2024: Golpe al corazón industrial: luego de siete décadas se terminó la producción del acero
30 de Mayo 2026 | Publicado por: Diario Concepción
En 2024 cerró la Compañía Siderúrgica Huachipato. Fueron meses de movilizaciones, gestiones sindicales y políticas para evitar el cese de la planta. Sin embargo, en septiembre de ese año, el apagado del Alto Horno fue prueba total de que no había vuelta atrás.
El fin de la producción de acero de Huachipato es uno de los grandes pasajes de la historia regional.
Una empresa clave, durante siete décadas, en el carácter y desarrollo industrial de la zona, bajó cortinas al no poder competir con el acero chino con subsidio estatal.
Luego de meses de incertidumbre donde ya se anunciaba el cese de la usina, en marzo de 2024 la empresa emitió un comunicado dando a conocer un plan de cierre paulatino.
“Tras un exhaustivo análisis de lo resuelto por la Comisión Antidistorsiones sobre la aplicación de derechos antidumping a las importaciones de barras y bolas de acero chino, el directorio de la Compañía Siderúrgica Huachipato (CSH) se ha visto obligado a tomar la dolorosa decisión de suspender -por tiempo indefinido- las operaciones siderúrgicas de la empresa en Talcahuano”, sostenía el documento.
Esto tomó por sorpresa a una serie de autoridades políticas que, al momento de conocer la noticia, se encontraban en el Aeropuerto Carriel Sur en una actividad relacionada al regreso de los vuelos internacionales.
Dentro de las primeras impresiones, por ejemplo, estuvo la del entonces alcalde de la comuna (y actual seremi de Transportes), Henry Campos, quien desde el mismo terminal aéreo manifestó que “es un golpe de agua fría para la Región del Biobío, la economía del país, para los trabajadores de Huachipato”.
Desde ahí vinieron semanas intensas cargadas de movilizaciones, gestiones de los sindicatos en Santiago, visitas ministeriales a la Región, instancias de trabajadores y ejecutivos de la empresa con parlamentarios y Gobierno Regional.
Se optó por solicitar una nueva salvaguardia. Sin embargo, en agosto la empresa dio a conocer el cierre total: “Pese a que la Comisión Antidistorsiones reconoció la existencia de dumping y recomendó una sobretasa provisoria a la importación de acero chino, la estructura de la industria acerera y la respuesta del mercado no permitió traspasar los aranceles a precio, haciendo insostenible la continuidad financiera de la compañía”, dijo en un comunicado.
Todo se materializó en la práctica y con una fuerte carga simbólica con el apagado del Alto Horno. Una vez detenido el fuego ya no había vuelta atrás.
Huachipato cerró. Hubo planes estatales de ayuda y mitigación para trabajadores y contratistas. El fin del acero local fue el término de un pilar productivo de suma importancia para el país.