Reemplazo del Puente Juan Pablo II: MOP define plazos para su evaluación
17 de Junio 2026 | Publicado por: Equipo Digital
Actualmente el viaducto se encuentra en obras de conservación, por un monto cercano a los $9.600 millones.
El seremi de Obras Públicas de la Región del Biobío, José Piña, consultado por Diario Concepción, confirmó que la consultoría para la reposición del Puente Juan Pablo II, que conecta a Concepción y San Pedro de la Paz, iniciará en octubre de este año y que la etapa de prefactibilidad tomará un plazo aproximado de 500 días.
“El proceso para evaluar la reposición del Puente Juan Pablo II es una realidad”, enfatizó el titular de OO.PP. en Biobío.
En esa línea, Piña complementó que el objetivo es analizar las variables técnico-económicas, sociales y ambientales para la construcción de un nuevo viaducto que reemplace al actual.
“Los resultados determinarán factores críticos de rentabilidad social (exigidos por el Ministerio de Desarrollo Social), a fin de pasar a la siguiente etapa, que corresponde al diseño de ingeniería de detalle”, cerró el seremi.
Conservación
Actualmente, el puente se encuentra en proceso de conservación con una inversión de $9.600 millones, aproximadamente, lo cual busca extender en al menos 10 años la vida útil del enlace entre Concepción y San Pedro de la Paz.
Cabe recordar que el Juan Pablo II es el puente operativo más antiguo que une a las citadas comunas, pues tiene más de 50 años de antigüedad. Por lo mismo, actualmente está prohibido el paso de camiones. Ante eso, el seremi Piña declaró que este seguirá estando inhabilitado para vehículos de carga.
Como informó Diario Concepción, entre las principales intervenciones se encuentran la instalación de nuevos anclajes y fijaciones antisísmicas, el mejoramiento de los apoyos donde la superestructura descansa sobre pilares y cepas, además de la reparación de la carpeta de rodadura para evitar filtraciones que puedan afectar elementos internos de la estructura.
También se contempla la reposición integral de pasillos peatonales, barandas metálicas e iluminación, junto con la instalación de pórticos equipados con cámaras para reforzar la fiscalización del tránsito.
Según los antecedentes de la licitación, las obras consideran, además, una extensa intervención sobre apoyos estructurales y la instalación de más de 1.500 anclajes antisísmicos, componentes considerados clave para prolongar la operación del viaducto durante la próxima década.
Piña explicó que estas obras buscan asegurar que los distintos componentes estructurales trabajen de manera integrada y reducir los efectos del desgaste acumulado tras más de cinco décadas de servicio.
Sin embargo, enfatizó que la conservación no modificará las actuales restricciones de carga. “Estos trabajos solamente alargan la vida útil del puente. En ningún caso mejoran su capacidad soportante”, afirmó, reiterando que la prohibición para el tránsito de camiones continuará vigente una vez finalizadas las obras.
Recientemente, en conversación con TVU, el doctor en Ingeniería Civil y académico de la Universidad de Concepción (UdeC), Víctor Aguilar, recordó que el Juan Pablo II no solo enfrentó las consecuencias del terremoto, sino también fenómenos de licuefacción del suelo, uno de los procesos más complejos que puede afectar a infraestructuras emplazadas sobre terrenos aluviales.
“50 años es lo que uno espera de vida útil de un puente”, señaló al analizar el estado del viaducto, que —según explicó— ha logrado mantenerse operativo pese a enfrentar terremotos, crecidas y procesos de licuefacción desde su inauguración.
Uno de los aspectos que más preocupa a especialistas y autoridades es el tránsito de vehículos de alto tonelaje sobre una estructura que mantiene restricciones desde hace 15 años.
La prohibición de circulación para camiones fue establecida tras el terremoto de 2010 debido a las condiciones estructurales del viaducto. Pese a ello, las fiscalizaciones continúan detectando incumplimientos.
El mismo Aguilar señaló que investigaciones desarrolladas en la UdeC detectaron, mediante sistemas de pesaje dinámico utilizados con fines de estudio, miles de vehículos mensuales que superan el límite permitido de 10 toneladas, pese a que la restricción se mantiene vigente desde 2010.
A juicio del académico, el cumplimiento de estas restricciones resulta fundamental para evitar un deterioro acelerado de la infraestructura y preservar su vida útil remanente.
Precisamente, uno de los componentes del proyecto será la instalación de sistemas de televigilancia destinados a reforzar el control sobre el puente. “Vamos a mejorar la iluminación y también se van a instalar pórticos con cámaras que permitirán identificar a quienes no cumplan con esta normativa”, señaló Piña.
Respecto del impacto para los usuarios, el MOP aseguró que el puente permanecerá operativo durante toda la ejecución de las obras. Sin embargo, habrá ciertas intervenciones que requerirán una mayor coordinación vial, principalmente aquellas asociadas a la renovación de la carpeta de rodadura y otros trabajos sobre la superestructura.