empresas del país ya utiliza inteligencia artificial, en Biobío esa cifra alcanza el 70%. En las pequeñas y medianas empresas, el 70% declara haber incorporado esta tecnología a nivel nacional, porcentaje que baja al 60% en la Región.
Sin embargo, el informe también muestra indicadores que reflejan una utilización cada vez más estratégica. En Biobío, el 63% de las pymes afirma usar inteligencia artificial para desarrollar procesos considerados transformadores, mientras que un 31% señala que la emplea específicamente para aumentar la productividad en el trabajo diario mediante herramientas gratuitas, cifra superior al promedio nacional, que alcanza el 24%.
Asimismo, un 63% de las empresas regionales considera que la inteligencia artificial es importante para su organización y más del 90% estima que tendrá un impacto positivo en su desarrollo. No obstante, persiste una brecha relevante: el 81,4% de los ejecutivos consultados indicó que sus compañías no cuentan con programas de capacitación en ciberseguridad dirigidos a sus trabajadores.
Comparable
El seremi de Economía del Biobío, Christian Cifuentes, sostuvo que la irrupción de la inteligencia artificial representa un cambio comparable al que significó la llegada de los computadores o de internet décadas atrás.
“La inteligencia artificial es una herramienta que llegó para quedarse, así como a mediados del siglo pasado empezaron a introducirse los computadores (…). Hubo resistencia pero finalmente hoy estamos familiarizados y lo tenemos al alcance de nuestro bolsillo”.
La autoridad explicó que actualmente esta tecnología permite resolver problemas complejos con mayor facilidad, apoyar la redacción de documentos, buscar información o automatizar tareas repetitivas utilizando instrucciones simples, lo que repercute directamente en la productividad de las empresas.
No obstante, enfatizó que el verdadero valor depende de la capacidad de quienes la utilizan.
“La inteligencia artificial no viene a reemplazar a las personas, sino que viene a hacernos más eficientes y más productivos”.
Ordenar primero los procesos
Para Rodrigo Maulen Torres, consultor en marketing y tecnología y cofundador de FirstMove, antes de incorporar inteligencia artificial las empresas deben conocer en detalle cómo funcionan sus procesos internos.
A su juicio, muchas pymes aún presentan dificultades de alfabetización digital que impiden aprovechar completamente estas herramientas, ya que todavía existen trabajadores que no dominan plataformas colaborativas como Google Workspace, OneDrive o los asistentes integrados en distintos programas.
Según explicó, una inversión mensual relativamente baja, como los planes básicos de plataformas colaborativas o asistentes de inteligencia artificial, puede ser suficiente para comenzar un proceso de transformación digital, siempre que exista un método de trabajo detrás.
Maulen señaló que una pyme puede construir catálogos digitales conectados a asistentes inteligentes para apoyar equipos comerciales o crear bibliotecas de información consultables mediante agentes de IA, permitiendo responder dudas técnicas en segundos.
También advirtió que uno de los errores más frecuentes consiste en creer que la inteligencia artificial resolverá todos los problemas por sí sola.
“Antes que pensar en la IA, primero identifica los procesos, entiende si es secuencia, si hay que combinar, si hay que triangular (…). Desde ese escenario es más fácil generar las instrucciones, mejorar los prompts y entregar también prompts a los equipos para que puedan resolver en su día a día”.
Reducir la brecha de productividad
Desde Fundación País Digital, su director de Desarrollo Digital, Marco Terán, recordó que las pequeñas empresas chilenas presentan, en promedio, una productividad equivalente a aproximadamente la mitad de la registrada por las grandes compañías.
“En Chile, las pymes tienen una productividad que, en promedio, alcanza cerca de la mitad de la de las grandes empresas (…)”.
Terán sostuvo que el primer paso consiste en organizar la información interna de cada empresa para construir una base de conocimiento que posteriormente pueda ser utilizada por asistentes como ChatGPT, Claude o Gemini.
“Creemos que la inteligencia artificial no reemplaza la experiencia del dueño de una pyme; la multiplica”.
Casos desde Concepción
La adopción de inteligencia artificial ya comienza a observarse en empresas de la Región del Biobío.
Uno de esos casos corresponde a Across Media, firma penquista de marketing digital. Su fundador, Esteban Arnés, explicó que actualmente existen herramientas que permiten comenzar procesos de automatización sin realizar inversiones elevadas, aunque insistió en que la capacitación continúa siendo el factor determinante.
Según relató, entre las soluciones más solicitadas por las empresas figuran la automatización de procesos contables, conciliaciones bancarias, emisión de documentos tributarios electrónicos, generación de documentos, envío de correos corporativos y la implementación de asistentes inteligentes conectados directamente a los sistemas internos de las compañías.
También observó un creciente interés de empresas de desarrollo de software y estudios contables por integrar inteligencia artificial en sus operaciones, reduciendo tiempos de ejecución y costos asociados.
No obstante, advirtió sobre algunos riesgos. “Los errores que más se comenten usando IA son, por ejemplo, usarla como diseñador gráfico (…) no proporcionar la información adecuada o confiar demasiado ciegamente en modelos que actualmente están recién saliendo al mercado”.
Organización de pedidos
Otro ejemplo proviene del emprendimiento de comercio electrónico liderado por Ulises Fuentealba Segovia, dedicado a la venta de camisetas de fútbol y accesorios deportivos desde Concepción hacia todo el país.
El emprendedor explicó que utiliza inteligencia artificial diariamente para organizar los pedidos provenientes de proveedores en China y estructurar la logística de los envíos, especialmente durante temporadas de alta demanda como Navidad o el Día del Niño.
“La utilizo para tener un orden más estricto y riguroso para ordenar los pedidos que me entran (…)”.
Fuentealba añadió que, desde su experiencia, las versiones pagadas de estas plataformas representan una diferencia importante en calidad y rendimiento.
“No nos podemos dar el lujo de no pagarla, porque las optimizaciones y la calidad de su trabajo (…) resulta muy diferente y mejor con las suscripciones de pago”.