Biobío: las oportunidades y riesgos logísticos ante la aprobación del nuevo dique seco en Perú
09 de Abril 2026 | Publicado por: Edgardo Mora
Actores analizaron la capacidad de empleo, inversión y el pie en que puede quedar la economía regional en vista de este proyecto del país vecino.
El 1 de abril de este año la Comisión de Economía del Congreso de Perú aprobó la inversión para construir un nuevo dique seco en el puerto de Callao para buques con capacidades de cargas superiores a las originales del Canal de Panamá (previas a 2016), lo que se conoce con el término “Post Panamax”.
La decisión se tomó en circunstancias del anuncio de construcción de 6 buques de 400 metros por parte de China tendientes a optimizar el intercambio a través del megapuerto de Chancay.
Visión local
Todo lo anterior generó el análisis y proyecciones del sector logístico y comercial desde el Biobío, entendiendo la actividad portuaria local y la presencia de la planta Talcahuano de los Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar).
Javier Sepúlveda, exseremi de Economía de Biobío y docente de la Facea de la Universidad de Concepción relevó que es claro que el desarrollo de un nuevo dique seco en Perú “amenaza la competitividad de Asmar y su capacidad de crecimiento en el mercado de las reparaciones y mantenciones de embarcaciones grandes”.
Por otro lado, según el exseremi, el futuro dique seco en Perú se presenta, también, como una oportunidad “para que empresas chilenas se inserten en esas redes de producción global prestando sus servicios especializados, que son muy intensivos en capital humano avanzado”.
“Asmar se caracteriza por generar sus propios diseños de arquitectura e ingeniería para las nuevas construcciones, siendo un valor agregado en comparación con astilleros de países vecinos. Por esto, son miles de empleos directos e indirectos los que dependen de las operaciones de Asmar”, agregó.
Karem Urzúa, directora del Centro de Investigación Marítimo Portuario (CIMP) de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y presidenta de la Mesa Comex Biobío aportó que el desarrollo portuario peruano no debiera alterar el plan regional chileno, ya que éste responde a la demanda proyectada de la macrozona centro-sur y buscan alinear la oferta de instalaciones con la demanda proyectada del país y, eventualmente, sumar la carga que provenga desde Argentina. “Tampoco impactaría directamente el plan de construcción naval, ligado a requerimientos de la Armada de Chile”.
Sin embargo, según la directora del CIMP, a nivel sistémico “sí podría implicar una pérdida de dinamismo futuro: las navieras tenderán a concentrar operaciones en el Perú, capturando economías de escala en construcción y servicios a naves de gran tamaño. Chile, tras no consolidar capacidades como el tercer dique, arriesga quedar relegado a segmentos menores”.
Urzúa añadió que el impacto no será inmediato, pero en el largo plazo “se traducirá en menor empleo, menor aporte al PIB y pérdida de capacidades tecnológicas. Más que un efecto directo, es un costo de oportunidad estratégico que se hará visible con el tiempo”.
Desde el Gobierno y Congreso
José Piña, seremi del MOP Biobío, consultado sobre qué proyectos de inversión que tramita el MOP tienen relación con el desarrollo logístico regional y qué se necesita para que sean priorizados, detalló que se están enfocando ideas en mejorar la Ruta Interportuaria y se encuentran analizando la conexión de dicha Ruta con el Puerto de San Vicente, junto con la interconexión de la Ruta de Cabrero con la Ruta del Itata, donde además está la Ruta Pie de Monte relacionada con el Puente Industrial.
El senador Gastón Saavedra, integrante de las Comisiones de Defensa, Economía y Trabajo sostuvo que actualmente el megapuerto de Chancay tiene grúas más rápidas y aguas más profundas, características que privilegia el mercado naviero, lo que puede afectar el sistema portuario chileno y de Biobío.
“Se deben mejorar los accesos portuarios de la Región y el MOP debe priorizar las obras para mejorar la conectividad y la eficiencia en materia portuaria”, manifestó el parlamentario.
Saavedra hizo foco también en la oportunidad del HUB portuario de Huachipato con 400 hectáreas “para desarrollar una plataforma logística digital y tener espacio para acopios de cargas en un lugar cercano al puerto de San Vicente donde, aprovechando que hay puentes nuevos, es posible despachar cargas hacia Coronel o Lirquén”.
“Planteo que este proyecto (HUB portuario de Huachipato) sea priorizado como de interés público regional y se disponga todo lo necesario para concretarlo lo antes posible. Que el Gobernador, el Delegado Presidencial Regional, nosotros como parlamentarios y las empresas, solicitemos al Gobierno del Presidente Kast dar prioridad a esto”, emplazó.
Gremios
Álvaro Ananías, presidente CPC Biobío, gremio que agrupa a empresas de la zona, acotó que la declaración de interés nacional del dique Post-Panamax en Perú representa un desafío estructural y estratégico.
Agregó que Biobío está consolidado en su capacidad exportadora con envíos a más de 80 mercados, donde lideran China, EE.UU. y abriéndose a nuevos destinos, con cerca de 215 empresas que, según los últimos datos del INE, acumulan MMUS $371,8 en exportaciones en la actualidad.
Ananías aseveró que tanto el sector público como privado, están empujando fuertemente “el robustecer nuestra red logística-portuaria, enfocada a una integración y conectividad que asegure el flujo y la competitividad con proyectos de infraestructura claves, como la Ruta Interportuaria. Sin mencionar el vínculo que se está generando con la provincia argentina de Neuquén, a través del Gobierno Regional, lo que permitiría un corredor bioceánico eficiente para el desarrollo económico”.
Del mismo modo, desde CPC Biobío ven como importante considerar que podría haber un impacto en la demanda de flota naval de Asmar a largo plazo. “Sin embargo, existe una política nacional que es el Plan Continuo de Construcción Naval proyectada a 2040 que permite un desencadenamiento productivo clave para empresas de la Región que no se debe perder”, sumó.
Por su parte, Alfredo Meneses, gerente general de la Asociación de Exportadores de Manufacturas de Biobío (Asexma), dijo que “podemos esperar un impacto neto negativo en un corto plazo. Esto, producto de las pérdidas operacionales por reparaciones mayores (…) El riesgo está en perder entre un 30% a un 40% del mercado de las reparaciones de naves, específicamente, aquellas de más de 250 metros de eslora que es lo que se atiende hoy día”.
En cuanto a las oportunidades apuntó a que en este caso la industria de Asmar u otros diques, “podrán enfocarse en mantenimientos preventivos o predictivos que es un área vanguardista a través del uso de sensores LOT que permiten monitorear el desgaste de piezas y materiales de forma tal que la mantención ya no es reactiva, sino que, proactiva, lo que puede ser una oportunidad muy interesante”.
Desde Asexma Biobío consideran además que otra oportunidad dice relación con la demanda por reparaciones rápidas. Otro elemento destacado por Meneses es “la fabricación de componentes o piezas de alta precisión que puede ser otra oportunidad muy interesante siempre y cuando se dé continuidad a la inversión en tecnificación de la industria metalmecánica regional donde hay varios proyectos en que Corfo ha hecho una inversión importante y también las universidades están siendo un valioso aporte”.