“Este café ya no le pertenece a mi familia, es un patrimonio de la ciudad”

05 de Mayo 2023 | Publicado por: Christopher Cortez
Fotografía: Raphael Sierra

Jürgen Carrasco Krumm, quien hoy comanda el tradicional “Café Carrasco”, se refiere a la historia del local. Un verdadero punto de reunión del centro penquista, y que se mantiene vigente por casi seis décadas.

Con un inconfundible aroma y decenas de antiguos cuadros con locaciones de Concepción, el imponente Café Carrasco destaca en pleno centro de la ciudad, entre modernas edificaciones y frente a frente a la renovada Plaza Independencia.

Su inagotable valor histórico data de 1965 en ese mismo lugar: O’Higgins #656. Aunque con especialidades que se renuevan con el paso de los años.

Jürgen Carrasco Krumm es hijo del fundador, Juan Bautista Carrasco, y Alicia Krumm Ahumada, quien se hizo cargo del negocio y se puede ver atendiendo la caja diariamente. Jürgen cuenta que su padre “fue uno de los fundadores del Astoria, hasta que decidió dejarlo y comprar un local donde está situado hoy el café. Por sus características emprendedoras, quiso abrir algo en solitario, sin las presiones que significan ciertas sociedades. Eso hasta que en 1965 comienza a funcionar el emprendimiento, aunque no como café, sino como confitería y rotisería”.

“También fue fuente de soda y poco a poco se fue adaptando a lo que el mercado quería, tímidamente se fue tornando a una cafetería y O’Higgins se transformó en una calle de muchos bancos y trámites. Cuando falleció mi padre el año ‘79, que fue un año muy difícil para la familia, mi madre comenzó a hacerse cargo y tomó nuevos brillos esto de la cafetería. En 1980 o 1981 se fue posicionando y, de hecho, el nombre fue cambiado de Confitería Carrasco a Café Carrasco”, añade.

-¿Cómo han superado las dificultades en el camino?

-Nunca se nos ha pasado por el pensamiento la posibilidad de cerrar. Este café ya no le pertenece a mi madre ni a mi familia, sino que es un patrimonio de la ciudad. Tenemos una responsabilidad enorme a la hora de pensar en cualquier cosa que pueda pasar con el café. Nuestra intención es continuar con esta empresa a través de mí, de mis hijos, y que se traduzca en una larga larga vida.

-¿Y por qué las personas continúan prefiriendo Café Carrasco?

-Creo que encuentran, actualmente, un ambiente que encontraban desde que visitaban el local con sus padres o abuelos. Hay un tema de tradición que no es fácil de lograr, no es de un día para otro, sino que con permanencia y haciendo las cosas de buena manera, con una oferta que está acorde a los requerimientos del mercado. Hay calidez, confianza.

No se tiene una oferta ostentosa ni muy variada, sino que se atiende la oferta que el mismo cliente va presentando. Hoy en día nuestro producto estrella son los picarones, conocidos ya a nivel nacional porque mucha gente nos visita desde otros lugares para poder probarlos. Hay cosas para comer, más todo el servicio de cafetería que también tiene sus secretos, que lo hacen preferibles a otros.

Los cafés del centro

Café Carrasco es un eje de ubicación y punto de reunión en el centro penquista. Únicamente y durante cerca de un año cerró sus puertas debido a la pandemia, pero el 10 de agosto de 2021 las reabrió hasta la actualidad, donde continúa destacando por diversas preparaciones y cafés adquiridos desde lugares como Centroamérica e Italia.

Bajo ese contexto, Jürgen Carrasco ha visto crecer de forma importante la actividad económica en la ciudad. “Han habido muchos cafés que se han instalado y no todos han sobrevivido. Veo fantástico el crecimiento del área, siempre la competencia hace bien. Es una buena noticia que haya diversidad, no nos provoca ninguna desconfianza, por el contrario, porque vemos que el rubro de la cafetería está más vivo que nunca”, cierra.

Magdalena Peña asiste al local de manera regular. Dice que es una costumbre que heredó de Miriam, su madre, quien por años sostuvo reuniones y conversaciones en ese lugar. “Café Carrasco para mí es sinónimo de picarones, nostalgia y Concepción”, expresó.

Juan Martínez, otro comensal, agregó que “el centro no sería lo mismo sin este café”.