Vecinos permanecen vigilantes ante ingreso de dos sistemas frontales en Biobío

21 de Julio 2026 | Publicado por: Hugo Ramos Lagos
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

Con el catastro de daños aún en desarrollo, familias preparan insumos y confían en obras como el ensanchamiento de cauces para enfrentar nuevas lluvias.

Apenas unos días después del intenso sistema frontal que dejó viviendas anegadas, cortes de caminos y afectaciones en distintas comunas del Biobío, la Región vuelve a prepararse para dos nuevos sistemas frontales, que incluyen, el fenómeno de chubascos aislados de alta intensidad.

Los pronósticos anticipan que el primer frente ingresará durante este martes y dará nuevamente paso a una semana marcada por precipitaciones, fuertes vientos y nevadas en la cordillera, obligando tanto a vecinos como a organismos públicos a reforzar las medidas preventivas antes de que las lluvias regresen con fuerza.

Las proyecciones meteorológicas apuntan a que las precipitaciones se extenderán durante gran parte de la semana.


“En el Biobío se espera la llegada de dos sistemas frontales: el primero desde el martes al miércoles y el segundo el jueves. Se pronostican montos de precipitación que pueden alcanzar los 30 mm en cada caso. Asimismo, se prevé que las rachas de viento se intensifiquen el miércoles de madrugada y el jueves por la tarde, alcanzando entre 60 y 70 km/h”, explicó Martín Jacques, climatólogo y académico UdeC.

El escenario mantiene bajo vigilancia permanente tanto a los organismos de emergencia como a cientos de familias que hace solo algunos días enfrentaron anegamientos, desbordes y cortes de suministro.


La preparación ocurre mientras la emergencia anterior aún no concluye. De acuerdo con datos entregados por la Seremi de Desarrollo Social y Familia, hasta este lunes se habían aplicado 336 Fichas Básicas de Emergencia (FIBE), instrumento utilizado para levantar el catastro de daños en viviendas y enseres.

El balance preliminar considera 47 viviendas con afectación grave, 147 con afectación media, 123 con daños menores y 13 sin afectación, mientras los equipos municipales continúan desplegados para completar el proceso y avanzar en la gestión de ayudas estatales.


Prevención según las proyecciones

En paralelo, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) no da pausa a su despliegue preventivo en distintos puntos de la región. Los equipos de la Dirección de Vialidad continúan ejecutando labores de despeje, conservación y monitoreo de caminos, mientras la Dirección General de Aguas (DGA) mantiene seguimiento permanente de los principales cauces que registraron mayores variaciones durante el último evento meteorológico, especialmente el estero Pichilo y el río Curanilahue.


El trabajo se concentra en sectores que ya habían sido identificados como especialmente vulnerables antes del invierno. Según el Plan de Contingencia para Lluvias Extremas elaborado por la cartera analizó 415 afectaciones registradas principalmente entre 2023 y 2024, identificando 60 tramos con reiteración de emergencias por inundaciones, remociones en masa, socavaciones y derrumbes, además de 43 puntos críticos asociados al desborde de cauces.

Entre ellos figuran la Ruta de la Madera (156), la Ruta 150 entre Concepción, Penco y Tomé, además de corredores en Tomé, Hualqui, Santa Juana y la provincia de Biobío.


Precisamente estas rutas forman parte del monitoreo permanente que realiza el MOP. La Ruta 150 y la Ruta de la Madera permanecen operativas, aunque con llamado a conducir con precaución, mientras continúan las labores de despeje de nieve en Alto Biobío y se mantienen evaluaciones permanentes en Yumbel, Santa Juana y Los Ángeles, además de cierres preventivos en sectores de Nacimiento y Los Ángeles producto del aumento de caudales.

“Nuestros equipos se mantienen desplegados en toda la región con un monitoreo permanente tanto de la infraestructura vial como del comportamiento de los cauces. El objetivo es anticiparnos a cualquier contingencia y responder oportunamente para resguardar la conectividad y la seguridad de las personas”, sostuvo el seremi de Obras Públicas, José Piña.


Convivir con el río

Mientras las instituciones refuerzan el monitoreo de caminos y cauces, en algunos sectores la preparación comienza mucho antes de que aparezcan las primeras alertas. En Puente 1, junto al río Andalién, observar el comportamiento del agua forma parte de la rutina de cada invierno.


Carla Sepúlveda conoce bien ese escenario. Asegura que las inundaciones son habituales en el sector, aunque este año percibe una diferencia gracias a los trabajos realizados sobre el cauce.

“Casi todo el año se desborda el río, pero el año pasado sacaron harta arena y yo creo que eso ayudó para que no se saliera el río, porque se junta con el canal y hay una laguna ahí más allá. Ahí se juntan y el río se desborda”, narró.


Cuando las lluvias aparecen, las familias ya saben qué hacer. Los vehículos son trasladados hacia sectores altos, los animales también son resguardados y las linternas quedan listas ante eventuales cortes de electricidad.

“La semana pasada igual hubo corte de luz y de señal, pero tenemos linternas. Es que ya estamos acostumbrados”, comentó Carla. Pese al anuncio de un nuevo sistema frontal, asegura que no piensa abandonar su hogar. “Acá vive toda mi familia, así que nos quedamos”, sentenció.


Su vecino Sebastián Schweitzer resume la misma experiencia con una frase de tranquilidad: “El río da el tiempo”, dice, explicando que, a diferencia de una crecida repentina, el aumento del caudal les permite reaccionar antes de que el agua alcance las viviendas.

“No es como que se venga así todo de una (…) Da el tiempo para sacar los vehículos y los animales. A veces vienen los Bomberos y ayudan. Evacúan a los animales y a las personas igual”, relató.


Durante el último sistema frontal, agrega, funcionarios municipales visitaron diariamente el sector para monitorear la situación. “Han estado viniendo cada día de lluvia para ver si es necesario evacuar o no. Pero hasta el momento no”, aseveró.

Sector costero


A kilómetros de allí, en Playa Negra de Penco —como es sabido— el panorama fue distinto. En lugar de seguir el nivel de un río, los vecinos observaron cómo la marea comenzaba a ganar terreno sobre la costa.

Stephanie llegó cerca de las 11 de la mañana para revisar el carrito donde trabaja, pero el acceso ya era prácticamente imposible.


Consultada por Diario Concepción, relató que “el agua ya llegaba casi a la calle por el oleaje y la fuerza que traía el mar. Aparte ya había cosas que el mar había tirado para afuera, que eran los palos y todas esas cosas”.

Aunque algunos vehículos lograron pasar, sostuvo que el tránsito se volvió complejo por el estado de la calzada. “Había unos tremendos hoyos que estaban llenos de agua, entonces estaba complicado pasar”, contó.


Si bien indicó que no observó viviendas con daños importantes en ese sector específico, reconoce que el comportamiento del mar fue el principal factor de preocupación durante las últimas jornadas.

Afectaciones en Playa Negra de Penco / Foto: Isidoro Valenzuela M.


Pronostico

De acuerdo con lo señalado por el director regional de Senapred, Alejandro Sandoval, durante el más reciente Cogrid regional, las precipitaciones del próximo frente rondarán entre los 20 y 30 milímetros de agua caída en diversos sectores del Biobío. Además, se sumarán nevadas para la zona cordillerana. “Va a haber sectores en donde no va a llover, pero otros en donde habrá precipitaciones en un corto periodo de tiempo”, afirmó.


“En cordillera vamos a tener nevadas. Estamos con una isoterma que ronda los 1500 metros, eso quiere decir que en las comunas de Antuco y Alto Biobío va a continuar. Y también estamos con un aviso de marejadas normales en la costa, por ende, hacemos el llamado a evitar el borde costero”, añadió.

Por último, según lo que señaló el seremi de Transportes, Henry Campos, “el transporte público está funcionando con normalidad, salvo los desvíos en Lirquén por la afectación que tiene el puente El Melón. Eso ha sido coordinado con la municipalidad de Penco, junto con el MOP, para entregar una posible solución que deba entregar la Dirección de Vialidad”.