La más cruda y personal de Daniel Muñoz: Teatro UdeC exhibirá la película “Mil Pedazos”

12 de Julio 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: cedida Malaga

Luego de su aplaudido paso por los festivales de Málaga y San Sebastián, el nuevo largometraje de Sergio Castro-San Martín se presentará este 21 de julio en el Teatro UdeC. La función especial tendrá como invitado de honor a su protagonista, Daniel Muñoz, quien conversará con los asistentes. Proyección será a las 19.00 horas.

Con una propuesta emocional, contemplativa y cargada de simbolismo, “Mil Pedazos” emerge como una de las apuestas más personales y sensibles del cine chileno reciente. Dirigida por Sergio Castro-San Martín (“La mujer de barro”, “La Jauría”, “El Negro”) e inspirada libremente en el ermitaño de las Chilcas, la película tendrá una función imperdible en Concepción el próximo martes 21 de julio a las 19:00 hrs en el Teatro UdeC.

La cita no sólo será una oportunidad para disfrutar de este film en la pantalla grande, sino que contará con un atractivo especial: un cineforo post-proyección junto al consagrado actor nacional Daniel Muñoz, quien viajará especialmente a la zona para conversar con el público penquista. Las entradas ya se encuentran a la venta a través del sistema Ticketmaster y de forma directa en la boletería del Teatro UdeC (O’Higgins 650).

La cinta, coproducida con España y Argentina y distribuida por Market Chile, sigue a Miguel (Daniel Muñoz), Isabel (Paola Giannini) y su pequeña hija Emilia (Emilia Rodríguez) en unas vacaciones familiares que dan un vuelco radical tras un accidente en el desierto. Mientras la madre queda en coma, Miguel y su hija inician una travesía física y psicológica marcada por el desconcierto y el dolor.


“’Mil Pedazos’ es una tragedia humana, una reflexión audiovisual chilena sobre algo a lo que todos nos enfrentamos: la muerte y el perder repentinamente lo que es importante para nosotros. Lo interesante es que te permite reflexionar sobre la culpa, las responsabilidades, la obsesión, la paternidad, la maternidad y el cierre de ciclos. A mí me deja la enseñanza de que no todo está contado sobre el ser humano; siempre hay una historia que te abre nuevas puertas y entendimientos”, explicó Muñoz.

A lo que añadió que “me permite entender mi carrera a través de los misterios que este trabajo puede producir en el público, abriendo posibilidades que a esta altura de mi profesión ni me imaginaba. Estoy absolutamente agradecido de participar, y tener la opción de reflexionar con el público en los conversatorios es un tesoro que no esperaba”.


Sobre la psicología de su rol, el actor señaló que Miguel es un hombre común, obsesionado con preservar a su familia, lo que lo lleva al extremo y a no poder dar la cara a la sociedad tras la tragedia, “sintiéndose absolutamente abandonado, toma la decisión de habitar este desierto y marginarse de todo; no sé si de la responsabilidad o de la realidad que le toca vivir al estar sin su hija. Es un personaje trágico, triste, incompleto y misterioso que pierde el habla y es solo presencia en este viaje interminable a través de su desierto interior. Un instinto de buscarle sentido a la vida que, poco a poco, se va llenando de contenido y se transforma en una vía de redención como este ermitaño”.

Identidad regional y conexión natural


Rodada íntegramente en el Valle del Elqui, la cinta convierte al paisaje invernal y los cielos abiertos en un personaje fundamental. El director, Sergio Castro-San Martín, destaca que el origen de este proyecto nació de una necesidad de volver a la raíz:

“Sentí que era momento de volver a un relato más personal, fuera de los centros, más regional y con fuerte vinculación con la naturaleza. El ermitaño es una imagen anti sistémica, son personajes fronterizos y desfasados por diversos motivos; ese es el cine que me gusta y el que quiero contar”, expresó Castro-San Martín.


El director también resalta el tremendo trabajo actoral de Daniel Muñoz, catalogándolo como un actor “monumental” que se conectó desde el primer minuto con la tierra para interpretar a un protagonista lleno de capas profundas, silenciosas y extrañas. Asimismo, el film destaca por el debut cinematográfico de Emilia Rodríguez (9 años), quien sostiene con madurez gran parte de la carga emocional de la historia.