Conductores cuestionan condiciones de mantenimiento de máquinas tras falla de micro en cruce férreo

05 de Septiembre 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Cedida

El desperfecto que obligó a pasajeros a empujar un taxibus para retirarlo de las vías puso nuevamente el foco en las condiciones mecánicas del transporte público. Mientras la Seremi de Transportes destaca revisiones técnicas anuales, dirigentes advierten que la mantención preventiva depende de cada operador.

Por Montserrat Serra Cárdenas

La imagen de pasajeros empujando un taxibús para retirarlo de las vías del tren en Talcahuano dejó una escena preocupante para quienes utilizan diariamente el transporte público. El hecho ocurrió en el sector de Medio Camino, justo sobre el cruce ferroviario de calle Ejército, entre las avenidas Cristóbal Colón y Alemparte.

La situación no dejó personas lesionadas ni generó una interrupción del servicio ferroviario; sin embargo, el episodio volvió a poner en discusión las condiciones en que se encuentran las máquinas que recorren diariamente el Gran Concepción.


El cuestionamiento no se limita solo a conocer por qué falló ese bus. También apunta a determinar cómo funciona el sistema de mantención de las máquinas, quién debe controlar sus condiciones mecánicas y qué herramientas tiene actualmente la autoridad para evitar que una falla termine exponiendo a terceros a una situación de riesgo.

Dos revisiones técnicas al año


El seremi de Transportes y Telecomunicaciones del Biobío, Henry Campos, explicó que los buses del transporte público del Gran Concepción deben cumplir con dos revisiones técnicas durante el año, “lo que permite verificar que los vehículos se encuentren en condiciones adecuadas para prestar el servicio”.

El sistema de revisión técnica para estos buses corresponde a la modalidad A1 y contempla, entre otros aspectos, una revisión de los sistemas y componentes del vehículo.


En el caso de los frenos, el manual de procedimientos establece que deben ser inspeccionados de manera completa debido a su relación con la eficacia y el equilibrio del frenado.

Sin embargo, el proceso no equivale a la mantención cotidiana de una máquina. Campos precisó que el programa de mantenimiento corresponde a cada empresa operadora y a sus respectivos empresarios, por lo que la autoridad no regula el detalle de las mantenciones internas que realiza cada operador sobre sus vehículos.


“En cuanto al programa de mantenimiento, este corresponde a cada empresa operadora y a sus respectivos empresarios, por lo que la autoridad no regula el detalle de las mantenciones internas que realiza cada operador”, agregó la autoridad.

De esta manera, existe una diferencia entre la revisión técnica obligatoria y el mantenimiento preventivo que debe realizar cada propietario u operador de una máquina.


Una mantención que depende del operador

Desde el gremio de conductores, el vocero regional de la Coordinadora de Conductores del Transporte Público de Chile, José Coronado, aseguró que las condiciones de mantención pueden variar considerablemente entre las distintas líneas.


Según explicó, algunas empresas cuentan con talleres propios, mientras que otros propietarios llevan sus máquinas a talleres particulares. Además, sostuvo que no todas las mantenciones se realizan necesariamente siguiendo un calendario preventivo común.

“Hay algunas líneas que tienen talleres donde le hacen la mantención. Pero no son mantenciones programadas, se hacen de acuerdo a los síntomas de la máquina”, afirmó.


De acuerdo con su experiencia, existen procedimientos que sí son programables, como el cambio de aceite y filtros después de determinados kilómetros de recorrido. También mencionó la importancia del cambio de filtros de diésel y las revisiones del sistema de frenos.

Sin embargo, existe un factor económico que influye en la decisión de detener una máquina para revisarla: “Muchas veces se postergan las mantenciones, porque el conductor, al parar el bus para ir al taller, pierde el día. Y el conductor que no ‘corta boleto’, no gana nada”, sostuvo.


Según Coronado, los dirigentes de los buses del transporte público han conversado y proponen que estas mantenciones sean realizadas en talleres autorizados por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, “porque estas máquinas transportan personas y se arriesgan sus vidas cuando fallan en lugares de riesgo”, expresó el vocero.

Por su parte, el presidente del Sindicato de Buses Ruta Las Bahías, Domingo Aravena, reafirmó lo dicho por Coronado, agregando que “hay líneas que están bien organizadas. Tienen talleres completos de mecánica, pintura y carrocería. Pero también hay líneas en las que la mantención es tarde, mal y nunca”.


Fiscalizaciones

Henry Campos explicó que cuando una falla termina provocando un incumplimiento del servicio, existe una sanción.


“Cuando un desperfecto mecánico genera un incumplimiento de las frecuencias comprometidas, sí existe un mecanismo de fiscalización y sanción. En esos casos, se fiscaliza el cumplimiento de la operación y, de verificarse el incumplimiento, se aplican las sanciones correspondientes”, sostuvo el seremi.

Desde el gremio de conductores, en cambio, cuestionan que esto no necesariamente permite conocer el estado de componentes mecánicos que no pueden ser evaluados a simple vista durante una fiscalización en terreno.


Al respecto, Domingo Aravena sostuvo que la problemática radica en que no existe una inspección exhaustiva de la máquina: “Él solo va abajo y ve si hay rodamientos, que la máquina no tenga los vidrios polarizados, que el conductor tenga cortina, entre otras cosas”, expresó.

Por otro lado, José Coronado coincidió en que durante las fiscalizaciones se pueden revisar elementos visibles del vehículo, como el estado de los neumáticos, asientos, extintores o determinadas condiciones del interior, pero no necesariamente componentes mecánicos que requieren una inspección más profunda.