Sectores productivos del Biobío advierten trabas para reactivar la inversión regional
02 de Abril 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
Diversos representantes del mundo productivo coincidieron en la necesidad de mejorar las condiciones habilitantes para la inversión.
Con un énfasis puesto en los desafíos estructurales que enfrenta la Región del Biobío para retomar el crecimiento, diversos representantes del mundo productivo coincidieron en la necesidad de mejorar las condiciones habilitantes para la inversión, fortalecer la coordinación entre sectores y avanzar en soluciones concretas que permitan dinamizar la economía regional.
Las reflexiones surgieron durante la jornada de Agenda Biobío 2026, instancia que reunió en Concepción a líderes de sectores estratégicos como energía, construcción y desarrollo territorial.
Durante la actividad, el presidente de IRADE, Nelson Donoso, puso el acento en la necesidad de avanzar en acuerdos que permitan impulsar el desarrollo regional. A su juicio, la instancia reflejó la capacidad del territorio para debatir sobre su futuro con una mirada amplia y colaborativa.
“Este encuentro confirma que el Biobío tiene la madurez y la convicción para sostener conversaciones profundas sobre su desarrollo. Hoy, con la presencia de más de 130 representantes del mundo público y privado, demostramos que la articulación es el camino para avanzar con decisión en los temas que importan a la región”, sostuvo.
Sin embargo, más allá de las definiciones generales, fueron los representantes de los sectores productivos quienes profundizaron en las brechas que, a su juicio, siguen limitando el desarrollo regional.
Tras la exposición inicial, la jornada continuó con un panel técnico donde se abordaron los desafíos en inversión, infraestructura y resiliencia sectorial, en el que los expositores coincidieron en que existe disposición del sector privado para impulsar proyectos, pero que aún persisten obstáculos estructurales que dificultan su concreción.
Desde el ámbito energético, Pilar Acevedo, Managing Director de Power Networks de ENGIE Chile, planteó que la región enfrenta un desafío clave en materia de transmisión eléctrica, advirtiendo que el potencial energético del Biobío podría verse limitado si no se avanza en infraestructura. La ejecutiva explicó que, pese al desarrollo de proyectos eólicos y al interés de las empresas por invertir, existen restricciones que impiden aprovechar plenamente esa capacidad.
Acevedo enfatizó que el desarrollo energético requiere una planificación coordinada entre generación y transmisión, señalando que “sin un desarrollo en temas de transmisión no hay una posibilidad de tener transición energética; falta una coordinación real entre el desarrollo de la generación y el de las carreteras eléctricas”. Según indicó, esta falta de sincronización podría convertirse en una barrera crítica para el crecimiento del sector energético y, en consecuencia, para el desarrollo económico de la región.
La ejecutiva agregó que el Biobío cuenta con condiciones naturales favorables para la generación de energías renovables, pero que la ausencia de infraestructura adecuada amenaza con ralentizar proyectos que ya están en carpeta. En ese contexto, insistió en la importancia de anticipar la planificación y avanzar en una coordinación público-privada que permita responder a la demanda energética futura.
Desde el sector inmobiliario y de la construcción, el diagnóstico también apuntó a limitaciones estructurales que afectan la expansión urbana y la disponibilidad de viviendas. El gerente general de Valmar, Sergio Jara, valoró algunas señales de reactivación, aunque advirtió que el principal obstáculo en la región sigue siendo la falta de suelo disponible para el desarrollo habitacional.
“El problema central es la disponibilidad de suelo. A través de los planes reguladores se ha ido restringiendo lo que se puede hacer en los terrenos, afectando la necesidad de vivienda de miles de familias en la región”, afirmó Jara, quien sostuvo que las actuales limitaciones urbanísticas han reducido las posibilidades de crecimiento de las ciudades.
El ejecutivo planteó que una de las soluciones pasa por habilitar nuevos terrenos en ubicaciones estratégicas, cercanas a servicios y conectividad. En esa línea, indicó la necesidad de avanzar en la habilitación de aproximadamente mil hectáreas que permitan responder a la demanda habitacional sin alejar a las familias de los centros urbanos. Según explicó, esto no solo facilitaría el acceso a viviendas, sino que también contribuiría a un desarrollo urbano más equilibrado.