Microbuseros del Gran Concepción evalúan posible huelga por eventuales prácticas antisindicales
22 de Octubre 2026 | Publicado por: Hugo Ramos Lagos
Los dirigentes denuncian reiterados obstáculos a la organización de trabajadores y cuestionan el despido de un miembro de Ruta del Mar. La empresa justificó la desvinculación y negó presiones.
Despidos cuestionados, obstáculos para constituir sindicatos y denuncias por condiciones laborales adversas es lo que acusan los dirigentes sindicales del transporte público del Gran Concepción. Según exponen, estas situaciones afectan tanto a quienes buscan organizarse como a trabajadores que ya participan en agrupaciones sindicales.
Por citar un ejemplo, fue expuesto el caso de Mauricio Céspedes, ex trabajador de Ruta del Mar, quien aseguró que fue desvinculado de la empresa justo un día antes de una votación destinada a constituir un sindicato, hecho que vinculó directamente con presuntas presiones para impedir la organización de los trabajadores.
Según su relato, la iniciativa finalmente no logró concretarse. Además, denunció presuntas presiones e intimidaciones durante el proceso, incluida la presencia de un empresario que habría observado o grabado a los participantes.
Al respecto del caso, Domingo Oportus, dirigente de la Federación Intercomunal de Conductores, pidió esclarecer lo ocurrido y solicitó la intervención de la Inspección del Trabajo de Talcahuano y de la Dirección Regional del Trabajo para investigar las circunstancias de la votación.
Con el fin de contrastar las acusaciones, Diario Concepción contactó directamente a Ruta del Mar. Su representante legal, Samuel Capponi, negó que la desvinculación respondiera a presiones contra la organización sindical y aseguró que la decisión se adoptó debido a los reclamos que recibía la empresa, a través de la Seremi de Transportes, por el comportamiento del conductor al volante y la convivencia con sus compañeros de trabajo.
Capponi recalcó que existen antecedentes que justifican el despido y afirmó que se envió la carta de desvinculación correspondiente, descartando haber ejercido presiones contra el trabajador.
Acusan “listas negras”
Las denuncias también apuntan a presuntas represalias contra dirigentes sindicales y obstáculos para mantenerse o reincorporarse al transporte público. Así lo planteó José Coronado, dirigente de la Federación de Trabajadores del Transporte Público del Biobío y vocero regional de la Coordinadora de Conductores de Chile, quien aseguró que su desvinculación le ha impedido volver a trabajar en el rubro.
“Me desvincularon en el año 2019, y nunca más pude volver al transporte público. ¿Por qué? Porque estoy en una “lista negra” y no me reciben en ninguna parte por ser dirigente”, planteó.
En la misma línea, Felipe Cancino, representante de la Confederación Nacional de Conductores, denunció presiones a propietarios de buses para desvincular a trabajadores sindicalizados, mediante mandatos asociados al perímetro de exclusión.
“Están presionando a los dueños de las máquinas para que despidan a los trabajadores sindicalizados”, sostuvo, y cuestionó que las autoridades no intervengan frente a estas situaciones.
Jornadas y nuevos desafíos operacionales
Más allá de las denuncias de persecución sindical, los dirigentes expusieron otros problemas generalizados dentro del rubro. El dirigente sindical, Carlos Araneda, denunció extensas jornadas laborales, dificultades en el pago de remuneraciones y falta de entrega de liquidaciones de sueldo.
“Los conductores trabajan 16 a 18 horas diarias. Yo creo que es inhumano”, afirmó Araneda, quien agregó que algunos trabajadores necesitan extender sus jornadas para alcanzar ingresos que les permitan sostener a sus familias.
A estas dificultades se suman las inquietudes por la implementación del cobro electrónico. Sobre esto último, José Coronado advirtió que “a nosotros, los conductores, todavía no nos capacitan en el tema”.
El dirigente también planteó dudas sobre la responsabilidad que recaería en los trabajadores ante pasajeros que se nieguen a pagar. “¿Cómo un conductor va a impedir que alguien suba si no quiere pagar? ¿Tiene que echarse a golpes? ¿Tiene que exponer su integridad física?”, cuestionó.
Respaldo y advertencia de paralización
Las denuncias recibieron el respaldo de representantes sindicales y organizaciones vinculadas a la defensa de los trabajadores. Mikel Capetillo, presidente de la CUT Provincial Concepción, sostuvo que los problemas laborales del sector se arrastran desde la administración anterior y cuestionó la forma en que se establecen las relaciones laborales entre las líneas y los propietarios de las máquinas.
En tanto, el vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo, Iván Montes, pidió la intervención de las autoridades. “Es una vergüenza que en el pleno 2026, en Chile, estemos hablando de prácticas antisindicales, de matonaje”, sentenció, realizando con ello un llamado a la Dirección Regional del Trabajo a realizar las fiscalizaciones correspondientes.
Por último, y ante la falta de avances, desde la Confederación Nacional de Conductores advirtieron que los trabajadores evalúan adoptar nuevas medidas, incluida una eventual huelga. No obstante, recalcaron que se busca evitar dicho escenario.
“No queremos llegar a esa instancia, porque velamos por nuestros usuarios”, concluyó.