Agricultura, construcción y reparto coinciden con proyección internacional sobre sectores con más empleo

18 de Enero 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
Fotografía: Cedida

Estas actividades, en el caso del Biobío, en la actualidad tienen un comportamiento que va en línea con lo destacado por el Future of Jobs Report 2025, elaborado por el Foro Económico Mundial.

Mientras el debate público sobre el futuro del trabajo suele concentrarse en la inteligencia artificial, la automatización y los empleos altamente calificados, un reciente informe internacional vuelve a poner el foco en sectores históricamente asociados al trabajo físico, territorial y productivo.

El Future of Jobs Report 2025, elaborado por el Foro Económico Mundial, plantea que los mayores crecimientos de empleo hacia 2030 no estarán exclusivamente ligados a la tecnología, sino que se concentrarán en actividades como la agricultura, el transporte de reparto y la construcción.

El estudio, que recoge la visión de más de 1.000 grandes empleadores a nivel global y analiza la evolución del mercado laboral en 55 economías, proyecta que los trabajadores agrícolas encabezarán la lista de ocupaciones con mayor aumento absoluto de puestos de trabajo en los próximos cinco años.


Según el informe, este fenómeno responde a una combinación de factores estructurales: crecimiento de la población mundial, presión sobre la seguridad alimentaria, efectos del cambio climático y la necesidad de adaptar los sistemas productivos a nuevas exigencias ambientales y tecnológicas.

En la Región del Biobío, donde la actividad silvoagropecuaria sigue siendo clave en comunas como Los Ángeles, Yumbel, Santa Bárbara o Florida, estas proyecciones no suenan lejanas.


El trabajo agrícola se perfila como una actividad que requerirá más mano de obra, pero también nuevas competencias, desde el uso de tecnologías de riego eficiente hasta la gestión de cultivos más resilientes frente a eventos climáticos extremos.

Desde el propio Foro Económico Mundial, Sam Greyling, líder de Insights en trabajo, salario y creación de empleo, enfatiza que los empleos con mayor crecimiento “son los que constituyen la columna vertebral de la economía, los que vemos en la vida cotidiana, mucho más que los empleos realmente técnicos”.


En esa línea, explica que el auge del trabajo agrícola está estrechamente ligado a la transición ecológica y a la creciente demanda por prácticas productivas sostenibles, un cambio que ya se refleja en las decisiones que están tomando hoy los ejecutivos y empleadores a nivel global.

Mirada desde el gremio agrícola


José Miguel Stegmeier, presidente de Socabío, gremio que agrupa a empresas del rubro en el Biobío, señala que la agricultura ha incorporado tecnología de manera sistemática desde la revolución industrial, lo que ha permitido aumentar exponencialmente la producción de alimentos.

Sin embargo, advierte que esta incorporación tecnológica, sumada ahora a la inteligencia artificial, también ha reducido la cantidad de mano de obra por unidad producida, especialmente en cultivos anuales. Aun así, recalca que la agricultura y la fruticultura siguen siendo grandes demandantes de empleo y que, pese al avance tecnológico, el sector probablemente mantendrá las mayores ofertas laborales, aunque con procesos productivos cada vez más apoyados en soluciones tecnológicas.


Juan Carlos Sepúlveda, trabajador agrícola de Yumbel, comenta que no resulta sorprendente que el informe proyecte un fuerte crecimiento del empleo agrícola. A su juicio, el cambio climático, la escasez hídrica y la mayor presión por producir alimentos han obligado a modificar la forma de trabajar el campo en el Biobío.

El agricultor ya no sólo realiza labores tradicionales, sino que debe comprender tecnologías, normativas ambientales y estrategias de adaptación a escenarios cada vez más impredecibles. Si bien el aumento del empleo es una buena noticia, advierte que sin capacitación y apoyo ese crecimiento puede volverse precario.


Junto a la agricultura, el informe identifica a los conductores de reparto como uno de los empleos con mayor crecimiento en número de personas ocupadas.

Conductores de Reparto


En la Región del Biobío, la labor de los conductores de reparto es una tendencia que se refleja con fuerza. La seremi del Trabajo y Previsión Social, Sandra Quintana, señala que la demanda se mantiene constante, ligada al comercio y la logística, con un énfasis creciente en la profesionalización del rubro.

Para inicios de 2026, se proyecta la generación de vacantes para conductores de furgones y repartidores, particularmente con licencia Clase B para logística de última milla, así como licencias profesionales A4 y A5 para transporte de carga pesada, vinculadas a proyectos energéticos y portuarios en comunas como Talcahuano y Los Ángeles.


Desde la experiencia cotidiana, Rodrigo Alarcón, conductor de reparto de una conocida transnacional de capital argentino, desde Concepción, confirma que el informe refleja lo que se vive en la calle.

El trabajo de reparto, señala, no se limita a conducir un vehículo, sino que exige manejar plataformas digitales, adaptarse a rutas cambiantes y responder a una presión constante por tiempos y eficiencia.


Si bien la tecnología no ha reemplazado estos empleos, sí ha elevado las exigencias, generando un debate pendiente sobre condiciones laborales y protección social en un rubro que, según el informe, seguirá siendo clave en el futuro.

Rubro de la construcción


La construcción aparece como el tercer gran sector destacado por el Foro Económico Mundial como motor de creación de empleo hacia 2030. A nivel local, esta proyección se cruza con desafíos como el déficit habitacional, la reconstrucción post incendios, la inversión en infraestructura pública y la adaptación de las ciudades a estándares más sustentables.

Según la seremi del Trabajo, el Biobío muestra una alta demanda en construcción impulsada por grandes proyectos de infraestructura vial, portuaria y habitacional, enmarcados en el Plan de Concesiones 2022-2026, con una inversión que supera los US$1.300 millones y que podría traducirse en alrededor de 5 mil empleos mensuales.


Marcelo Inostroza, jornal en una obra en San Pedro de la Paz, observa que el crecimiento proyectado del empleo en construcción tiene pleno sentido en una región con importantes necesidades de vivienda e infraestructura.

Sin embargo, advierte que el rubro ya no es el mismo de hace una década. Nuevas exigencias en eficiencia energética, normativas ambientales y métodos constructivos obligan a los trabajadores a capacitarse y adaptarse de forma permanente.


Proyecciones del Foro Económico Mundial

Más allá de estos sectores, el informe del Foro Económico Mundial describe un mercado laboral en plena redistribución. Entre 2025 y 2030 se crearían cerca de 170 millones de nuevos empleos a nivel global, mientras que alrededor de 92 millones de puestos actuales desaparecerán, especialmente aquellos asociados a tareas administrativas rutinarias.


En contraste, los empleos tecnológicos muestran el mayor crecimiento porcentual, aunque no concentrarán la mayor cantidad de nuevos puestos, lo que refuerza el rol de los sectores productivos tradicionales en la absorción de mano de obra.

Ximena Játiva, líder de Insights en Educación, Competencias y Aprendizaje del Foro Económico Mundial, destaca que avances en inteligencia artificial, robótica y big data están impulsando una fuerte demanda por habilidades de alfabetización tecnológica.


A su juicio, entender cómo aprovechar la tecnología será tan importante como leer y escribir, mientras que la creatividad se consolida como una herramienta clave para adaptarse a los cambios de paradigma que atraviesa el mundo del trabajo.

Desde el ámbito académico, Luis Méndez Briones, director del Observatorio Laboral Biobío y doctor en Economía, subraya que en Chile la digitalización y los cambios demográficos están marcando con fuerza estas tendencias.


Advierte que el envejecimiento de la población tendrá efectos relevantes en la participación laboral y en la demanda por empleos de cuidado, lo que obliga a anticipar políticas públicas y estrategias de formación.