“La Chilena”: historia de la gran jugada del fútbol mundial en voz del nieto de su creador en Talcahuano

22 de Junio 2026 | Publicado por: Nelson Ojeda
Fotografía: Medios UdeC

Ramón Unzaga Muñoz rememora la llegada de su familia desde la zona vasca de España hasta la comuna puerto, donde su abuelo, Unzaga Asla, presentó en sociedad su movimiento aéreo y atlético en la parte sur del Estadio El Morro.

En una de las paredes de los clásicos departamentos de Avenida Blanco Encalada, frente a la ex-Aduana en Talcahuano, pende un cuadro que resume parte importante del deporte a nivel mundial.

No es un almanaque ni tampoco alguna camiseta de colección, de esas que se pueden llegar a ofertar por millones de pesos por internet o en convenciones de fanáticos e historiadores.

Un marco oscuro con detalles dorados afirma la lámina de vidrio. En su interior, un paño rojo sostiene un total de 88 medallas y un retrato. “Es mi mayor tesoro”, expresa con orgullo el dueño de casa y total guardián de esta pieza histórica.


Quien pronuncia estas palabras es Ramón Unzaga Muñoz, nieto de Ramón Unzaga Asla. Sí… el inventor del atlético movimiento futbolero: “La Chilena”.

El medallero del vasco-chileno


Esas 88 medallas que están alrededor del retrato se repiten en la vestimenta de quien protagoniza esa foto, la que va justo al medio del cuadro. En la instantánea, Ramón Unzaga Asla viste traje de bombero junto a los reconocimientos de oro, plata y bronce que ganó a lo largo de su trayectoria como deportista.

Atletismo, salto largo, automovilismo y, obviamente, fútbol son parte de las actividades que formaron al vasco-chileno, quien el 16 de enero de 1914 realizó, por primera vez en público, el movimiento de suspensión en el aire y golpe potente al balón. El escenario fue la cancha del Estadio El Morro de Talcahuano.


A 112 años del gran hito, Unzaga Muñoz cuenta los detalles de la vida de su abuelo en conversación con Medios UdeC.

De Europa a América


Ramón Unzaga Asla nació el 18 de julio de 1892 en Deusto, Bilbao, España. A inicios del 1900 llegó con su familia a Chile. Lo hicieron en barco. En primera instancia arribaron a Argentina y luego cruzaron la cordillera para apostarse en la zona de Cabrero-Yumbel, Región del Biobío.

Fue en esta última comuna donde realizó sus estudios de contabilidad en el Colegio de los Padres Escolapios. Entró a trabajar a la compañía carbonífera de Schwager en Lota. En esa época ya destacaba como gran jugador e, incluso, su nieto (78 años de edad) asegura que en ese tiempo había comenzado a practicar la “Chilenita”.


—Su abuelo pasó a la historia mundial por medio del fútbol, pero también destacó en otros deportes… 

—Fue campeón nacional de 100 metros planos, campeón chileno de salto con garrocha, también en metros vallas. Llegó a jugar ya contratado en las minas de Schwager a los 18 años. La gente de Talcahuano lo vio y lo trajo. Aquí realizó varias prácticas deportivas e incluso fue seleccionado chileno de waterpolo.


Primero fue “La Chorera”

Cuando en enero de 1914 Unzaga estrenó su jugada públicamente, los cronistas de la época la bautizaron como “La Chorera”, tomando el gentilicio de Talcahuano, comuna de alta actividad pesquera, militar e industrial.


De acuerdo a Unzaga Muñoz, el estreno de esta maniobra, de espalda al suelo, fue en el sector sur de El Morro; vale decir: la zona de la cancha más cercana a camarines y a la caleta homónima.

Partió como una jugada de despeje, defensiva, pero eso fue mutando. Incluso, “Ramón III” (el nieto), dice que su abuelo logró hacer goles de “Chilena” en el arco del mismo lado donde la presentó en sociedad.


El mote de “Chilena”, acuñado por la prensa, vino recién en los sudamericanos de 1916 y 1920 (actual Copa América), cuando Unzaga, ya nacionalizado chileno y vistiendo “La Roja”, la ejecutó a nivel internacional (en Argentina y Viña del Mar, respectivamente).

—Mucho se sabe de la vida deportiva de su abuelo, pero desde el punto de vista más íntimo, cuénteme sobre la vida familiar… ¿Quiénes llegan desde España y cómo se forma la familia desde ahí en adelante? 


—Cuando llegó la familia desde España, el abuelo trabajó en las minas y, al llegar a Talcahuano, conoció a mi abuela. Tuvieron dos hijos: mi padre, también Ramón, y mi tía Fresia. Mi padre tuvo dos hijos (yo, el mayor, y una hermana). Mi tía tuvo tres hijos (un hombre y dos mujeres).

—¿Alguien siguió el legado deportivo? 


—Mi padre jugó fútbol por Lord Cochrane y por Santiago Wanderers. Era arquero… bueno, muy bueno.

—¿Cómo y dónde falleció su abuelo? 


—Murió bastante joven, a los 31 años de edad, en Cabrero. Fue un ataque al corazón.

—En Cabrero… 


—Cuando mi abuelo vivía en Talcahuano trabajaba en arsenales. Luego hizo un negocio bajo sociedad, le fue mal y se instaló en Cabrero, que es la zona donde en primera instancia llegó la familia.

—¿En ese momento ya había dejado la vida deportiva? 


—La había dejado cerca de un año antes.

—Cuando usted ve partidos de fútbol y se realiza una “Chilena”, ¿es diferente ver ese partido? 


—Por supuesto. Es lo que inventó el abuelo. Son cosas que uno trae desde niño. Incluso desde España me han llamado por teléfono para que les cuente la historia. Ellos tienen claro que se hizo aquí en Chile.

—¿Usted alguna vez hizo alguna buena “Chilena”? 


—No, ja, ja, ja. Me habría gustado, pero era malo para eso, no tenía la habilidad. Yo jugaba un poco de básquetbol.

—¿Cómo resume la importancia del nombre de su abuelo en la historia del deporte mundial? 


—El nombre no es tan conocido, pero sí la jugada. La jugada que dicen haber inventado los peruanos fue después (la Chalaca). Está documentado que se hizo aquí (Talcahuano)… es un orgullo decir quién la hizo y cuándo la hizo.

—Cuando usted entra al Estadio El Morro, el que lleva el nombre de su abuelo, ¿qué ocurre? 


—Es una cosa realmente hermosa. A uno lo identifica con Talcahuano. Uno está orgulloso de su familia.

Monumento en el puerto


Afuera del Estadio El Morro, cuyo nombre oficial es Ramón Unzaga Asla, está el monumento a la “Chilena”. La estatua muestra al futbolista suspendido en el aire junto al gesto técnico de las piernas en efecto tijera.

Es su nieto quien la contempla. La obra se ubica entre el estadio, la costanera —cuya visual se extiende hasta Penco y Tomé— y el Coliseo Deportivo La Tortuga.


—¿Qué se representa en esa estatua? 

—Ahí está representada la jugada de la “Chilenita” que hizo mi abuelo, Ramón Unzaga. La estatua fue construida bajo el periodo alcaldicio de Gastón Saavedra con plata de una empresa privada.


—¿Se imaginó alguna vez que iba a existir este monumento? 

—Nunca. Esto se hizo gracias al interés de la gente.


—Y cuando usted pasa por acá… 

—Paso mirando.


—Late más el corazón… 

—Claro que sí. Es orgullo.


—Su abuelo falleció en Cabrero, pero… ¿dónde descansan los restos de Unzaga? 

—Murió el 31 de agosto de 1923, en Cabrero. Los restos se trasladaron al Cementerio N° 1 de Talcahuano, pero con el terremoto de 1960 se cayó todo y pasó a una fosa común. Ahí se perdió el rastro.


—Entonces, si hoy alguien quiere ir a ver los restos de Ramón Unzaga Asla, el creador de la “Chilena”… 

—No… no lo van a encontrar.


—¿Eso forma un poco más el mito detrás del jugador o hubiera preferido tener dónde encontrar a su familiar? 

—Me hubiese gustado saber dónde está… Por supuesto que sí.