El “profe” Parra y Walter Seguel: unidos por el martillo
05 de Octubre 2026 | Publicado por: Paulo Inostroza
Entrenador de Laja tiene larga carrera sacando talentos para Chile y el último es un chico que da gran ventaja de estatura con sus competidores, pero lanza como gigante, a punta de trabajo, técnica y actitud.
Laja siempre luce buenos atletas y no es casualidad. El profesor Sergio Parra lleva 25 años como entrenador y acaba de ser reconocido por su trayectoria. Ha sacado múltiples talentos y uno que tiene enorme proyección es Walter Seguel, campeón nacional en lanzamiento de martillo y disco Sub 16, que se prepara para competir en Ecuador.
El “profe” cuenta que de su semillero salieron nombres como Mauricio Llanos, Daniel Alvear (campeón sudamericano disco), Javier Castro (vicecampeón sudamericano), Henry Díaz, Marcelo Caro, Mauricio Morales (vicecampeón sudamericano), Nimsy Martínez (campeona sudamericana jabalina), César Jofré… Ha ido varias veces a los Juegos de la Araucanía y nominado como entrenador de la selección nacional.
Explica que “lo primero que detecto son las ganas y la motivación. Si está, partimos bien. El atletismo no es un deporte tan entretenido. Un niño dice en la casa que va a jugar voleibol o fútbol, pero acá nadie dice que viene a jugar atletismo. Vienen a entrenar y se entrena fuerte. El lanzamiento es muy técnico”.
Parra detalla que “tengo talleres en los colegios desde Quinto Básico y cuando detecto un chico con condiciones lo paso al programa Crecer en Movimiento del IND y de ahí los postulo al Promesas Chile. Ese complemento con el IND ha dado grandes resultados”.
¿Y cómo llegó a Walter? “Hace dos años inventé un campeonato en Laja, un Buscando Talentos para Chile, vinieron colegios urbanos y del campo y lo conocí. Me sorprendió su potencia porque es bajito y lo invité acá al polideportivo”.
Al respecto, precisa que “por su estatura y potencia siempre pensé que lo suyo era el martillo y no estaba equivocado. Técnicamente lanza muy lindo. Mide 1,60 y compite contra tipos de más de 1,80, con otra envergadura de brazos”.
Habla con orgullo de Walter y todos sus pupilos y expresa que “siempre me dicen que soy como papá de estos chicos y de muchas generaciones. Amo el deporte, vibro con esto y es mi sentido en la vida. Lo disfruto. A esta edad tienen sus problemas también fuera del deporte y hay que escucharlos siempre”.
Pensando en Ecuador, apuntó que “en el último Sudamericano, Walter fue cuarto, hoy ya está más maduro y va por la medalla. Él es muy enfocado, disciplinado y en todas las delegaciones es el que se porta mejor. Se concentra y nunca lo van a ver nervioso. Es sicológicamente muy fuerte”.
Lanzando sueños
Walter cursa Primero Medio en el Liceo Bicentenario Héroes de la Concepción y repasa que “empecé en un campeonato comunal y fui a lanzar bala porque siempre tuve fuerza. El profe Parra me invitó a entrenar, me mostró otros lanzamientos y vimos que el martillo podía ser lo mío. Le agarré el gusto”.
Fue creciendo y advierte que “este deporte es difícil de entrenar por un tema de espacios, pero siempre he sido de convivir con lo que uno tiene no más. Las lluvias no ayudan mucho, pero el profe siempre se las arregla. Lo que sí, tenemos buenos materiales por el IND”. Además, la municipalidad les tendrá prontamente una jaula de lanzamiento para mejorar aún más su rendimiento.
Mira a Ecuador y sostiene que “ahora veo más cerca una medalla, porque ya no es mi primer Sudamericano, pero allá se decide todo. No sirve de nada hablar antes”.
Entre risas, cuenta que “es impresionante cuando ves los rivales. En Paraguay me tocó uno de 1,95, era tanta diferencia que le pedí una foto. Le llego al hombro, pero eso solo significa que uno debe entrenar más y alcanzarlo de otra forma. Esto es pura técnica”.
También aseguró que “la relación con tu profe acá es súper importante. Es como andar bien con la mamá. Si eso anda bien, la casa anda bien y haces todo con confianza, con alegría. Cuando uno empieza pierde, se equivoca, tiene bajones. Uno ve gente que lanza lejos y crees que no vas a llegar nunca ahí. El profe siempre me motivó a seguir y seguir trabajando”.
Es de objetivos inmediatos y afirma que “nunca me imagino cómo será esto en 8 o 10 años. Uno quiere llegar lo más alto posible, pero también pasa todo por tu salud y muchos factores. Yo sueño con el Sudamericano, algún día un Panamericano pero sobre todo, seguir disfrutando”.