Once años atrás: la única visita de Messi a Concepción
17 de Junio 2026 | Publicado por: Paulo Inostroza
El máximo goleador en la historia de los mundiales jugó el 2015 en el Ester Roa Rebolledo, entrenó en el CAP y se sacó muy pocas fotos. Incluso, eludió algunos políticos con su habilidad habitual.
Es el jugador del momento… Como viene ocurriendo hace 20 años. Lionel Messi marcó 3 goles a Argelia y alcanzó a Klose como máximo artillero en la historia de los Mundiales. Llegó a 16, a una semana de cumplir los 39 años. Un monstruo del fútbol que también pasó por Concepción, deleitó con su técnica, habló con la prensa y dejó algunas anécdotas.
Un lunes 29 de junio de 2015, a las 17 horas, el plantel de Argentina, dirigido por el “Tata” Martino, llegó a Carriel Sur. Patricio Almendra Pedreros, padre del hasta hace poco entrenador de D. Concepción, fue ataché de la delegación trasandina y recuerda que “todos buscaban a Messi en el aeropuerto, así que tuvimos que meter el bus ahí adentro. Eso significó que después hubo que invitar a los de la DEA al partido”.
Y no era fácil sacarlo sin que se notara. “salimos por una puerta que hay por la autopista, bien escondidos. Después se quedaron en el Radisson y entrenaron en el CAP, donde no podía entrar nadie. Incluso, fue Horacio de la Peña a verlo y yo no podía dejarlo pasar. Me decía que cómo, si es argentino… Pero la instrucción era esa”.
Argentina venía de eliminar a Colombia por penales y Messi era cuestionado porque solo llevaba un gol y de penal. El propio “Lio” comentó antes de viajar a Concepción que “es impresionante lo que me cuesta hacer un gol con la selección”. Además, estaba a una tarjeta amarilla de no jugar la final.
Almendra cuenta que “llegó Álvaro Ortiz con una comitiva, con unas 20 personas, concejales y autoridades. Venían a entregarle la bandera de la ciudad. Bajé a preguntarle al presidente de Afa (Luis Segura) y me dijo que no, que esto es fútbol, no política. Que no lo han hecho en ninguna parte. Lo conversaron adentro y Messi accedió a que pasara Ortiz con el hijo. Después me dijo que pasara yo y también me saqué una foto. No se sacó más”.
Orquesta trasandina
En la cancha, Messi hizo su mejor partido de esa Copa América. No marcó, pero participó en cuatro goles de ese inolvidable 6-1 sobre Paraguay. El público recibió al equipo con pifias, lo mismo que cuando recitaron la alineación nombre por nombre. Muchos preferían que el rival de Chile en la final fuera Paraguay.
Llegaron 29.205 espectadores, entre ellos muchos argentinos. A Messi se le notaba cómodo, sonriente. Pareciera que se soltó aquella tarde y dirigió la orquesta que terminó arrasando con doblete de Di María y goles de Rojo, Aguero, Pastore e Higuaín.
Messi tenía todas las cámaras encima, pero no le hacían ni cosquillas. Su vida siempre ha sido de esa forma. La Zona Mixta de Collao era un pasillo estrecho y ahí el crack que descollaba en Barcelona comentó que “al fin entraron todas y sabíamos que eso ocurriría en algún momento. Dios quiera que si no anoté hoy haya un gol guardado para mí en la final”. No lo hubo. Fue 0-0 y la “Roja” alzando la primera gran copa de su historia.
Almendra detalla que “con Di María se juntaban mucho, andaban siempre juntos”. Y agrega que “todos dicen que es muy apagado, pero no es verdad. Lo vi desayunando, en el almuerzo, entrenamiento y es simpático, ameno, pero saliendo de la puerta tiene que transformarse. Messi no puede salir a la calle ni salir al mall. Eso hay que entenderlo”.
Tanto así, que con orgullo señala que “antes de irse, me dejó dos camisetas. Una firmada por todo el plantel y una de él. Son tesoros que tengo guardados”.
El mejor del mundo estuvo en nuestra ciudad un par de días y dejó su huella. Los que lo vieron ese 29 de junio pueden contar que el máximo goleador de los mundiales pasó por Collao y los paraguayos lo sufrieron. Un jugador de otro planeta.