¿Hay una edad ideal para lograr el máximo rendimiento físico?

16 de Abril 2018 | Publicado por: Carlos Campos
Fotografía: Andrés Oreña P.

Son miles repartidos por el mundo. En decenas de disciplinas deportivas y no sólo ahora, sino que históricamente, siempre hay deportistas que destacan por sobre el resto. Dentro de los varios factores que pueden haber para ello, ¿es la edad uno? Claro está que con 50 años no serás el más destacado en tu disciplina ni mucho menos a los 12 o 15, pero, ¿existe una edad ideal o perfecta en la que los deportistas pueden alcanzar su rendimiento máximo?

“Para abordar este tema deben considerarse varios aspectos. Está la parte física y también la táctica. Ambas son muy importantes”, dijo el kinesiólogo Lincoln Flores, voz autorizada para hablar del tema, ya que trabajó con el primer equipo de fútbol de UdeC, pasó por Meds en Santiago -clínica especializada en deporte- y actualmente es parte del cuerpo médico de Fernández Vial.

Desde el aspecto físico, Flores destacó que “el deportista está en plenitud entre los 18 y 25 años. Se han desarrollado sus capacidades motrices casi por completo y tienen como una mantención dentro de ese rango de edades”, mientras que desde el otro punto de vista, indicó que “en lo futbolístico, por ejemplo, no tengo mucho que opinar, pero hay jugadores que, entre más grandes son, mejor se desempeñan tácticamente dentro de la cancha. Esteban Paredes es un caso, por ejemplo, entre otros jugadores, que son grandes y alcanzan su peak de rendimiento cuando son más maduros”.

Nicolás Larcamón dirige a Huachipato y comentó que “dependiendo del deporte las exigencias varían. Algunos son de conjunto, individual, precisión, temple o meramente atléticos”. Eso sí, en su ámbito, el fútbol, precisa que “en términos atléticos la mejor versión oscila entre los 22 a 26 años. pero cuando lo conjugamos con una parte empírica y lo que tiene que ver con el entendimiento del juego que hoy por hoy tiene el fútbol moderno, tiene más que ver con futbolistas de mayor edad, entre 26 y 32 años. Después de esa edad, indudablemente empieza un declive”.

Caso aparte es el que vive un deporte diametralmente distinto al fútbol. “El buen rendimiento de un atleta puede durar años”, opinó el entrenador de Basket UdeC, Alfredo Madrid, agregando que “Ginóbili tiene 40 años y causa desastres en la NBA. Es un jugador muy atípico. Los entrenadores a veces decimos que un jugador de 35 años ya no puede estar en gran rendimiento, pero mientras se mantengan activos, trabajando, esforzándose y rindiendo como Ginóbili, ese es un tabú que se está rompiendo. Si se siente físicamente bien y está aportando, tiene que seguir jugando hasta donde más pueda”.

Foto | Cedida

Factores

No solo el paso de los años es el ítem principal a la hora de buscar las razones por las que un deportista es mejor a cierta edad que a otra. El director de pedagogía en Educación Física de la U. San Sebastián, Cristian Luarte, comentó que “el tipo de competencia, la calidad del entrenamiento, disposición mental y biológica para ello, volumen de competencia por temporada, cantidad y tipo de lesiones que ha tenido, el uso del tiempo libre (descanso), el control del estrés y alimentación son factores relevantes para mantenerse en la alta competencia”, mientras que Claudio Báez, director de la escuela de kinesiología de la USS, complementó que “el alto rendimiento depende de factores genéticos y ambientales. Los genéticos no son manipulables y, los ambientales son, por ejemplo, los años de entrenamiento, hábitos de alimentación, horas de sueño, consumo de alcohol”.

Foto | Agencia UNO

Mucha diferencia

Conceptos médicamente muy claros que claramente influyen en el rendimiento deportivo. Allí, dentro de la cancha, protagonistas apuntan, además, a otro aspecto que, según ellos, es clave y fundamental al momento de lograr su mejor versión en el campo de juego: el proceso formativo. “Es relevante. Si un jugador se desarrolló en escuelas como la española o alemana, sale con un bagaje táctico impresionante. Quizás el futbolista sudamericano, producto de que los periodos de formación son bastante más carentes de conceptos y menos metodizados, tienden a debutar en Primera con muchas carencias y no pueden conjugar su mejor versión atlética con el entendimiento del juego. Cito estas dos escuelas como el ejemplo a seguir. No solo tienen el conocimiento, sino que la infraestructura y presupuesto. En países sudamericanos no se da eso. El futbolista alemán a los 22 años ya conjuga lo atlético con el entendimiento del juego y tiene una mejor versión de si mismo, a diferencia de un producto chileno, uruguayo o argentino, que son preparaciones muchos menos organizadas”, analizó Larcamón.

Carlos Lampe, arquero de Huachipato, también opinó sobre el tema. Siempre se ha dicho que la mejor edad para el arquero es a los 30 años. El portero boliviano comentó que “la madurez la logré a los 27 años. Ya no hablas por hablar como a los 20 gritando que ‘vamos y vamos’, sino que das indicaciones. A esa edad o quizás un año antes te vuelves un técnico dentro de la cancha, ordenas al equipo y eso es importante para el equipo”. Sobre el aspecto que hizo hincapié Larcamón, la formación del jugador, el portero señaló que “acá en Sudamérica nos falta mucho. Messi fue criado en Europa, pero es de acá. Allá está todo muy avanzado. Aun así, sigo pensando que los arqueros sudamericanos llevamos ventaja sobre los europeos. Eso no me lo sacará nadie de la cabeza”.