Tras los incendios: 230 pymes del Biobío avanzan en su reactivación con apoyo de Sercotec

24 de Febrero 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

Pymes familiares afectadas por el fuego comienzan a reabrir con apoyo estatal y la solidaridad de sus propios vecinos.

A poco más de un mes y medio de los incendios forestales que azotaron a la Región del Biobío, particularmente a las comunas de Penco, Tomé y Concepción, el territorio comienza a transitar desde la emergencia hacia la reconstrucción productiva.

La magnitud del siniestro quedó reflejada en las más de cuatro mil Fichas Básicas de Emergencia (FIBE) levantadas, un indicador que da cuenta no solo del impacto habitacional, sino también del golpe que sufrieron pequeños comercios, talleres familiares y pymes que constituyen el corazón económico de los barrios.

En este escenario, el catastro impulsado por Sercotec junto a la Subsecretaría de Economía comenzó a entregar cifras concretas sobre la dimensión del daño en el sector formal. El levantamiento de información permitió identificar a las empresas afectadas y avanzar hacia un plan de apoyo que busca reactivar la capacidad productiva y recomponer las cadenas económicas locales.


Catastro ya terminado

El director regional de Sercotec, Mauricio Torres Ferrada, confirmó que el proceso de catastro ya fue cerrado oficialmente por la Subsecretaría de Economía. Según detalló, del total de empresas formales encuestadas, 230 cumplen con los requisitos para ser atendidas por el servicio.


Se trata de negocios formalizados, con ventas iguales o inferiores a 100 mil UF y que se encuentran dentro del territorio afectado. “A esas empresas ya se les informó sobre que están preseleccionadas, se les informó el viernes 13, vía correo electrónico que entregaron al momento de ser catastradas y desde este jueves 19 se les está llamando por teléfono para actualizar datos y desde hoy ya estamos en terreno para formalizar un plan de trabajo y de inversión con las empresas”, explicó.

El plan contempla fondos que van desde 1 millón hasta 10 millones de pesos por beneficiario. Torres precisó que si bien los montos no cubren la totalidad de las pérdidas, sí apuntan a recuperar la capacidad productiva y dinamizar nuevamente la economía de los sectores damnificados.


“Entendemos que no son todas las pérdidas que las empresas sufrieron, es mucho más, pero nosotros vamos a llegar entre 1 a 10 millones de pesos como tope máximo, para recuperar la capacidad productiva de las empresas pero además para también recuperar la economía del territorio”, sostuvo.

Respecto de las empresas que eventualmente quedarían fuera del programa, el director regional indicó que aún se está a la espera de un último oficio que definirá el número total de negocios considerados.


Hasta ahora, de 255 empresas encuestadas, 230 estarían calificando y 25 quedarían excluidas, aunque esa cifra podría variar. En cuanto a los emprendimientos informales, aclaró que Sercotec no tiene competencia sobre ellos, ya que el servicio trabaja exclusivamente con empresas formalizadas, pese a reconocer que muchos de estos pequeños emprendedores también resultaron afectados.

Realidad de los emprendedores afectados


Mientras las cifras y los planes avanzan, en terreno la reconstrucción tiene rostro. En la Población Antonio Varas de Lirquén, Sara Arévalo intenta rearmar su vida comercial tras perder el “Almacén Sarita” y su taller “Sari Confecciones”, emprendimientos que levantó durante más de una década.

“Por ahora no hemos podido seguir con las confecciones por tema de espacio, ya que nuestro emprendimiento fue pérdida total, con las maquinarias, el espacio donde yo tenía el taller que estaba afuera de mi casa y no hemos podido empezar con las costuras”, relató. Sin embargo, logró retomar parcialmente la venta de abarrotes instalando un toldo donado, bajo el cual ofrece productos básicos para comenzar a reconstruir su negocio.


 

Arévalo explicó que desde Sercotec se acercaron para entrevistarla y posteriormente recibió un correo informando que estaba ingresada al proyecto de ayuda de inversión. Actualmente espera la visita en terreno para formalizar el plan.


En la Población Antonio Varas de Lirquén, Sara Arévalo intenta rearmar su vida comercial tras perder el “Almacén Sarita”

Su intención es volver a levantar ambos emprendimientos en el terreno de su madre, donde años atrás había habilitado un espacio. Las ventas las retomó hace unos quince días, luego de limpiar y permanecer en carpas.


“Igual esto nos ha ayudado bastante, ya que la gente viene harta a comprar, los vecinos me habían manifestado que querían que volviera a abrir mi negocio”, comentó, destacando el apoyo de clientes y familiares. En su sector, añadió, son tres los negocios que intentan levantarse para volver a vender.

En el sector Cosmito de Penco, Marcelo Cifuentes también enfrenta el desafío de recomponer su fuente laboral. Su panadería artesanal “Pan del Puerto”, con ocho años de funcionamiento, sufrió daños estructurales y la pérdida de maquinaria.


“Lo más difícil fue ver cómo el fuego arrasó con el horno industrial y parte del local. Nosotros vivimos prácticamente de lo que vendemos día a día, entonces estar semanas sin producir fue muy duro”, expresó.

Cifuentes postuló a los apoyos de emergencia y fue contactado por Sercotec para orientación. Se encuentra a la espera de que se concrete la entrega de recursos para adquirir un nuevo horno y reparar la techumbre.


Interior del negocio “Almacén Sarita”, donde sus dueños tratan de vender lo que pueden.

¿Cuánto tardará el proceso?


Uno de los aspectos centrales del programa es la rapidez en la ejecución. El convenio firmado con el agente operador establece que desde el momento en que se contacta a la empresa hasta la compra de los bienes y cierre del proceso no debieran transcurrir más de tres meses.

El propio beneficiario define en qué invertirá los recursos, ya sea en infraestructura, habilitación de espacios, compra de maquinaria, activos fijos o capital de trabajo como insumos.


La premisa es clara: acortar los tiempos para que los negocios vuelvan a vender cuanto antes. Torres enfatizó que buena parte de los locales dañados corresponden a negocios de barrio, cuyos dueños dependen de las ventas diarias para sostener a sus familias.

Desde la Seremi (s) de Economía, Fomento y Turismo, Pamela Gatti, subrayan que el despliegue comenzó desde el primer momento de la emergencia. “Desde el primer momento en que comenzaron los incendios forestales desde el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, se activó un despliegue en terreno para estar junto a nuestras pymes afectadas.


A través de la Ficha de Emergencia de Empresas y Cooperativas, levantamos un catastro, que nos permitió conocer directamente la magnitud de los daños y, sobre todo, las necesidades reales de cada emprendedora, emprendedor, empresa o cooperativa afectada”, señaló.

La autoridad añadió que actualmente se avanza en una etapa clave, con el contacto directo a los beneficiarios y el inicio de visitas en terreno para firmar planes de trabajo personalizados.


En Penco, una de las comunas más golpeadas, el alcalde Rodrigo Vera cifró en 148 los negocios afectados entre Penco y Lirquén, principalmente almacenes, emprendimientos familiares y pequeñas pymes ubicadas en las zonas siniestradas.

Según indicó, el trabajo coordinado entre Sercotec, la Seremi de Economía y la oficina municipal de Fomento Productivo ha permitido identificar a los emprendedores y canalizar el apoyo económico, que contempla un copago menor para los beneficiarios. El objetivo, dijo, es volver a poner en pie negocios que en la mayoría de los casos constituyen el sustento del hogar.


El municipio también ha desplegado apoyo a aquellos comercios que, sin haber sido consumidos directamente por el fuego, vieron disminuir sus ventas por la caída de visitantes.

Es el caso del Barrio Chino de Lirquén y de artesanos que participaban en ferias durante el verano. En estos casos se ha impulsado un acompañamiento para potenciar su participación en ferias en Concepción y reforzar campañas de promoción turística con apoyo de Sernatur.