Un torneo de alto nivel en lo deportivo y en lo organizativo
10 de Octubre 2022 | Publicado por: Diario Concepción
Durante la semana pasada, la Casa del Deporte de la UdeC vio el apasionante retorno de un nacional universiario de vóleibol masculino, donde la UdeC levantó la copa tras vencer a la Pontificia U. Católica de Valparaíso. Los participantes valoraron retornar a la competencia luego de la pandemia.
Por Christopher Cortez Alarcón
Tres años tuvieron que pasar para que las universidades regresaran a la acción del vóleibol competitivo. Desde el 2019 que no había nacionales y la alegría se sintió en el ambiente. El CNU versión 2022 reunió a 14 establecimientos de educación superior desde el norte hacia el sur y se desarrolló en la Casa del Deporte entre el domingo 2 y el viernes 7 del presente mes. ¿El campeón? Universidad de Concepción
El conjunto local derrotó a la Pontificia U. Católica de Valparaíso el día viernes luego de un tremendo torneo en lo global y en lo que al conjunto dirigido por Juan Ignacio Armoa respecta. En fase de grupos habían superado a UBB y Universidad de Atacama, mientras que en cuartos doblegaron a Universidad Católica del Maule y en semifinales a Universidad de Viña del Mar. En ningún choque cedieron un set.
En paralelo, corrían ilusionados Universidad de Santiago de Chile, Universidad de La Frontera, Universidad Católica del Norte, Pontificia Universidad Católica, Universidad San Sebastián sede Valdivia, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, Ucsc y el vigente campeón Universidad de Chile.
Regreso fundamental
Pero hay muchas otras cosas igual de destacables. Más allá de lo deportivo, algo sumamente relevante de la cita fue el retorno a la competición luego de tres años. Y a propósito, uno que manifestó su satisfacción fue Julio Orellana, entrenador del conjunto de la Ucsc.
“Esto es súper importante, puesto que estamos acostumbrados a tener competencias de esta naturaleza con el pasar de los años. El estallido social y luego la pandemia hicieron que fuéramos disminuyendo el trabajo con los deportistas, que también necesitan y les gusta competir, y el trabajo obviamente se dificulta cuando no hay competencia”, comentó tras una heroica remontada y victoria por 3-2 sobre la Universidad de Santiago.
Además, agregó que por lo mismo la motivación de los chicos es “altísima. Lo que les gusta es estar practicando y desarrollándose en el deporte, sobre todo cuando está la posibilidad de que haya público y universidades de otros lugares, con quienes se comparte, se convive y se establecen vínculos de amistad y antagonismo sano”.
Como señala Orellana, los gimnasios A y B de la Casa del Deporte penquista contaron siempre con un buen marco de público, donde las Ues. de la zona ejercieron fuertemente la localía a punta de estudiantes y amigos que llegaron a acompañar a los jugadores. En los partidos más cerrados, las canchas se transformaron en una verdadera caldera.
Punto a punto
El DT de la Ucsc, cuadro que fue uno de los locales por el nivel de acompañamiento en cada uno de sus encuentros, fue sincero y declaró que “evidentemente no es el rendimiento que uno esperaría si estuviera en plena competencia y considerando el trabajo que no se pudo desarrollar. Tuvimos un largo periodo de pandemia trabajando online en preparación física y poco manejo del balón”.
“Pasaron varios deportistas que, lamentablemente, egresaron de sus carreras y no pudieron desarrollar la última parte universitaria de manera normal y se alejaron de la competencia”, añadió, valorando eso sí que con esto esperan que “haya una masa mucho mayor de nuevos voleibolistas que se motiven, para que mejore también el nivel y la participación”.
En la misma línea, su par de la Usach, Cristian Escobar, tras el partidazo que los enfrentó en fase de grupos y que significó su eliminación, comentó que “los “cachorros” que vienen entrando estuvieron frenados desde segundo medio hasta que ingresaron a la universidad. De esa forma, cuando llega un “cachorro” con dos años menos de voley, se nota porque hay un abismo muy grande”. Entonces, “fue algo muy duro de resolver este año y tuvimos que hacer varios ajustes en lo físico y en lo psicológico”, explicó.
Los que vienen de afuera
El profesor de la Universidad de Santiago se mostró muy contento no solo por la realización de este nuevo campeonato nacional organizado por Deportes UdeC y Fenaude, sino también por la experiencia para sus muchachos. “Ha sido súper agradable, es una ciudad muy tranquila y acogedora, varios de los chicos no conocían Concepción y han podido salir a recorrer. Han aprovechado al máximo y lamentamos tener que irnos tan pronto”, afirmó.
Dentro de la cancha perdieron sus dos partidos, pero el saldo es positivo y sus rivales los señalan como contrincantes siempre fuertes. “Es un torneo que se esperaba hace mucho tiempo, por lo que la preparación fue mucho mayor. Tuvimos una caída fuerte en el primer partido producto de la falta de campeonatos de este tipo. Hoy (martes) nos la jugamos toda contra uno de los equipos locales y nos faltó un poquito de resolución y paciencia. Si tengo que evaluarlo, creo que los muchachos estuvieron a la altura”, destacó el DT.
La definición
Hasta el último duelo llegaron dos grandes equipos. Por un lado, Universidad de Concepción, el dueño de casa que sostenía una campaña perfecta hasta la final. Por el otro, la gran sorpresa del certamen: Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, que llegó al partido habiendo eliminado al vigente monarca Universidad de Chile en cuartos y, en semifinales, a uno de los locales, Santísima Concepción, quien obtuvo la medalla de bronce preliminarmente.
Y el asombro continuaba puesto que la visita se quedó con la primera manga del choque, quitándole por primera vez un set a UdeC en todo el campeonato. En el segundo, se mantenían deportiva y psicológicamente arriba, hasta que llegó una remontada imparable del Campanil que se quedó con esa manga y las dos siguientes: 3-1 y la Casa del Deporte se vino abajo.
“Emocionante. Se vivió un clima que nunca me había tocado vivir. Todo acompañó para que el equipo remonte y eso marca que esto no es culpa de la fortuna, sino del trabajo que venimos haciendo”, destacó un emocionado Juan Ignacio Armoa.
El entrenador argentino de los auricielos agregó que “retomar las competencias nacionales era una tarea pendiente pospandemia. Quisimos dar lo mejor y estar a la altura de lo que merece la universidad”.
Benjamín Ruiz, el capitán de los campeones y elegido como el mejor jugador del torneo, comentó su sorpresa por dicho galardón y que siempre privilegia el bien del equipo. “Hubo un nivel súper bueno. Conversamos que debíamos tener jerarquía pero también humildad. Nosotros trabajamos online en la pandemia y que se retribuya ese trabajo de años nos pone muy contentos”, cerró.