“Escalando Juntos”: Escuela Punta de Parra y la contención emocional del montañismo

03 de Noviembre 2026 | Publicado por: Eduardo Bascuñán
Fotografía: Cedida | Red de Usuarios Responsables

La iniciativa de apadrinamiento deportivo busca sanar las heridas emocionales dejadas por los incendios y temporales en estudiantes de Tomé, transformando la roca y el deporte al aire libre en un espacio de resiliencia, encuentro y esperanza.

Para los 41 estudiantes de quinto y sexto básico de la Escuela Punta de Parra, en Tomé, el año 2026 quedó marcado por la adversidad. Ver cómo el fuego consumió por completo su recinto educacional durante el verano y enfrentar meses después la hostilidad de los temporales de invierno en instalaciones provisorias no solo alteró su rutina académica: quebró la cotidianidad y la tranquilidad de sus infancias.

Frente a esa cicatriz aún abierta, la comunidad no se quedó de brazos cruzados. Como un abrazo colectivo que busca transformar el dolor en fortaleza, nació “Escalando Juntos”, un proyecto de apadrinamiento deportivo y contención socioemocional que utiliza el montañismo para devolverles la alegría, la seguridad corporal y el arraigo con su tierra.

La iniciativa cobró vida gracias al impulso y la sensibilidad de las agrupaciones de montaña del Gran Concepción, quienes frecuentan habitualmente los acantilados de Punta de Parra —reconocido polo regional de escalada deportiva monolargo— y sintieron la urgencia ética de retribuir al territorio en su momento más vulnerable.


Giancarlo Aravena Villegas, presidente del Club de Montaña RAUC y director coordinador de la Red de Usuarios Responsables (RUR), subrayó que el corazón de este proyecto responde a la necesidad imperiosa de priorizar la salud integral y el cuidado psicosocial de los niños tras episodios traumáticos.

“Nuestras niñeces han tenido que procesar pérdidas muy tempranas y un nivel de estrés que ningún niño debería experimentar. Cuidar la salud mental de ellos no es un lujo ni algo secundario; es una urgencia humana”, reflexionó Aravena.


En esa misma línea, el dirigente explicó el sentido de retribución y apego comunitario que sostiene la propuesta.


“Lamentablemente, por la situación de los incendios del 2026 que afectó a la comunidad aledaña a este sector, que lo perdieron todo, encontramos que el deporte es una herramienta que puede entregar esperanza a los niños. Y es por eso que nosotros desarrollamos un proyecto de apadrinamiento de la Escuela Punta de Parra, específicamente también con su comunidad, con quinto y sexto básico, para trabajar con ellos de aquí en adelante y entregarles herramientas por medio del deporte de la escalada y la montaña, ya que esto también implica reconocimiento del territorio, apropiación territorial, resiliencia, esperanza y, por qué no, alegría, que es lo que entrega el deporte en sí”, afirmó.

La meta es que la escalada se instale en Punta de Parra como una escuela de vida: un recordatorio diario de que, sin importar cuán difícil parezca el muro o cuán empinada sea la pendiente, siempre habrá un agarre firme y una mano compañera para volver a ponerse de pie.


De la sala al horizonte: tres pasos para volver a confiar

El proceso está pensado como un camino gradual de sanación y autoconfianza dividido en tres etapas pedagógicas y afectivas: “Semilla“, que dio el puntapié inicial en el gimnasio del colegio que logró salvarse milagrosamente de las llamas; “Bloque“, que trasladará a los alumnos a muros de entrenamiento especializado (boulder) en Concepción; y finalmente “Roca“, el hito cúspide donde los escolares conquistarán las paredes naturales de Coliumo y de su propia costa tomecina.


Durante la primera jornada en el recinto escolar, los monitores no solo montaron tirolesas, cuerdas estáticas y estaciones de equilibrio sobre cintas de slackline; crearon un espacio seguro donde el miedo dio paso a las risas compartidas, el apoyo mutuo y la superación personal. Cada niño que se suspendió en el aire o logró mantener el equilibrio recibió el aplauso de sus pares, resignificando el valor del trabajo en equipo.

La directora subrogante de la Escuela Punta de Parra, Elizabeth Carrera, manifestó su profunda gratitud al ver la transformación anímica que generó la actividad en sus estudiantes. “Estamos bastante agradecidas (…) como localidad de Punta de Parra hemos sufrido muchos eventos que han generado un estado de vulnerabilidad. Entonces, se posee aquí una instancia valórica y que mejora la estabilidad y salud mental; no solo del estudiantado, sino también de toda la comunidad educativa”.


La educadora recalcó el impacto directo que tiene el movimiento y el juego en la recuperación del equilibrio emocional. “En el fondo la actividad física nos ayuda a fortalecer a nuestros niños, a mejorar su estabilidad emocional”, indicó.


Tejido comunitario y un sueño permanente

La magia de la jornada fue posible gracias a una sólida red de voluntarios y deportistas que pusieron el hombro de forma desinteresada. Monitores y especialistas del Club de Montaña RAUC, Acordada, Micelio, Escalomas, Slackline Vida, Eco Azimut y la Red de Usuarios Responsables (RUR) cuidaron cada detalle logístico y afectivo bajo rigurosos protocolos de seguridad técnica.


Lejos de ser un hito aislado, “Escalando Juntos” aspira a dejar una huella imborrable. Junto a las próximas salidas a la roca natural autorizadas por las familias, la dirección escolar y los profesores de educación física ya gestionan habilitar un espacio propio para construir un muro de escalada permanente al interior del colegio.

Un ciclo formativo para acercar la montaña a la comunidad


En paralelo, la Red de Usuarios Responsables (RUR) dio inicio este lunes a un ciclo de actividades formativas abierto a la ciudadanía —previa inscripción— orientado a vincular la práctica de la escalada, los deportes al aire libre y la protección ambiental con la comunidad local. La iniciativa se extenderá hasta el próximo 20 de noviembre y contempla una variada cartelera de charlas y talleres.

El programa abordará contenidos clave como preparación física enfocada en montaña, medicina y primeros auxilios en áreas remotas, protocolos de maniobras seguras, iniciación a la escalada deportiva, avifauna cordillera y un análisis del impacto del turismo en áreas silvestres protegidas.