¿Es bueno que un deportista salga a corta edad al extranjero?

06 de Junio 2022 | Publicado por: Ricardo Cárcamo - Carlos Campos
Fotografía: Andrés Oreña P.

Hoy, es mucho más factible emigrar joven fuera del país en varias disciplinas, debido a las posibilidades que brinda la tecnología y el auge de representantes y agencias que buscan talentos. ¿Es positivo salir? Voces de diferentes deportes entregaron su opinión, asegurando que el éxito o fracaso de la experiencia va a depender de varios factores, entre ellos la madurez mental. Independiente del resultado, aseguraron que una vivencia así siempre aportará a nivel deportivo y personal.

Tras una gran actuación en el Mundial Sub 20 de Canadá, Mauricio Isla tomó una arriesgada decisión:partir al Udinese de Italia sin siquiera debutar en Universidad Católica, el club donde se formó. Con el paso del tiempo, dada su carrera, puede considerarse como una buena alternativa. Sin embargo, debió aguantar varios años hasta destacar, algo que muchos no son capaces de resistir. Y es que aparte de lo deportivo, dejar el país tan joven implica adaptarse a muchas cosas, entre ellas un nuevo idioma como en este caso y estar lejos de los afectos.

¿Es bueno que un deportista salga a corta edad al extranjero? Hoy, en el fútbol con el crecimiento de las agencias de representación, salir y ganar mucho dinero cuando recién se están haciendo un nombre en el país es una opción frecuente. Y en otros deportes, también es posible proyectarse, aunque el camino puede ser más largo y con objetivos ligados igualmente a lo académico, a través de becas.

Independiente del escenario, el auge de la tecnología también permite acceder a más posibilidades de probar suerte en el extranjero. Voces consultadas de varias disciplinas indicaron que hay factores claves para tener éxito, pero que más allá del resultado siempre será una buena experiencia.

Adaptación

Patricio Briones, ex basquetbolista, tuvo varios pasos por el extranjero. A su juicio, “cuando te vas afuera hay varios desafíos. Uno es el idioma, después la rigurosidad y la disciplina. También está el rendimiento académico. Hay un montón de cosas que los chicos no consideran y cuando están allá se dan cuenta que es muy distinto y la mayoría vuelve. Lo hace con un chip distinto, que es muy positivo, pero no se alcanzan a desarrollar al 100%”.

En esa línea, agregó que “el rendimiento académico es fundamental, lo mismo que la responsabilidad personal. El entorno igual es muy importante, entonces el crecimiento de estos talentos que se van fuera del país tienen sus condiciones, y muchas veces los sueños de estos chicos de irse afuera lo ven como sólo jugar, pero hay un montón de requisitos y prerequisitos que son vitales para mantenerse y la proyección que puedan tener en su deporte”.

De su experiencia, Briones recordó que “ me fui con 18, 19 años, y tenía claro más o menos que iba a encontrar, saber que está bien y que está mal. Quienes se van con una beca de estudios lo hacen pensando que la calidad de la educación que van a recibir es de nivel superior, sin menospreciar lo que se hace acá. Lo mío fue muy revelador, pues le saqué provecho a las pocas oportunidades que había en esa época, hoy por internet puedes encontrar muchas alternativas, más información sobre países que entregan posibilidades. El choque cultural a veces te dice quien puede seguir y quien no, y no es un tema discriminatorio, las reglas del juego son así”.

Raúl Umaña, entrenador de balonmano del programa Promesas Chile, comentó que “creo que tiene que ver mucho con la madurez que tenga cada deportista, y en qué condiciones se pueda ir. Esto puntualmente porque al tener chicos con tremendo potencial deportivo pero no muy maduro es probable que tengan problemas de adaptación a un mundo totalmente nuevo, lejos de su hogar y su entorno familiar, de sus amistades. Sin embargo, si tiene un carácter fuerte y es maduro, con objetivos claros lo más seguro es que le cueste pero le hará frente a la adversidad y podrá desarrollarse sin mayores problemas”.

Jaime Urrutia, entrenador de básquetbol del Deportivo Alemán, indicó que “hay chicos que están en un buen ambiente de desarrollo para seguir su formación, con 15, 16 años, pero el tema emocional es complejo. Al deportista chileno por lo general no se le hace fácil vivir afuera, principalmente porque tienen lazos familiares fuertes, echan de menos a la familia y no tienen las herramientas emocionales adecuadas. Pero hay otros que se van, se adaptan y tienen éxito a esa edad. Hay clubes que tienen círculos de contención, especialistas que ayudan a sobrellevar el proceso, dan el apoyo necesario”.

Josefina Viafora, basquetbolista de la UdeC, afirmó que “tuve una experiencia corta igual, sólo dos meses, pero de todas formas me ayudó un montón para aprender y crecer, si bien al principio el proceso de adaptación es bastante complicado, cuando ya te acostumbras al ritmo no haces más que disfrutar y aprovechar al máximo la oportunidad”.

FELIPE INYACO lleva poco más de un año en Argentina, en Obras Sanitarias. El jugador formado en el Deportivo Alemán se está desarrollando con éxito en el país vecino.

Madurez y experiencia

El desafío de salir y poder adaptarse dependerá mucho de cómo sea cada persona, indicaron los consultados. “Creo que es bueno hacer una evaluación psicológica para ver si tienen las competencias o la capacidad para sobrellevar situaciones complejas. Hay un factor importante que es la resiliencia. En general, las nuevas generaciones las veo más preparadas para salir a “buscar vida”. En ese sentido, pueden enfrentar de mejor forma los nuevos desafíos, y la tecnología ayuda mucho en eso, que permite estar mejor conectado a distancia. Ahora, hay que pensar que ante una eventualidad no es lo mismo estar viviendo en Argentina que en Europa. El soporte emocional es un tema, pues puede pasar que en un momento más cosas no vayan como se esperaba”, dijo Jaime Urrutia.

Raúl Umaña comentó que “en el balonmano, en el último tiempo han salido muchos jugadores de 19, 20, 21 años, al extranjero, a ligas secundarias de segunda, tercera división, y normalmente los chicos están jugando y estudiando, que creo que es una buena opción para un deportista que quiere iniciarse un camino en lo profesional”.

Además, el técnico de balonmano afirmó que “lo que no debe pasar es apurar el proceso o ese salto al extranjero. Debe ser todo a su tiempo, y a veces pasa que teniendo chicos muy claros en sus objetivos, en lo que quieren, el entorno familiar hace que no se adapte o no rinda de la mejor manera. Se les apura por ejemplo en el fútbol, cuando no se queman etapas, salen y les cuesta adaptarse. Se conjugan dos cosas: no hay que apurar, ver el nivel de madurez y qué objetivos tiene los deportistas, entendiendo que todos cuentan con capacidad física sobre el estándar, de nivel internacional, y una proyección importante”.

Patricio Briones señaló que “en Chile hay muy buenos jugadores, pero seguimos careciendo de un biotipo que afuera lo exigen, de más altura y con muchísima habilidad, que sepan jugar en varias posiciones idealmente, que corran una distancia en un determinado tiempo. Y la cabeza, que puedan soportar muchas cosas. A veces se generan muchas expectativas, acá tienes un cierto estatus por así decirlo pero te vas y allá no es lo mismo. Para proyectarse en Chile está bien, y si viene alguien con una experiencia afuera es positivo. Salir siempre será bueno, pero no es para todos”.

Josefina Viafora indicó sobre la chance de salir de nuevo que “tendría que evaluar bien la situación, pero si me gustaría mucho la verdad..Creo que está bien si es un deportista destacado salga, lo puedes potenciar mucho más a temprana edad”.

El fútbol

Sin dudas, es el deporte más propenso a las salidas a corta edad. Patricio Almendra, hoy asistente técnico de Francisco Bozán en San Luis, lo vivió en su época de jugador y comentó que “en mi segundo año de juvenil, a los 18 años, Huachipato me mandó a préstamo a Nueva Zelanda. Este tema depende mucho de donde vas, eso es lo más importante. Hoy a los 12, 13 o 14 años están llevando jugadores desde Sudamerica a Europa. Pero si me dices que a los 17 o 18 te vas a España, Italia o Inglaterra a un proyecto de carrera, espectacular, ándate. Pero si vas a ir a un país como el que me tocó a mí, donde el fútbol no es el deporte más importante y la competencia no es proyectable, seguramente terminarás volviendo como me pasó a mí. Si hoy me dicen que me vaya a préstamo a Oceanía, no me iría, seguiría mi proceso”.

Además, indicó que “hoy entiendo que los jugadores jóvenes deben vivir sus procesos de formación, con sus amigos y sus profesores de siempre. Eso para mí es lo primero, que vivan la frustración, la alegría, la tristeza por malos resultados, etc. Eso debe vivirlo un joven, pero cuando se van al extranjero, pasa que son llevados como refuerzos o jugadores importantes. Y estando allá te das cuenta que no lo eres tanto, entonces no creces, sino que retrocedes y eso no sirve. Ahora, si te sale una opción del Barcelona, ándate, pero si te ofrecen algo de Indonesia, por ejemplo, no te vayas. Juega acá y si no tienes opciones toma esa chance. Son los riesgos. Si haces una muy buena campaña y alguno de los tres grandes te quiere, pero no te vas y después te lesionas, es complejo. Pero es parte de las reglas del juego”.

Viviana Torres, jugadora de Fernández Vial, tuvo una experiencia en Ecuador. “Irse joven al extranjero tiene cosas buenas y malas. Lo positivo es que creces como persona, deportista, ganas nuevas experiencias no sólo deportivas, sino que sociales o socioculturales. Aprendes metodologías de entrenamiento también. Y lo negativo, hay un desapego de salir de tu país, no estar cerca ni tener a tu familia, pero con el tiempo eso va pasando, te acostumbras y generas nuevos lazos. Al final lo ‘malo’ te lleva a cosas buenas que es el crecimiento y la experiencia que puedes ganar”.

De su paso por Ecuador, contó que “ al principio había nerviosismo porque no sabía donde llegaría. Era todo nuevo, no conocía a nadie e iba con el miedo quizás de con que me iba a encontrar. Pero fue una gran experiencia, gratificante y de crecimiento único. Conocí mucha gente nueva, tuve el roce de jugar en otro país con gente de otra cultura y nivel futbolístico. Fue una experiencia muy bonita en lo deportivo y personal. Viajé con Dani Ceballos, vivimos cosas únicas, nos apoyamos en todo momento y eso nunca se olvida. Tuvimos suerte que una familia nos acogió súper bien…Si tuviese que aconsejar a alguna chica joven de irse al extranjero, le diría que tome la opción, aunque obviamente viendo los pro y contra, poniendo en una balanza lo bueno o malo que puede ser”.

Bryan Rabello, que en 2019 jugó en la UdeC, salió rápido tras tener un buen año en Colo Colo. “A los jugadores chilenos les falta quemar etapas. Tienen que jugar más, ser importantes en sus clubes, ojalá ser campeones, consolidarse y luego salir. Pasa que cuando eres juvenil te pica el bichito de Europa. Te llama la atención ver a Alexis o Arturo triunfando y cada jugador sale con la idea de jugar en Real Madrid, Barcelona, Manchester u otras ligas. Pero no le tomas el peso. Crees que con solo llegar allá está todo hecho, pero la realidad es muy diferente. Al final vas, estás joven, tropiezas y te tiene que pasar eso para que te des cuenta de lo que deberías haber pensado antes de haberte ido. Personalmente no me arrepiento de nada. Sí me gustaría haberme ido al extranjero con más experiencia. Es lo único que me faltó”.