Trombas marinas de 2019: el temor que renace en Talcahuano ante cada nuevo temporal
27 de Julio 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Vecinas del sector Brisas del Sol de Talcahuano relataron el temor que aún les provoca fenómeno acontecido hace 7 años, luego que la Dirección Meteorológica de Chile pronosticara la posibilidad de una nueva tromba marina para los próximos días. Expertos en meteorología y climatología explican origen de estos eventos.
Por Constanza Santander Montorfano
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) advirtió esta semana sobre la posible formación de una nueva tromba marina en el litoral de la Región del Biobío, un pronóstico que revivió el temor de quienes vivieron el enjambre de tornados de 2019. Aunque el nuevo fenómeno podría no repetir las características de aquel episodio, residentes del sector Brisas del Sol señalaron que las secuelas, tanto materiales como emocionales, siguen presentes.
Lo que quedó de ese día
Flor Burgos, residente de Brisas del Sol, se encontraba en su vivienda junto a su hija cuando ocurrió el fenómeno en 2019. “La vi venir cuando estaba en la ventana”, relató. El recuerdo de haber visto el fenómeno un día antes en la comuna de Los Ángeles la hizo reaccionar de inmediato: “Me asusté porque la había visto el día anterior en Los Ángeles. Arranqué y no alcanzamos a protegernos con mi hija y los vidrios pasaron muy cerca de nosotros. Después entró y se llevó todo, se quebró todo acá”.
La destrucción en su vivienda fue significativa. “Todo el techo, toda la ampliación, el auto fue afectado”, detalló. Sobre el impacto emocional que le dejó el episodio, manifestó que le da miedo “cuando llueve y hay viento. Ahora mismo, cuando dicen que viene otra, es terrible para mí”. Hoy, ante cualquier alerta de mal clima, busca resguardo en su habitación: “Me resguardo en mi pieza, que es donde menos se siente la lluvia”.
Asimismo, Burgos se refirió acerca del nuevo pronóstico y no ocultó su angustia: “Miedo, susto, hay que estar preparado para cualquier cosa, pero trato de hacérmela valiente por los hijos”.
En relación con la reconstrucción de su vivienda agregó que tomó bastante tiempo y aún hoy persisten huellas del episodio: “Todavía quedan secuelas en los techos, hay perforaciones que atravesaron algunos fierros y quedaron ahí, se cubrieron dentro de lo que se pudo”.
2019 – Isidoro Valenzuela
2026 – Isidoro Valenzuela
Llegar y ver todo destruido
Ruth Espinoza, otra vecina del sector, no se encontraba en su casa cuando ocurrió el fenómeno de 2019. “Andaba en el médico. Cuando llegué, mi casa ya estaba hecha un desastre. Estaba mi hijo solo aquí. A mí me pilló en el bus”, recordó. Según contó, su hogar fue uno de los más afectados del sector: “Mi casa fue la que sufrió la peor parte”.
Los daños en su vivienda fueron significativos en el segundo piso: “Perdí todo lo que tenía arriba, el techo, el cielo raso, todo. Los vidrios se quebraron y quedaron insertados en la escalera. Se perdió todo”. La reconstrucción, señaló, quedó principalmente en manos de su familia. “Mi esposo tuvo que hacerlo solo, esperamos que ayudaran y no pasó nada. Después, con el seguro, siguió terminando la casa, porque aquí hubo que hacerla de nuevo”.
El impacto emocional se mantiene hasta hoy. “Ya no duermo desde entonces. Ahora le tengo miedo al viento. Cuando siento viento me da miedo de ver cómo quedó la casa, algo que nunca había pasado”, afirmó. Espinoza, quien vive hace 18 o 19 años en el sector, aseguró que fue la primera vez que vivió un evento de esa magnitud.
El origen de las trombas en el Biobío
El capitán de corbeta Gonzalo Bertolotto Quintana, jefe del Centro Zonal de Meteorología Marina de Talcahuano, explicó que una tromba marina es un fenómeno meteorológico similar a un tornado, pero que se forma sobre el agua y “se caracteriza por una columna de aire en rotación, a veces llamada manga de agua o vórtice, que conecta la superficie del agua con la base de una nube cumulonimbus”. La diferencia con un tornado “es que los tornados se forman en tierra y las trombas se desarrollan en agua”. Estos fenómenos “se concentran principalmente entre las regiones de Maule y Los Lagos, entre mayo y julio”; en Chile hay registros desde 1633.
Lo que hizo destructivo al enjambre de 2019
Bertolotto detalló que el fenómeno comenzó el 31 de mayo de 2019, alrededor de las 14:00 horas, como una tromba marina que ingresó por Caleta El Soldado y siguió “una trayectoria discontinua o saltatoria” hasta el centro de Concepción, un día después de que un tornado impactara Los Ángeles. Entre el 30 y el 31 de mayo la región registró siete tornados. Mencionó que estudios posteriores explicaron que el brote se debió a una marcada inestabilidad atmosférica combinada con un intenso cizalle del viento -cambio repentino en la dirección- en niveles bajos, junto con elevados valores de helicidad y mayor energía convectiva disponible (CAPE).
Asimismo, Bertolotto explicó que “cuando emitimos nuestros avisos, siempre vemos la peor condición, es decir, la posibilidad de que se genere una tromba en algún punto determinado de nuestra jurisdicción, desde la región del Maule a la región de Los Ríos”. El caso de 2019 agregó, sirve de reanálisis, “pues sus parámetros son los mismos que hoy se evalúan para un nuevo evento”.
2019 – Isidoro Valenzuela
2026 – Isidoro Valenzuela
Bertolotto señaló que recién desde 2025 se emiten avisos específicos de probabilidad de nubes convectivas asociadas a trombas marinas. Antes se incluían como condición de probables tormentas eléctricas. Desde 2019, la DMC, el Servicio Meteorológico de la Armada y SENAPRED fortalecieron la vigilancia de ambientes favorables, aunque la principal limitación sigue siendo “la falta de una red nacional de radares meteorológicos”. En ese trabajo destacó a la meteoróloga Romina Bobadilla, del centro zonal de Talcahuano, “quien se ha especializado en este tema y ha sido un gran aporte a la detección de los eventos de trombas marinas”.
Otras miradas científicas
El doctor en Climatología Martín Jacques explicó que la formación de una tromba marina requiere convección, o sea el ascenso de aire cálido que al enfriarse condensa la humedad. Como segundo elemento, la vorticidad, generada por cambios bruscos en la dirección del viento: “La vorticidad puede ser especialmente relevante si no hay valores muy altos de convección”, precisó. Desde 2019 se ha avanzado en la comprensión de estos fenómenos gracias al apoyo de universidades y financiamiento público.
Por otra parte, el meteorólogo Elio Brufort, de la DMC, agregó que las nubes convectivas que forma parte del fenómeno, “tienen forma de algodón, son cúmulos” y no siempre generan precipitaciones observables. De ellas, dijo, “los granizos, los chubascos, si es que la masa de aire es muy fría, también pueden generar tormenta eléctrica y ráfagas de viento”. Estos sistemas se asocian a frentes fríos y son más frecuentes en invierno en la zona centro-sur.
Recomendaciones mientras esté vigente la alerta
Bertolotto recomendó revisar el instructivo de SENAPRED para trombas y tornados y estar alerta, no exponerse de manera innecesaria y verificar las actualizaciones de los canales oficiales, como meteoarmada.directemar.cl. Como señal previa, mencionó la presencia de granizos: “Hay una alta probabilidad de que se puedan generar”. Brufort coincidió en seguir los avisos de la DMC y las indicaciones de SENAPRED.