Déficit de lluvias supera el 60% en la Región del Biobío
22 de Junio 2026 | Publicado por: Edgardo Mora
Esto respecto de un año normal. Incluso la escasez de precipitaciones llega a casi un 70% en Concepción y Los Ángeles.
El déficit promedio de precipitaciones al 19 de junio roza el 70% en Concepción y Los Ángeles, y supera el 60% a nivel regional. Esto se suma al bajo nivel del Lago Laja —principal embalse natural de la zona—, lo que encendió las alertas del Gobierno, el gremio agrícola y la academia.
Se trata de un escenario desafiante para los riegos de las próximas temporadas estivales. Estas condiciones climáticas se adicionan al impacto de los altos precios de los fertilizantes a raíz del conflicto bélico en Medio Oriente, lo que mantiene en una situación compleja a la agricultura.
En concreto, Matías Mendoza, director regional de la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas (MOP Biobío), detalló que la Región del Biobío mantiene un déficit de precipitaciones cercano al 63% respecto de un año normal, condición que se ha observado tanto en las estaciones de la costa como en las de la cordillera.
“Los casos más relevantes son Concepción y Los Ángeles, donde el déficit promedio se acerca al 68%. Si bien por ahora queda una parte relevante de la temporada de mayores precipitaciones, la ausencia de lluvias sostenidas nos obliga como DGA a mantener un monitoreo permanente”, expresó el director regional del organismo público.
Cobertura de nieve y Lago Laja
Sobre la caída de nieve y el nivel del Lago Laja, Mendoza indicó que, a todo lo anterior, se agrega una baja cobertura nival y un volumen almacenado de cerca de 902 millones de metros cúbicos. “Con la información actual y bajo el acuerdo de operación del Lago Laja, la temporada de riego de los años 2026 y 2027 aparece preliminarmente como abordable. Sin embargo, si este escenario de escasez de precipitaciones se mantiene o se retrasa, la mayor preocupación podría trasladarse a la temporada 2027-2028”, dijo.
Desde la DGA adelantaron que en los próximos boletines hidrológicos regionales incorporarán un análisis para evaluar la evolución de la sequía respecto a sus registros históricos.
Por su parte, el seremi de Agricultura de Biobío, Francisco Lagos, agregó que también se encuentran monitoreando de forma permanente la situación hídrica, considerando un escenario que sigue siendo desafiante para el sector, especialmente de cara a la temporada primavera-verano.
El jefe de la cartera agrícola en la zona manifestó que, si bien las precipitaciones permiten cierto nivel de recuperación, es fundamental avanzar en una gestión eficiente del recurso y fortalecer la infraestructura de riego. “Las nevadas de junio, julio y agosto son fundamentales para asegurar la disponibilidad de agua durante el verano, ya que permanecen acumuladas en la cordillera y se transforman en una reserva estratégica para toda la cuenca”, precisó.
Desde el Ministerio de Agricultura aseguraron, además, que están abordando con anticipación el fenómeno de El Niño para los próximos meses, el cual podría traer mayores precipitaciones, bajo un enfoque de prevención, coordinación y despliegue territorial.
“En primer lugar, se ha activado un trabajo preventivo a nivel nacional a través de la Unidad de Gestión de Riesgo de Desastres Agrícolas (UGRA), que desarrolló protocolos específicos para enfrentar los efectos de El Niño, considerando escenarios de lluvias intensas, inundaciones y daños productivos”, anticipó el seremi.
Foto: Cedida.
Academia
El Dr. José Luis Arumí, reconocido investigador de la Universidad de Concepción, confirmó que actualmente existe un déficit hídrico mayor al 50% en la Región y que, efectivamente, hay riesgo para el riego de la temporada estival.
Respecto a cómo se explica el escenario actual en Biobío, el especialista apuntó a una respuesta simple. “El año 2025 fue el cuarto año más seco registrado en los últimos 100 años y, a pesar de los anuncios del fenómeno de El Niño, en lo que va de este 2026 las condiciones se mantienen con precipitaciones bajas”, puntualizó.
Asimismo, tras revisar las estadísticas del Lago Laja, el Dr. Arumí constató que el cuerpo de agua mantiene un volumen cercano a los 900 millones de metros cúbicos. “Efectivamente, esto es alrededor del 25% de su capacidad, pero ese volumen permite manejar una o dos temporadas de riego, dependiendo de cuánto llueva una vez que ingresen los frentes de mal tiempo”, explicó.
También destacó que la capacidad de administrar el recurso para las próximas temporadas “es consecuencia del trabajo realizado por la Mesa de Recuperación del Lago Laja, un hito generado con el acuerdo del año 2017 que ha permitido sortear años secos”.
En retrospectiva, el experto de la UdeC resaltó que “los años 2019, 2022 y 2025 son considerados de hipersequía; es decir, están dentro del 5% de los años más secos de la historia. En cambio, en 2023, con sólo dos temporales, el lago se llenó hasta la mitad de su volumen. Esto pone en valor la gran importancia del lago como regulador de extremos climáticos”.
Gremio
José Miguel Stegmeier, presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío (Socabio), gremio que representa al sector agricultor de la zona, alertó que esperan “necesarias” precipitaciones de nieve durante este invierno. “De no ser así, enfrentaríamos, desde el punto de vista de nuestros requerimientos hídricos, una situación muy compleja durante la próxima temporada. Las cotas del Lago Laja están en niveles críticos y, en ese sentido, la cantidad de nieve que pueda caer es vital para lograr alguna recuperación”, señaló.
Otro punto remarcado por el gremio es la relevancia de ratificar el acuerdo de manejo operacional del lago, ya que ha permitido administrar de mejor manera la escasez. “En esto, tanto la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) como la Dirección General de Aguas (DGA), conjuntamente con los diversos usuarios de las aguas provenientes del Lago Laja, son claves para mantener este acuerdo, tanto en lo que se diseñó en su origen como en aquellos perfeccionamientos que permitan mejorar este manejo”, afirmó Stegmeier.
El seremi de Obras Públicas de Biobío también valoró el aporte que realizan tanto la DOH como la DGA en la administración hídrica del sector.
Foto: Cedida.
Historia de un acuerdo
De acuerdo con un informe científico destacado internacionalmente, coescrito por José Luis Arumí, junto a los investigadores Enrique Muñoz y Jörg Dietrich, el Lago Laja suministra agua a siete centrales hidroeléctricas con 1.150 MW de capacidad instalada y a casi 120 mil hectáreas de tierras agrícolas de regadío.
El documento señala que, debido a que históricamente se consideró un recurso estratégico para la hidroelectricidad, en 1958 se estableció un convenio para operar el lago como un embalse destinado a dicho fin y al riego. Sin embargo, esta norma no consideró la variabilidad climática y, tras una larga sequía, la gestión del sistema del Laja se convirtió en un asunto crítico.
A raíz de una gran sequía entre 2010 y 2015, la cuenca pasó a ser una preocupación nacional cuando los Saltos del Laja casi se secaron. Durante el verano de 2015, el lago alcanzó niveles críticos (aproximadamente el 5% de su capacidad) y el atractivo turístico prácticamente desapareció, indica el informe.
Finalmente, la firma del Acuerdo del Laja, que regula las condiciones para el riego, llegó en noviembre de 2017, marcando uno de los hitos más relevantes para el sector agrícola regional. Los gobiernos nacional y local, incluyendo a la DOH y al Ministerio de Obras Públicas, se unieron a los usuarios del agua y a las empresas de turismo para formar un grupo de trabajo intersectorial. Las nuevas reglas de operación se basaron en los siguientes principios; determinar los volúmenes a distribuir durante cada temporada según lo almacenado en el ciclo anterior; no diferenciar los derechos de agua para ningún distrito de riego y mantener una contribución de caudal mínimo a los Saltos del Laja para resguardar el turismo y la salud ecológica del ecosistema.