“El gato con chalas”, el primer helado gourmet penquista que despega a nivel nacional

16 de Diciembre 2017 | Publicado por: Felipe Placencia
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

La emprendedora Camila Torres explica que sus productos están enfocados a todo público, pero especialmente para celiacos, diabéticos, veganos y deportistas.

“El gato con chalas” es el primer helado gourmet natural hecho en Concepción. En tres años lograron posicionarse en diversos locales que van desde el Café BAC hasta su próximo arribo en el Camino del Agua.

También están alcanzando  a otras ciudades de la Región y del país: Temuco, Talca, Chillán, Los Ángeles, San Carlos, Coelemu, Cabrero y  Mulchén. Nada mal para un negocio que partió casi como un juego tras una petición de su pequeño hijo Vicente Castillo (9).

Hoy sus productos son apetecidos por celiacos, diabéticos y deportistas. Es que sus sabores basados en frutas “de verdad” han fidelizado al público que apuntan.

“Vimos unos moldes de figuras y me dijo que hiciéramos helados. Quedaron bastante bien y de repente me di cuenta que había  todo un segmento y una necesidad”, recuerda la chef Camila Torres (30).

Tal es la convicción de que este negocio está dando con “el palo al gato” que dejó incluso su trabajo a tiempo completo.

Lo mismo hizo su pareja Francisco  Figueroa (35), diseñador gráfico que renunció a una empresa para dedicar tiempo completo para trabajar en el marketing de la marca.

Nada es fácil

Sobre el inicio, Torres dice que nada es fácil en la vida. “Fue difícil entrar. Es un producto nuevo que nadie estaba acostumbrado a ver y probar”.

De ahí que la promoción fuera un punto clave. “Empezamos  a participar en eventos y exposiciones. Fuimos los primeros que empezamos con esto. Somos un negocio familiar que empezó de cero”, enfatiza.

De apoco comenzaron a hacerse conocidos y los fanáticos comenzaron a pedir más.

¿Sabores? Los hay por muchos. “Son todos a base de  fruta  y endulzados con caña orgánica o con stevia. Tenemos el de sabor mandarina – plátano con chocolate. Igualmente un mix de berries con harina de almendras. El frambuesa con chocolate pistacho es furor en todos los locales. Es el primero que se va y , por cierto, es el más pequeño”, comenta Torres.

El precio para disfrutar de las sabrosas paletas bordean los $1.500 en las tiendas que distribuyen.

Las redes sociales  han ayudado. “Él se dedica a todo lo que es la imagen de la etiqueta, todo lo que es publicidad, página web, Facebook, por ejemplo. Él mueve todo eso y siempre aportando con ideas  creativas y originales”.

Artesanal

Los conceptos natural, artesanal y vegano se pueden leer en la etiqueta y se destaca que no tiene proteínas lácteas y nada derivado del huevo. Una porción tiene 74 calorías y un sin número de vitaminas que van desde la A, D, E,K,C, B1, B2 y B6. Además tiene biotina, calcio, fósforo, hierro y magnesio, entre otros.

“No te estas tomando un helado, en el fondo te estás comiendo una fruta. Es más fruta que agua”, reitera Torres.

Y añade: “si una mamá tiene un hijo celiaco o alguien mayor es diabético y quiere darse un gusto, no van a tener problemas. Es totalmente inclusivo”, precisa Torres.

El sueño de esta familia es seguir creciendo. Confiesa que desde Santiago le han llegado muchos correos, pero se lo toman con calma.

“No es llegar y hacer un envío como si se tratara de una encomienda. Hay todo un tema con la cadena de frío”, indica la emprendedora.

Es por ello que por mientras buscan seguir consolidándose. Si bien partieron solos, en el camino encontraron apoyo en Sercotec y este 2018 buscarán más financiamiento para más maquinaria. “En este rubro todo es caro, una pequeña te puede costar unos $2 millones (…) estamos con todo el power de seguir creciendo”.