Altas expectativas en mercado chatarrero de la Región ante próxima producción de acero verde de Huachipato
11 de Junio 2026 | Publicado por: Edgardo Mora
AZA realiza su labor en base al reciclaje de excedentes ferrosos.
El acuerdo alcanzado entre CAP S.A. y Aceros AZA S.A para iniciar la producción regional de acero verde, a base de chatarra, despertó altas expectativas.
Autoridades y actores del sector proyectan que esta iniciativa incrementará significativamente la demanda local de reciclaje de metales.
Es que Aza, empresa chilena con más de siete décadas de historia, se dedica a transformar la chatarra ferrosa en productos y soluciones de Acero Verde esenciales. Es el principal productor en Chile de acero elaborado 100% a partir de este reciclaje, un proceso clave para avanzar hacia una economía más circular y baja en emisiones siendo el mayor reciclador y valorizador de excedentes ferrosos del país.
A lo largo de su historia AZA ha reciclado más de 10 millones de toneladas de chatarra. Además, disponen de centros de procesamiento en Antofagasta, Concepción, Temuco y Puerto Montt y cuentan con amplias redes de reciclaje de chatarra en el país, con cobertura desde Arica a Punta Arenas, integrada por centros propios, operadores asociados y más de 19 mil recicladores de base.
Más en detalle, la red de proveedores finales de AZA está conformada por empresas recicladoras y compañías de los sectores de la construcción, minería e industria, quienes aportan más del 80% del total de la chatarra adquirida. Entre 2021 y 2025, su red de recicladores pasó de poco más de cinco mil personas a más de 19 mil según consta en el informe 2025 de la empresa.
En el marco de esta alianza CAP-AZA, Nicolás Burr, gerente general de CAP S.A., señaló a La Tercera que el horno eléctrico proyectado para implementarse en Huachipato podría tener una capacidad cercana a las 700 mil toneladas, dependiendo de las decisiones de mercado y económicas que adopte en su momento el directorio de la firma.
Fuente: informe 2025 AZA
Recicladores prevén mayor competencia y volumen
Actualmente, el Biobío cuenta con más de diez entidades dedicadas al acopio y reciclaje de metales. Una de ellas es la Cooperativa de Recicladores Biobío. Su gerenta, Iris Mardones, detalló que mensualmente entregan cerca de 600 kilos de chatarra suelta (como tapas de conserva y tarros) y 200 kilos de latas de bebidas a empresas compradoras.
Ante el futuro escenario en Huachipato, Mardones anticipa un alza en la demanda, aunque advierte un desafío logístico: “La situación es si podrá salir a la calle la cantidad requerida de residuos metálicos y si podrá ser recolectada por nuestros integrantes. Últimamente han aumentado mucho los recicladores, por lo que recolectar más se hace difícil. Hoy captamos aproximadamente una cuarta parte de lo que sale al mercado local”.
En una escala menor, Patricio Fuentealba, encargado de un galpón de reciclaje cercano al centro de Concepción, comparte el optimismo. El recinto vende sus materiales tanto a intermediarios como directamente a AZA. “Si se logra producir acero verde, seguramente aumentará la salida de material desde nuestro galpón”, afirmó.
Un imán para la sustentabilidad y la inversión
El sector privado también ve con optimismo el proyecto. Diego Bulnes, gerente general de Volta Chile —compañía que recientemente inauguró una Plataforma de Economía Circular (PEC) en Talcahuano para la clasificación y recuperación de materiales—, calificó la iniciativa como una señal muy positiva para la región.
“Este tipo de proyectos debería traducirse en una mayor demanda de chatarra ferrosa, incentivando mejores precios, mayor recuperación y el dinamismo del reciclaje de metales en la zona”, argumentó Bulnes.
Finalmente, el ejecutivo de Volta destacó el impacto estratégico de la alianza: contar con acero de baja huella de carbono producido localmente no solo generará empleo y fortalecerá los encadenamientos productivos, sino que se convertirá en una “ventaja competitiva para nuevos proyectos industriales y de infraestructura que busquen avanzar hacia estándares más sustentables“.
Fuente: informe 2025 AZA
El desafío de la formalización regional
Dado que AZA cuenta con una red de suministro consolidada a nivel nacional, el seremi de Medio Ambiente del Biobío, Mario Delannays, explicó que el reto local radica en robustecer la cadena interna: “Lo que deberíamos hacer en la Región es fortalecer nuestra red de reciclaje, que incluye a las chatarrerías y a quienes se dedican al reciclaje de metales”.
Delannays añadió que será clave precisar el tipo de chatarra requerido como insumo. Asimismo, destacó que el Ministerio del Medio Ambiente lidera la agenda de economía circular y los procesos industriales limpios en la zona, enfocándose prioritariamente en la formalización de los recicladores de base.
“Lo que estamos percibiendo es un avance desde un acopio casi artesanal hacia procesos más industriales. Ese es el trabajo que debemos reforzar con este nuevo modelo, donde la chatarra ferrosa reciclada reemplaza el proceso tradicional de producción de acero”, indicaron desde la Seremi.
Por su parte, el seremi de Economía, Fomento y Turismo del Biobío, Cristian Cifuentes, estimó que la instalación de la acería —proyectada para el año 2032 si las condiciones de mercado y la demanda lo permiten— abrirá una oportunidad histórica para el aumento de la demanda de chatarra en la zona.