Maass no se quiere ir sin ganar Nacional de Basket
04 de Mayo 2026 | Publicado por: Paulo Inostroza
Alumno de Nutrición y Dietética en la UdeC ya está realizando su tesis, fue premiado entre los mejores deportistas de la universidad el 2025 y aún sigue disfrutando y soñando de cara al aro.
Es reconocido por su talento, su sonrisa a prueba de todo y por defender los colores de la UdeC durante varias temporadas. Ricardo Maass mide 1,75 metros y siempre se las ha arreglado para destacar en el básquetbol. A los 23 años realiza su tesis en Nutrición y Dietética y va por un sueño pendiente: ganar el Nacional Universitario.
El angelino cuenta sobre sus inicios que “de pequeño siempre fui muy inquieto, bien ligado al deporte y en ese tiempo hacía atletismo y fútbol. A los 9 me metí de lleno en el básquetbol y me enamoré de esto cuando partí en el Club Andino de Los Ángeles. Después pasé por otros clubes en el sur y ahora estoy en UdeC y Huachipato”.
¿Cómo llegó al básquetbol? Asegura que “mi hermano mayor, Alberto, también estudió aquí, jugó básquetbol y me decía que lo hiciera. Yo lo negaba un poco porque me gustaba el fútbol con los amigos, pero él me enseñó y le debo mucho de lo que soy ahora”.
Afirma que “de este deporte me gusta lo colectivo… Es difícil saber qué, no lo tengo claro, pero sé que un día me gustó y me gustó para siempre. Es más, hasta el día de hoy lo disfruto igual. A veces con la competitividad uno se olvida cómo partió y lo principal es disfrutar en la cancha. Sicológicamente hay que recordarlo siempre”.
Así fue tomando vuelo y repasa que “me lo tomé más en serio como a los 14 años y a los 15 me llamaron de un club de la Liga Saesa, de Lautaro, que es más competitivo que en mi ciudad y ahí ya me fui motivando más. Siempre en mi mente estuvo llegar a una universidad, ojalá con una beca y jugar a nivel profesional”.
Con sus ídolos
Al describirse, expresó que “no me considero una persona talentosa, pero sí alguien muy esforzado, resiliente, de entrenar duro, poner garra y contagiar entusiasmo a los compañeros. Soy de no desistir”.
Y de sus ídolos en este deporte, confesó que “siempre me gustó Russell Westbrook, también Tracy McGrady y de ahora Jalen Brunson, pero sobre todo Westbrook que tiene esa energía y esas virtudes que me gusta desarrollar”.
No es precisamente alto y comentó que “mido 1,75. No es mucho para el básquetbol y siempre entendí que era una diferencia notoria con el resto de los compañeros, pero fui buscando por dónde podía sacar mis ventajas. La altura es importante, pero se puede suplir con otras cosas”.
Y así un día llegó a jugar con los grandes de la UdeC, a la Liga, la élite del básquetbol. “Llegar ahí fue otra cosa. Estaba en un entrenamiento por la universidad y llegó el plantel a jugar un amistoso. Después de ese partido el profe Cipriano (Núñez) me invitó a formar parte del plantel. Para mí ya era soñado, jugar con gente que veía en la tele, que siempre admiré y meses después eran mis compañeros de equipo. Hoy muchos son amigos y eso ha sido de lo lindo que me ha pasado”.
En Adesup siempre han estado arriba y detalla que “a nivel universitario, desde que entré nunca hemos perdido un partido acá en la zona. Espero no mufarla. Hemos sido campeones todos los años acá y tenemos pendientes el Nacional, donde últimamente hemos salido siempre terceros. Es una deuda y más para mí que es el último año. Me he jugado todos los tiempos para ir porque de verdad es algo que quiero ganar antes de irme”.
Actualmente juega también la Liga Dos y cuenta que “estoy en Huachipato, con la misma disciplina, objetivos grandes y el sueño nunca se ha ido. Eso no se pierde”.