Ellas levantan el boxeo: con hinchadas y alto nivel
20 de Julio 2026 | Publicado por: Paulo Inostroza
"Porfiada" Ortega y "La Odisea" Quiroz fueron las estelares de una velada histórica. Mucha gente, un ambiente inédito, camaradería y golpes profesionales precedidos de nueve peleas amateur
Mucha gente, un ring precioso, todo a la hora planificada. Realmente, una velada de nivel. Y todos esperando la pelea diez, esa donde la sampedrina Marilyn Ortega y la tomecina Belén Quiroz se verían las caras. Dos púgiles ya profesionales y eso se nota. Fue con cánticos, como las barras de fútbol. Un ambientazo que ilusiona para seguir en este buen camino.
El Maavis Fighters Ground recibió este evento que partió con nueve peleas amateur. Ahí estuvo Gary Serón, de la Escuela de Boxeo Purén, que mostró tremendas virtudes, ganó y expresó que “era mi quinta pelea y mi rival tenía como cuarenta. Llevo un año entrenando y era un desafío grande para ver cuál es mi potencial. En Curanilahue también había salido victorioso contra un boxeador de Concepción y este era uno de mis retos más grandes, pero nunca le he tenido miedo a nadie y se pudo”.
El ambiente se iba calentando. Otro de los triunfadores fue el joven Sebastián Figueroa, del club ABS Angol, quien comentó que “soy de Renaico y era mi sexta pelea. He tenido derrotas y triunfos, pero esto es así. Soy medio brusco, pero de ir siempre adelante. Eso nos enseñan siempre en la academia. Me descontaron un punto porque soy muy fajador, a veces bajo mucho la cabeza, pero supe recuperar ese castigo. Mi sueño es que esto sirva para que en Renaico tire para arriba y salgan muchos más chicos deportistas”.
Otro que se lució fue Jeison Arancibia (Águilas Hualpén), ganando en decisión unánime, quien apuntó que “tengo más de 15 peleas y siento que ya se me puede considerar un boxeador avezado. Este combate era duro porque al frente estaba el campeón nacional de la categoría. Era un reto grande y no fue fácil la preparación por los horarios de mi trabajo. Tengo un turno de diez por diez, pero tuve los consejos de mi entrenador. Fue una buena pelea y Dios sabe a quien le da la victoria. Esta vez me tocó a mí”.
Cedida
Dos de verdad
Desde Valdivia, Esteban del Flow subió a cantar “Round por Round”, mientras la gente iba por completos, un sandwich, café o bebida energética. Y de pronto empieza todo a llenarse de humo porque es momento de anunciar a las peleadoras estelares. Belén Quiroz sale a escena con mucha barra presente, lo mismo para la “Porfiada” Ortega, que entra con el tema “Rompe” de fondo.
El combate es golpe a golpe, directo, nada de estudiarse mucho. Son de estilos parecidos y en el tercero “La Odisea” cae al suelo, aunque se repone rápido. La barra canta “Oh Marilyn, Marilyn” al ritmo de Los Prisioneros. Ambas conectan buenos golpes, las dos reciben duro y el fallo genera debate. Finalmente, los jueces dan un empate.
Hay aplausos, abrazos. Algunos no coinciden con los árbitros. La “Porfiada” señaló que “estoy muy sorprendida por el apoyo de tanta gente. Hace mucho no se vivía algo así en el Biobío y se agradece a todos los que lo hicieron posible. No es fácil traer un evento profesional y es maravilloso que se potencie el boxeo femenino porque somos pocas, pero hubo mucho cariño y respuesta”.
Sobre el combate analizó que “las dos somos de ir a buscar siempre, Belén ya había ganado dos peleas profesionales, yo había debutado en abril ganando. Lo buscamos desde un comienzo y la vi medio tocada en el cuarto round, un poco mareada… No comparto el fallo y de verdad me siento ganadora. Mi equipo también lo vio así, el profesor Alejandro Concha, la Leona Asenjo, me decían lo mismo. Espero que para la próxima el fallo sea el correcto”.
También puntualizó que “había debutado a cuatro rounds y seis es distinto. Es un trabajo más físico, hay que tener harta cabeza y me sentí cómoda. Había dos barras en el mismo lugar, gritaban por una y por otra. Mis alumnos, su gente de Tomé, para mí es inolvidable”.
Del otro lado, Belén advirtió que “es un orgullo ser la pelea estelar. Traje mi gente, la Porfiada también tenía la suya y en el fondo las dos éramos locales. Estaba difícil lograr un triunfo en su casa, pero di batalla”.
Con el cansancio de una pelea sin tregua, agregó que “las dos queríamos el triunfo desde que entramos, somos bien aguerridas. Este es el escenario que debería vivirse siempre porque este deporte también es de las mujeres. Se dio un empate, pero hay que mirar lo que viene y yo no le hago el quite a ningún desafío”