Educación media y profesional concentran a los “desocupados ilustrados” de Biobío

12 de Mayo 2026 | Publicado por: Edgardo Mora
Fotografía: Isidoro Valenzuela.

En los últimos cinco años, en los trimestres enero-marzo, presentan un 34,0% y un 28,1%, respectivamente. Los con educación superior incompleta subieron fuertemente a +43,5%.

Otro de los aspectos que preocupa de las sucesivas alzas en el desempleo, donde Biobío presenta las cifras más altas a nivel nacional, es lo que ocurre con los llamados “desocupados ilustrados”, correspondientes a aquellas personas sin trabajo que cuentan con educación profesional o universitaria.

En la Región, en los últimos cinco años, específicamente, en el trimestre enero-marzo, la educación media y la profesional concentran la mayor proporción de desocupados en Biobío con un 34,0% y un 28,1%, respectivamente.

Respecto de las cifras mencionadas, en cuanto a la evolución de este indicador, el incremento en el total de desocupados ha sido impulsado principalmente por personas con enseñanza media y formación técnica, seguidas, en menor medida, por quienes cuentan con educación profesional. “Este comportamiento podría reflejar desajustes entre la oferta y la demanda laboral, particularmente en ocupaciones de calificación media”, indicaron desde el Observatorio Laboral Biobío.


Así también, desde la entidad generadora de insumos para la generación de política pública en el ámbito del trabajo sostuvieron, respecto de la Tasa de Desocupación por nivel educativo en la Región del Biobío, en el trimestre enero – marzo 2022 a 2026, que muestra incrementos en los segmentos de educación media completa, educación superior incompleta y educación profesional completa.

Aquí, destacaron, en el análisis realizado por el Observatorio, especialmente el caso de las personas con educación superior incompleta, donde se registra un aumento significativo de la desocupación. “Este resultado se explica por una combinación de factores: una contracción en el número de ocupados (-6,4%) y un fuerte incremento en la cantidad de desocupados dentro de este grupo (+43,5%), lo que evidencia un deterioro relevante en su inserción laboral”, dijeron.


En el segmento con educación profesional completa también se observa un aumento relevante en la tasa de desocupación, cuyo punto de inflexión se registra en el trimestre enero–marzo de 2024. “A partir de ese período, la tasa se ha mantenido en estos nuevos niveles, evidenciando una persistencia en el deterioro del mercado laboral para este grupo. Este comportamiento fue impulsado principalmente por un fuerte incremento en el número de desocupados en la comparación enero–marzo 2024/2023 (+53,0%), lo que sugiere crecientes dificultades de absorción laboral incluso en niveles educativos más altos. No obstante, en el trimestre más reciente, si bien se observa un aumento en la cantidad de desocupados, este se acompaña de un incremento en el número de ocupados totales para este nivel educativo, lo que podría estar indicando una expansión de la fuerza laboral en este segmento”, así se lee en el documento solicitado y enviado por el Observatorio Laboral.

CC.


El Dr. Luis Méndez, académico del Departamento de Economía y Finanzas de la Facultad de Ciencias Empresariales (FACE) de la Universidad del Bío-Bío (UBB) y director del Observatorio Laboral Biobío afirmó que la Región presenta una tasa de desocupación del 10,0%, la más alta del país y actualizó que al analizar este indicador por provincia, “se observa una importante alza en Arauco (+3,2 p.p.) llegando a 9,2%, mientras que en las provincias de Concepción (9,9%) y Biobío (10,4%) registraron tasas más estables en la comparativa interanual”.

En su desglose, el desempleo afecta de manera principal a los trabajadores de ocupaciones elementales y de menor calificación, a las mujeres y a los jóvenes. “La razón de fondo es que la Región no está creciendo. El año 2023 el Producto Interno Bruto (PIB) regional creció un 5,8%, el 2024 un 2% y el 2025 un 0,8% y con ello el desempleo se incrementa en todas sus categorías. También afecta a los profesionales o “desempleados ilustrados” aunque en menor medida que las ocupaciones de menor calificación”, explicó el académico de la UBB.


De acuerdo con el director del Observatorio Laboral Biobío, “en el caso de los “trabajadores ilustrados“, también, puede haber un desajuste entre los planes formativos de las universidades e institutos profesionales y los requerimientos ocupacionales de las empresas, ello demandaría una revisión en los planes de estudios haciéndolos más pertinentes con las necesidades de una economía digital de cara al siglo XXI“,
Requerido acerca de si existe una relación entre una mayor cantidad de “cesantes ilustrados” y el crecimiento de la informalidad, el Dr. Méndez señaló que “sí, pudiera haber alguna relación por el lado de la irrupción de las “economías o actividades digitales”, toda vez que los empleos digitales no requieren demasiadas formalidades y quiénes más pudieran desempeñarse en estas ocupaciones son las personas de más calificación, pero eso habría que estudiarlo con más profundidad. Por ahora, es solo una “hipótesis” de trabajo”.


Desconexión entre las competencias

Camila Álvarez Sanhueza, seremi del Trabajo y Previsión Social de Biobío, contó que el hecho de que el alza sea impulsada principalmente por perfiles provenientes de la educación superior —tanto técnica como universitaria— nos sugiere que existe una desconexión entre las competencias que se entregan en el sistema educativo y las habilidades que hoy exigen los sectores más dinámicos de la economía.


Para la jefa de la cartera del Trabajo y Previsión Social en la zona, también es relevante comprender que no basta con formar a más personas; “es imperativo fortalecer la articulación entre las instituciones de educación superior y la industria, promoviendo políticas de reconversión laboral y capacitación pertinentes a las necesidades del mercado laboral. Ya que – según las cifras del INE- en relación con los desocupados según nivel educativo, se observa que la educación media y la educación profesional concentran la mayor proporción de desocupados durante los últimos cinco años, específicamente en el trimestre enero-marzo, con un 34,0% y un 28,1%, respectivamente”.

La Seremi del Trabajo sumó que, si no sintonizamos la oferta formativa con la demanda real, seguiremos acumulando talento en las filas de la desocupación en lugar de integrarlo al motor productivo. “Desde esta Secretaría Regional Ministerial, queremos potenciar la educación superior en todas sus dimensiones, fortaleciendo tanto la formación técnico-profesional como universitaria, con mallas curriculares donde el estudiante sea el protagonista y donde la educación sea un verdadero puente hacia el empleo y no una antesala a la desocupación”.


Ocupaciones de menor calificación e informales

Según la última edición del Termómetro Laboral de mayo del presente año, que analizó las cifras del trimestre móvil enero – marzo 2026, se observó un aumento de 11.680 personas ocupadas, influenciado principalmente por el incremento de las ocupaciones de menor calificación y trabajadores informales.


Durante este trimestre, los trabajadores por cuenta propia informales crecieron 9.135 personas y el servicio doméstico 4.119 personas, evidenciando un desplazamiento hacia formas de empleo más precarias. Esta situación se da en un contexto en donde la informalidad laboral alcanzó un 27,0% (+2,0 puntos porcentuales (p.p.) respecto al mismo trimestre del año anterior), aumentando 17.201 personas más.

Si bien la informalidad tuvo un incremento tanto en hombres como en mujeres, llegando al 25,5% y al 29,1% respectivamente, este crecimiento fue influenciado principalmente por ellas, con 12.525 mujeres más en esta condición. En cuanto a los grupos ocupacionales que más incidieron en el crecimiento de la informalidad, se identifican las ocupaciones elementales (+12.728 personas) y artesanos y operarios de oficios (+7.840 personas).


En este periodo, las ocupaciones elementales tuvieron un alza del 9,3%. Sin embargo, los operadores de instalaciones, máquinas y ensambladores presentaron una caída anual del 11,1%. Respecto al sector económico, las actividades profesionales, científicas y técnicas aumentaron un 32,6%, mientras que las actividades de atención de la salud disminuyeron un 4,9%.

Otra variable considerada en el informe del Observatorio Laboral Biobío es que, dado que el sector servicios concentra una proporción significativa de los ocupados totales en la Región, su desempeño resulta especialmente relevante para la dinámica del empleo. En este sentido, el crecimiento observado en esta actividad podría contribuir a una gradual recomposición del empleo, favoreciendo un mayor dinamismo en el mercado laboral regional, proceso que se vería reforzado por la evolución de la industria manufacturera, la cual ha evidenciado un mayor dinamismo en el último trimestre, con aumentos en el total de ocupados, aportando a la generación de empleo regional.