Cultura y Espectáculos

Pepo picaresco: humor, farándula y lindas chicas

René Ríos tenía muchos talentos, pero en uno, vaya que sobresalía. Ese talento era dibujar a bellas mujeres. Este arte lo perfeccionó en las portadas y contraportadas de las múltiples revistas picarescas donde trabajó, en una época donde recién comenzaba el tímido despertar de la revolución sexual a la chilena.

Por: Diario Concepción 30 de Junio 2019
Fotografía: Cedida

Luis Yáñez Morales
Periodista e impulsor de Pepo es de Conce

Era la época del Picaresque, del Bim Bam Bum de la noche santiaguina, del Humoresque en los albores de la tímida revolución sexual del Chile de los cincuentas y sesentas. En el ámbito editorial, esa revolución también crecía con el surgimiento de publicaciones picarescas en las cuales muchos caricaturistas mantuvieron tiras cómicas y viñetas, entre ellos Pepo, que es de Conce.

Esas revistas de humor, que mostraban caricaturas de voluptuosas mujeres con poca ropa, (casi nunca sin ropa) hoy parecen inofensivas comparadas con las fotografías y videos de alto calibre que se pueden encontrar en Internet con un solo click (según me han contado, aclaro). El especialista en comic chileno Moisés Hasson, en su libro “Pin-Up, Comics Picarescos en Chile” confirma que las revistas de ese estilo, “en su contenido habitual, incluían muchos dibujos de suave erotismo, además de notas de farándula y humor”.

Hoy, algunos de esos dibujos, bajo una mirada feminista y sin considerar el contexto histórico de la época, perfectamente pueden evaluarse como inapropiados y políticamente incorrectos, independiente de la belleza de cada caricatura.

¿Y por qué se usaban tantos dibujos? A diferencia de otros países, en Chile las fotografías de mujeres desnudas o con poca ropa, llegaron tímidamente a fines de los sesenta, por lo que antes se nutrieron solamente con dibujos y, por ejemplo, con fotografías de estrellas de cine con trajes de baño, la mayoría bien decorosos. ¡Un verdadero schock para nuestros abuelos!

Hasson destaca que “un protagonista principal de la época de oro de estas publicaciones fue Pepo. Desde el comienzo de Pobre Diablo en 1945 (copia de Rico Tipo de Argentina) hasta el fin de El Pingüino en 1968 René Ríos estuvo presente con sus personajes humorísticos, así como con chicas Pin-Up, especialmente en los primeros años de Pobre Diablo”, señala el autor.

Pepo trabajó en las revistas Pobre Diablo y Can Can (las cuales dirigió), El Pingüino, Rouge y Ganso junto a un enorme número de fabulosos caricaturistas, entre los que se cuentan, Alhué, César, Dam, Nato, Lugoze, Pekén, Lukas, Percy (el creador del famoso Pepe Antártico), Themo Lobos (el mismo de Ogú y Mampato), Vicar, ¡ufff !, y un montón de otros próceres de la historieta chilena.

El mismo Hasson, en una entrevista para El Mercurio en 2015, destacaba el gran interés que existía en esos años por este tipo de publicaciones. “Había un público muy grande para estas revistas de dibujos para adultos. Eran ediciones semanales que se vendían en tirajes enormes en Chile. El Pingüino llegó a sacar 603 números. Muchas editoriales se sumaron al negocio”.

Pero la revolución sexual siguió creciendo y ya a fines de los sesentas y entrado en los setentas, las revistas con fotografías de desnudos como Viejo Verde, El Pirigüin, Nat y Alta Tensión abrieron otro mercado. También se sumaron revistas de dibujos con desnudos sexualmente más explícitos, donde no todos sus dibujantes los firmaban, con chistes menos blancos, como Cosquillas de Guido Vallejos, el creador de Barrabases y gran empresario de revistas de caricaturas de humor.

Pepo, quien no se sumó a estas publicaciones más explicitas, comenzó a dedicarse casi al cien por ciento a la revista del pajarraco, pero no renunció a seguir dibujando a sus lindas mujeres. En Condorito, por ejemplo, siempre fue habitual ver a la escultural Yayita o a sus amigas luciendo bellos y diminutos bikinis en sus típicos chistes playeros, excusa para su talento.

 

Esta historia continuará…

(Artículo parte de la campaña ciudadana fb.com/PepoesdeConce)

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