El corazón del puerto está roto: Naval pierde en penales y se despide del sueño del ascenso
01 de Noviembre 2026 | Publicado por: Maximiliano Koch
Los de Talcahuano jugaron un partidazo contra Malleco, pero desde los doce pasos, el León de Nahuelbuta simplemente fue más. Así es el fútbol.
De pierna fuerte, de sacrificio, de empuje… Dígale como usted quiera, pero todos los calificativos que impliquen que tanto Malleco como Naval dejaron todo en Angol para quedarse con la llave, aplica. Desde el primer minuto, ante 2.112 espectadores, el Ancla y el León de Nahuelbuta animaron un partidazo lleno de emociones que ni siquiera se definió al final. En concreto, fue triunfo 2-1 para los locales, que derivó en la definición desde el punto penal. Fue ahí donde Malleco se hizo fuerte para ganar por 4-2.
Naval tuvo que encontrarse en cancha, sin embargo. El cuadro de Talcahuano jugó unos primeros 15 minutos verdaderamente horrendos. Totalmente descontrolados, preocupados del juego físico más que de hacer auténtico peligro en pórtico rival, los de Ortiz fueron de menos a más para meterse en el partido. La desconcentración era total. Es más, al minuto 16, Felipe Zúñiga cayó en el área de Naval. Penal que el propio Zúñiga clavó en el ángulo para empatar la llave desde el inicio.
Los siguientes minutos, de milagro, Naval no quedó con uno menos. Patadas por doquier, balones divididos que terminaban en falta e incluso choques sin balón. Juan Villablanca de milagro no vio la tarjeta roja mientras los de Talcahuano se componían.
Tarde y después de regalar casi media hora, Naval se metió en el partido. Un jugadón por banda izquierda fue conectado por el propio Villablanca en el segundo palo con un contundente cabezazo que se metió al fondo de la red.
Naval supo empezar a manejar el balón a disposición, aprovechando los minutos restantes del primer tiempo y se supieron ir 1-1 al descanso. La visita creía y el local, que si bien era más en el balance, se ordenaba nuevamente.
Comenzó el segundo tiempo e increíble e insólitamente, apenas a los 10 segundos, Naval se salvó del segundo gol. Hugo Labrín desvió un remate que verdaderamente era más fácil concretar que errar. Así es el fútbol. A los 48, Benjamín Oreste empató la llave para Malleco, anotando el 2-1. Un zapatazo de Labrín al minuto 66 se estrelló en los 90 grados del arco de Naval. Milagro.
A esta altura, Naval y sus hinchas eran más plegarias que fútbol. Prácticamente todas las llegadas eran de Malleco mientras que el forastero se aferró al 2-1 que los llevaría a los penales. Los minutos pasaron de esta manera, con la defensa chorera reventando cuanto balón pudo. Llegaron los descuentos y empezaron a correr los segundos: jugadores al suelo, calambres que no son, etc.
De milagro al minuto 93 una gran jugada asociada no terminó dentro del arco navalino. Un remate de Felipe Zúñiga se fue caprichosamente desviado, arrastrándose al lado del vertical. Tenía que ser por medio de los penales.
Los fatídicos 12 pasos
La instancia en la que nadie quiere estar y todos quieren ganar era la necesaria para definir cuál de los dos elencos, ambos igual de meritorios, se iba a meter en la final por el ascenso contra Lautaro de Buin.
Fue el ancla quien comenzó la tanda, por medio del veterano Claudio Muñoz, que abrió la cuenta con un zurdazo cruzado. Navarro empató para el local y Díaz marcó el 2-1 y Aravena el 2-2.
Villablanca tuvo que errar el primer penal de la tanda cuando su derechazo se fue al palo. Galupi aprovechó para poner en ventaja 3-2 a Malleco. Nicolás Garrido se hizo gigante para atajarle el lanzamiento a Urrutia y Zúñiga la clavó en el ángulo para decretar el 4-2 con el que Malleco eliminó a Naval. El León de Nahuelbuta va a la final contra Lautaro y, Naval a sanar heridas al puerto.
Corazón roto para Naval y sus hinchas. El cuadro chorero tristemente, cerró su año de la forma más dolorosa posible: con una eliminación por penales cuando el desarrollo de la historia invitaba a soñar que el final podía ser otro. Pero, quizás, esta no es la conclusión, sino parte del camino.