“Emi”: la niña prodigio que saltó de Penco a la “Roja”

08 de Junio 2026 | Publicado por: Paulo Inostroza
Fotografía: Cedida

Con 11 años ya jugaba en la Sub 16 del fútbol de la UdeC y con 13 ya entrena con el plantel de honor y defiende a la Sub 19. Emilia Escalona tiene una proyección gigante y esta es su historia.

La historia de Emilia Escalona es tan vertiginosa que parece irreal. Y eso que su camino recién comienza. Estudia Octavo Básico en la escuela Isla de Pascua, de Penco, tiene 13 años y el sábado estaba jugando por la Sub 19 de la UdeC que derrotó a Puerto Montt. Es seleccionada chilena y sueña con el Sudamericano… Entre otras cosas.

“Emi” cuenta que “hace dos años me fui a probar a la UdeC, quedé en el semillero (Sub 14) y de vez en cuando me subían a la 16. Estuve un año ahí y ya definitivamente me subieron. Subí con 11 años y era súper chica. Me sorprendí al principio, pero me puse contenta y las más grandes siempre me recibieron muy bien”.

¿Y cómo partió en esto? “En un campeonato del colegio empecé a jugar, me gustó, me di cuenta que tenía algunas cosas. En mi familia el más pelotero es mi abuelo, que jugó en el barrio y está mi mamá, siempre me han apoyado”.


Entrando a la cancha, apunta que “soy volante mixta o nueve falso. Me gusta Neymar, por los regates que hace, y Cristiano por los tiros libres que me salen igual. Creo que lo bueno que tengo es que meto buenos pases entre lateral y central, mucha asistencia y llego al gol”.

Hasta que se vistió de rojo y relata que “en noviembre 2025 me llamaron a la selección y eso me puso muy contenta porque siempre he querido demostrar mi talento en otros lugares. Me tocó ir a Quilín y este año volví. Es súper bonito, todo hermoso, las canchas muy cuidadas, las piezas”.


Y también hay que responder con las notas. “Entreno cuatro o cinco veces a la semana y están los partidos. Del colegio salgo a las 3 y media, entreno a las 5 y nunca me ha complicado. Ya me acostumbré a ese ritmo”.

Con mucha determinación, sostiene que “mi sueño es jugar en Europa, que la gente me pueda reconocer y ahora estar en el Sudamericano”.


Voz de profe

Osvaldo Moena es encargado del Grupo Proyección UdeC y la vio llegar siendo muy pequeñita. El profesor indicó que “era muy tímida y siempre con el apoyo de su mamá, pero de entrada mostró su juego agresivo y con muchas cositas interesantes. Siempre le vimos mucha proyección”.


De sus características, cuenta que “es una chica con mucha resistencia, fuerza, dinámica, muy técnica, juega bien con los dos perfiles, rápida, maneja bien lo táctico, anticipa, presiona y tiene una voluntad brutal”.

Habla con orgullo de ella. Cree a muerte en sus condiciones. “Hubo un tiempo que dudó un poco y siempre la empujamos a que lograra objetivos, metas y le reforzamos la parte mental. Ella es encantadora y puede jugar en muchos puestos en el ataque. Es goleadora, muchas veces capitana”.


Agregó que “la veo fuerte y muy clara de lo que tiene, es muy solidaria con el equipo. El profesor Carlos Contardo (jefe técnico del Fútbol Femenino) también le ha dado la oportunidad de hacerla entrenar con el plantel. Tiene gran futuro”.

La que siempre está


Carla Torres es mamá de “Emi” y señaló que “empezó con un equipo en el colegio y de inmediato vimos que tenía algo diferente. Le buscamos una escuela, fue a una en Penco y después se dio lo de la UdeC. El profe Osvaldo la dejó al tiro y en un año ya la pasaron a la Sub 16 con 11 años”.

Es su fanática número uno y detalla que “debutó a los 12 años contra Ñublense y no ha parado. Ahora estaba jugando por la Sub 19 y hasta ha entrenado con el plantel”.


¿Le asustó verla entre las más grandes? Carla expresó que “al principio me daba un poco de temor, pero tiene el nivel y se adapta rápido. Mide 1.58. Está con sicólogo y nutricionista porque su cabeza debe estar bien y en septiembre viene el Sudamericano Sub 15”.

Al definirla, precisa que “es una chica tranquila, juega con tanta paz que nada le complica. Mete cuerpo igual, tiene carácter, pero es muy madura para su edad. Cuando chica lloraba y se enojaba cuando no le salía algo y eso lo maneja mejor gracias al sicólogo. Hay que estar en todos lados, seguirla, y nos gusta. El abuelo y yo somos bien futboleros”.


También concluye que “la Emi tiene habilidad para todos los deportes, hasta tenis de mesa juega y llega con medallas. Hoy los niños pasan pegados a la pantalla y hay que buscarles qué les llame la atención. Es para su salud y es lo mejor que le ha pasado”.