Avanza propuesta para calificar a Península de Hualpén como Área Marina Protegida

22 de Mayo 2026 | Publicado por: Cecilia Bastías
Fotografía: Felipe Jorquera

Considerando los numerosos avistamientos de cetáceos en la zona en la Región se intenta conciliar el cuidado de fauna marina con la pesquera artesanal.

Hermosos e imponentes son calificados los avistamientos de ballenas que ocurren frecuentemente en la Península de Hualpén.

Es que esta ruta la eligen los cetáceos por la disponibilidad de alimento existente en la zona. De ahí que existe conciencia en que se requiere de un orden para lograr compatibilizar las actividades pesqueras y turísticas con el cuidado de estos ejemplares y de la fauna marina en general.

En ese objetivo, Ramiro Riquelme-Bugueño, académico del Departamento de Zoología de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción e investigador principal del Núcleo Milenio DEOXS, señaló que “se están realizando, y deberían intensificarse, esfuerzos basados en la información científica, que recientemente hemos podido reunir, y en la participación de las comunidades locales, a fin de proponer un Área Marina Protegida, o de Múltiples Usos, en Hualpén y en el cañón del Biobío, como un “hotspot” (punto caliente) de biodiversidad”.


El científico explicó que en este espacio existen numerosas especies submareales, aves y mamíferos marinos, lo que demuestra el valor ecológico y económico del área. “De concretarse esta propuesta, permitiría establecer una figura de protección que integre la pesca artesanal sostenible, priorizando a las comunidades locales, y el turismo responsable”, acotó.

En este sentido, para el académico es necesario un enfoque ecosistémico que valore la productividad natural como base de las actividades económicas. “Y promueva la conservación como una inversión a largo plazo en la biodiversidad y en el sustento local”, estableció.


Carolina Echagüe

Cañón del río Biobío


El investigador Ramiro Riquelme-Bugueño, describió a la estructura submarina ubicada justo frente a Chome, denominada el Cañón Submarino del Biobío, como: “una estructura topográfica en el lecho marino que corta transversalmente la plataforma continental costera, favoreciendo los procesos de surgencia y conectando aguas profundas, frías, pobres en oxígeno y ricas en nutrientes con el océano superficial, lo que impulsa una alta productividad biológica”.

La dinámica que se produce en este espacio, de acuerdo a lo que explicó Ramiro Riquelme-Bugueño, genera abundancia de fitoplancton y zooplancton, entre los cuales se encuentran especies de krill, ampliamente reconocidas como fuente de alimentación primaria para las ballenas. “Así como huevos y larvas de peces pelágicos como anchoveta y jurel”, explicó.


Todos los organismos presentes ahí, de acuerdo al investigador, constituyen la base de la cadena alimentaria para numerosas especies, entre las que se encuentran las ballenas finas, las jorobadas y, en ocasiones, las azules. “Los estudios oceanográficos recientes confirman que el cañón sostiene esta cadena trófica, convirtiendo la zona en un área importante de tránsito para cetáceos”, acotó.

En ese sentido, para el académico de Zoología, los avistamientos recientes de grupos de ballenas finas y jorobadas respaldan la importancia de esta área vinculada a rutas migratorias históricas. “La Península de Hualpén puede calificarse como un corredor o zona de tránsito y de alimentación para las ballenas”, afirmó.


De acuerdo a lo que el científico detalló en estudios recientes en cuanto a mamíferos marinos se registra la presencia de ballenas en distintas épocas del año, junto a otras especies, como los lobos marinos. “Esto posiciona a la Península de Hualpén como un hábitat de tránsito y de alimentación, no solo reproductivo, en sus rutas migratorias”, concluyó.

Departamento Zoología UdeC


Cuidado y conservación

Implementar medidas de manejo responsable para minimizar las interacciones negativas, es fundamental para el Dr. en Oceanografía, Riquelme-Bugueño. “Por ejemplo, evitar o reducir el uso de artes de pesca (redes, mallas) en zonas de alta presencia de ballenas para prevenir enredos, que ya han ocurrido”, especificó.


“La pesca debe priorizar la primera milla con enfoques sostenibles, reconociendo que el cañón sustenta los recursos pesqueros”, apuntó y señaló que en las actividades de avistamiento de ballenas es importante mantener las distancias mínimas reglamentarias para evitar alteraciones en la alimentación, el descanso o el comportamiento.

Con respecto a estos cuidados, la directora regional de Sernapesca Biobío, Ana María Fernández, señaló que “el llamado es a respetar las distancias de observación desde una embarcación establecidas en la normativa vigente, la cual corresponde a 100 metros en el caso de cetáceos mayores. Asimismo, comentar que las especies más avistadas en la región del Biobío son la ballena fin, Jorobada y Sei”.


Además, la directora de Sernapesca estableció que cuentan con una red de “Centinelas del Mar”, distribuidos a lo largo de toda la costa de la Región, incluidas las caletas donde se registran la mayor cantidad de avistamientos. “El objetivo es crear una red de colaboradores mediante formación de personas voluntarias comprometidas con el resguardo de la sustentabilidad de los recursos marinos y su medio ambiente”, detalló.

Pesca artesanal


“La relación entre los pescadores artesanales y las ballenas ha cambiado bastante durante las últimas décadas. Hoy predomina una visión de coexistencia y protección, principalmente porque las comunidades costeras reconocen a los cetáceos como parte del ecosistema marino del que también depende la pesca artesanal y, cada vez más, el turismo de naturaleza”, afirmó Cristian Arancibia, presidente de Federación Regional de Pescadores Artesanales  del Biobío (Ferepa).

El dirigente estableció que actualmente los pescadores artesanales cumplen un rol importante como observadores del mar, es decir, reportan avistamientos, alertan sobre animales heridos o varados y colaboran informalmente con investigadores, organizaciones ambientales y autoridades marítimas.


Sobre las principales medidas que hoy se promueven en actividades pesqueras, turísticas y de navegación, indicó que se destaca el tener distancia prudente de los cetáceos, reducir velocidad y disminuir ruidos, reportar ejemplares heridos, enmallados o varados a la Autoridad Marítima y Sernapesca.

“Hoy se impulsa en distintas zonas costeras de Chile una gobernanza colaborativa o comanejo marino, donde participen los pescadores artesanales, la academia, municipios, armada, turismo responsable y organizaciones de conservación”, indicó y agregó que la idea no es detener la actividad económica, sino compatibilizar con la protección de los ecosistemas marinos.