Especialistas abordan cómo terminar la “petróleo-dependencia” en una Región con energías limpias
14 de Marzo 2026 | Publicado por: Edgardo Mora
En contexto de volatilidad del precio internacional del crudo por conflicto en Medio Oriente.
Ante la volatilidad del precio internacional del petróleo, producto del conflicto bélico en Medio Oriente, en que ya se sobrepasó la barrera de los 100 dólares por barril en dos oportunidades y el dólar alcanza los $920, especialistas regionales analizaron la dependencia energética del combustible y las proyecciones de su injerencia en la generación de energía.
De acuerdo con la información de agencias internacionales existe un bloqueo para el tránsito de buques a través del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, que corresponde a una de las principales vías de abastecimiento del crudo a nivel global lo que haría que los precios sigan variando.
Según Generadoras, gremio que agrupa a las principales empresas de generación eléctrica del país, a diciembre de 2022, Chile contaba con una capacidad instalada de 33.218 MW. El 62% de la capacidad instalada corresponde a fuentes renovables (22,3% hidráulica; 24,1% solar; 13% eólico; 2,3% biomasa; y 0,3% geotérmica) mientras que el 38% corresponde a fuentes térmicas (13% carbón, 15,1% gas natural y 9,8% petróleo).
En el Biobío, aunque la matriz eléctrica es limpia (hidroeléctrica), la economía regional es extremadamente sensible al precio del diésel, debido a su vocación productiva donde la idea es promover el uso industrial de energías más limpias como el hidrógeno verde y el GNL, entre otros.
De hecho, el INE publicó que en enero de 2026, la generación de energía eléctrica en Biobío alcanzó 895 GWh, registrando una disminución de 14,9%. Además, la generación termoeléctrica registró 117 GWh en el mes de análisis, experimentando un alza de 3,1% en 12 meses, incidida principalmente por la mayor generación con gas.
Escenario regional
Para el Dr. Claudio Roa, ingeniero civil eléctrico de la Universidad de Concepción, la variable de la transmisión es clave para avanzar en una menor dependencia energética del diésel y, en el ámbito regional, según la información mostrada por el INE, es posible concluir que “Biobío es una región exportadora de energía, principalmente, hacia el norte del país”.
“La energía generada se compone principalmente de energía hidráulica, solar y eólica, aproximadamente, con un 85% del total anual generado (en la Región). La demanda de energía eléctrica en Biobío se ha estancado debido al cambio de la estructura de producción donde la manufactura ha estado disminuyendo y el consumo de los servicios se ha incrementado y el consumo residencial se ha estancado”, actualizó el experto.
El especialista de la UdeC afirmó, además, que “la transmisión es un tema porque no tenemos la suficiente capacidad de llevar la energía desde el norte al sur del país. Hay mucha energía que se podría haber generado en el norte, que, en rigor, no se genera y es lo que se conoce como vertimiento, donde existe mucho vertimiento de energía renovable porque el sistema de transmisión no tiene la capacidad suficiente”.
El Dr. Roa indicó también que se está construyendo una mega línea que va desde el sur de Antofagasta hasta la Región de Valparaíso que es una línea de corriente continua diseñada para transmitir un gran volumen de energía que, en este momento, no es posible transmitir desde el norte hacia el sur. “En teoría, esta línea debería estar lista el año 2030, es decir, asumiendo que no existan problemas ambientales y de permisos sectoriales”.
Por otro lado, continuó Roa, se abrió un área que es la de almacenamiento con las famosas baterías Beff. “Lo que harán, es reservar el excedente de producción de energía limpia que se genera en el norte para que, en las tardes o noches, cuando desaparece la energía solar y se “descongestiona” o “aliviana” el estrés de la línea de transmisión, puedan entrar a cumplir la función de aportar energía limpia al sistema”.
Electromovilidad
Sobre cómo puede incidir la promoción de la electromovilidad para aprovechar la mayor transmisión de energía solar desde el norte hacia al sur y en un menor uso del petróleo en el transporte, Claudio Roa dijo que “efectivamente, en estos momentos, el mayor consumo térmico de la energía está asociada al transporte, entonces, si se logra con electromovilidad convertir el parque motriz, desde el auto hasta el camión que anda en la carretera o buses, a electricidad, obviamente, disminuye la dependencia respecto del petróleo y, también, deberían bajar los shocks de precios producto del conflicto en Medio Oriente”.
De acuerdo con el Ingeniero de la UdeC, al crecer la electromovilidad también crece el uso de la línea de transmisión y las redes urbanas de distribución, “lo que puede volver a la situación de saturación de la línea de transmisión, ya que la electromovilidad, efectivamente, ayuda y limpia el medioambiente de la polución y ruidos, pero pone estrés a los sistemas de distribución urbanos, porque todos van a querer conectar sus vehículos por las noches por lo que se podría trasladar el problema de las grandes redes a las ciudades”.
En relación a la seguridad que da al respaldo del sistema eléctrico las fuentes fósiles ante fallas, Claudio Roa manifestó que las soluciones sobre la eficiencia de la energía tienen que ver con cuánto se está dispuesto a pagar y en cuánto tiempo se quiere resolver el problema. “Un sistema seguro a todo evento, incluyendo que no vuelva a ocurrir lo del 25 de febrero – del año pasado con el apagón- es posible, pero es muy costoso”.
Acerca de la agenda de transición energética, el Ingeniero de la UdeC acotó que en la Agenda 2050 se ve reflejado el sueño del país en materia energética como, por ejemplo, que “para el 2030 se espera que en Chile el 80% de la producción de energía provenga de fuentes renovables”.
Claudio Huepe, director del Observatorio de la Transición Energética y ex ministro de Energía, quien participó en el Seminario de Transición Energética, organizado por el Centro de Energía de la Universidad Católica de la Santísima Concepción realizado esta semana, sobre para cuándo proyecta se deje de depender de energéticos como el petróleo en Chile y cuánto incide la promoción de la electromovilidad en una menor dependencia del petróleo, entregó sus análisis.
“En la actualidad los combustibles fósiles representan, por lejos, la gran mayoría del consumo energético nacional y, por lo tanto, en el proceso de transición, de los próximos 25 a 30 años, los vamos a tener que seguir usando con servicios con algún nivel de dependencia de ellos”, dijo.
Del mismo modo, el exministro de Energía agregó que lo importante, obviamente, es seguir avanzando hacia un menor consumo de combustibles fósiles. “La electromovilidad puede ser un gran aporte dado que uno de los principales consumidores, con casi un tercio y un poco más del consumo energético de Chile, corresponde al transporte y lo demás, es todo combustibles fósiles”.
Acerca de cuánto incide la promoción de la electromovilidad en una menor dependencia del petróleo, Claudio Huepe expresó que “actualmente, tenemos alrededor de 50 mil vehículos eléctricos de un parque automotriz total que supera los 6 millones, aproximadamente, por lo que mientras más vehículos eléctricos tendremos menos dependencia del petróleo, suponiendo que gran parte de la generación siga siendo basada en renovables. No es una solución definitiva, es un avance, es importante, pero, sobre todo, tiene un beneficio local muy relevante, concluyó.