FACh y UdeC consolidan alianza de investigación con la llegada del A-36 Halcón al campus penquista
22 de Septiembre 2026 | Publicado por: Bruno Rozas Hinayado
La entrega de un A-36 Halcón permitirá que estudiantes de la Universidad de Concepción conozcan directamente sus sistemas y componentes. El acuerdo también proyecta nuevas iniciativas de investigación y desarrollo tecnológico.
Una aeronave que hasta 2022 fue utilizada para la formación de pilotos de combate tendrá desde ahora una nueva función en Concepción.
El avión A-36 Halcón entregado por la Fuerza Aérea de Chile a la Universidad de Concepción se convertirá en una herramienta para la preparación de los futuros ingenieros civiles aeroespaciales.
El convenio suscrito entre ambas instituciones contempla la donación del aparato que llegó al campus penquista sin su motor, pero conservando el resto de sus componentes.
Su incorporación permitirá que contenidos habitualmente revisados mediante ecuaciones, simulaciones y clases teóricas puedan ser observados directamente en una estructura aeronáutica real.
Parte de ese propósito comenzó a materializarse incluso antes de la firma. Estudiantes de distintos niveles de la carrera de Ingeniería Civil Aeroespacial UdeC participaron, junto con profesores y personal de la FACh, en el montaje del avión después de su traslado desde el norte del país.
Carolina Echagüe.
La Rectora de la Universidad de Concepción, Jacqueline Sepúlveda, explicó que la aeronave se encontraba en Iquique, fue trasladada posteriormente a Santiago y desde la capital continuó por vía terrestre hasta Concepción.
“Por primera vez nuestros estudiantes van a tener a disposición una aeronave donde aprenderán todo lo técnico y lo teórico. Van a poder experimentar, desarmar y armar, por lo que es una experiencia increíble para ellos”, afirmó Sepúlveda.
Asimismo, indicó que existe un perímetro de seguridad alrededor del avión y adelantó que podría organizarse una jornada determinada para que la comunidad conozca la aeronave con mayor detalle.
Por su parte, el Comandante en Jefe de la FACh, general del Aire Hugo Rodríguez González, planteó que el acuerdo no se limita a la entrega del avión, sino que se relaciona con la forma en que Chile sostendrá el futuro de su industria aeronáutica.
“Es un convenio que tiene sustentabilidad, futuro y proyección con los jóvenes de la Región del Biobío y con los jóvenes de la Fuerza Aérea de Chile”, expresó Rodríguez.
Un laboratorio fuera de la sala
El profesor de Ingeniería Civil Aeroespacial UdeC, Frank Tinapp, explicó que la preparación de los ingenieros suele tener una fuerte carga teórica, apoyada en matemáticas, simulaciones y trabajo en pizarra.
Carolina Echagüe.
Por ello, contar con el avión permitirá llevar a los alumnos fuera del aula para reconocer en terreno los elementos previamente estudiados.
A su juicio, observar el perfil aerodinámico, el movimiento de los flaps y alerones, además de los instrumentos de vuelo, constituye una oportunidad “impagable” para complementar la docencia.
La aeronave, precisó, fue entregada prácticamente completa, con excepción del motor, retirado por la FACh debido a su peso, tamaño y valor.
“A mí me sorprendió la inmersión que tuvieron nuestros estudiantes en el armado del avión y también lo generosa que fue la gente de la Fuerza Aérea en la entrega de sus conocimientos”, señaló el académico, quien calificó la semana de trabajo como un periodo de intensa actividad y satisfacción.
El decano de la Facultad de Ingeniería, Pablo Catalán, afirmó que la donación permitirá entregar una docencia más detallada, práctica y vinculada con las necesidades reales que presenta el diseño y la construcción de una aeronave.
El académico agregó que la carrera cuenta con estudiantes que pudieron involucrarse en el rearme del avión dentro del campus, experiencia que aumentó su motivación al enfrentarlos con desafíos concretos.
Carolina Echagüe.
Una aeronave con una nueva misión
El A-36 Halcón es un avión a reacción fabricado mediante una coproducción entre una empresa española y la Empresa Nacional de Aeronáutica de Chile.
El general de Brigada Aérea y director Espacial de la FACh, Cristián Stuardo, sostuvo que la entrega simboliza la relación construida con la UdeC y, particularmente, con Ingeniería Civil Aeroespacial.
“Tal como en su momento formó pilotos de combate, hoy va a contribuir a la formación de ingenieros aeroespaciales aquí en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción”, señaló.
Stuardo afirmó que el sector aeroespacial se encuentra en pleno crecimiento y recordó que la Fuerza Aérea impulsa un programa de desarrollo mediante la construcción de centros espaciales. En ese proceso, aseguró, la universidad puede cumplir un papel relevante.
El oficial agregó que la presencia de las máximas autoridades de ambas instituciones durante la firma refleja el compromiso de profundizar el trabajo conjunto y avanzar en proyectos de importancia para el desarrollo del país.
Colaboración científica y tecnológica
La relación entre la UdeC y la FACh ya incluía trabajo en investigación y desarrollo. Según la Rectora de la casa de estudios, existen capacidades compartidas en supercomputación y posibilidades de utilizar el denominado laboratorio de Área Limpia, donde estudiantes de ingeniería pueden efectuar pruebas con materiales.
La autoridad universitaria, además, indicó que estas capacidades abren alternativas de cooperación científica y tecnológica en el ámbito aeroespacial.
El nuevo convenio, aunque está relacionado específicamente con la entrega de la aeronave, ampliará así una colaboración desarrollada durante varios años.
Para Pablo Catalán, la interacción con la FACh adquiere una importancia fundamental no solo por el avión recibido, sino también por los vínculos que puedan generarse posteriormente en docencia, investigación y desarrollo de proyectos.
Carolina Echagüe.
La experiencia de los estudiantes
Ismael Domínguez Navarrete, alumno de cuarto año de Ingeniería Civil Aeroespacial, calificó el montaje como una experiencia gratificante, debido a que permitió observar la aplicación de conceptos revisados durante la carrera en un sistema utilizado realmente para entrenamiento aéreo.
El estudiante destacó además la posibilidad de conocer el trabajo de los técnicos y realizarles consultas.
Según explicó, el personal de la FACh fue didáctico y facilitó herramientas, pernos y otras piezas para que los alumnos participaran con autonomía en el armado.
“Siempre estaban ahí para dejar que los ayudáramos, pero intentaban dejarnos lo más libres posible para poder armar la aeronave”, relató.
Fátima Carvajal, estudiante de primer año, reconoció que no esperaba involucrarse de manera tan directa en las faenas.
La sorpresa, indicó, también alcanzó a compañeros de cursos superiores, quienes dimensionaron la oportunidad que representa el avión para la carrera.
La alumna describió el ambiente de trabajo como cercano y colaborativo. “Se hizo como una mini familia y una comunidad muy agradable para trabajar. Tú les preguntabas qué era algo o si podías ayudar y ellos aceptaban”, comentó.