Por alergia a picadura de abeja: hijo de apicultores recibe innovadora inmunoterapia
07 de Mayo 2026 | Publicado por: Equipo Digital
Hijo de apicultores de la provincia de Arauco es alérgico a la picadura de abeja y está siendo tratado con innovadora inmunoterapia en el Hospital Regional de Concepción
Lautaro tiene 11 años de edad. Creció con sus hermanos mayores entre bosque nativo, flora y fauna, colmenas y cajones en la comuna de Los Álamos. A inicios del año 2000, sus padres iniciaron un emprendimiento familiar asociado a la apicultura, donde incluso el pequeño Lautaro ayudaba a sus papás aplicando humo para alejar a los insectos de sus panales y cosechar la miel que producen, siempre con su traje de apicultor, hecho a medida.
Sin embargo, una tarde, sin esa protección, Lautaro sintió una picada en su cabeza y se desató una emergencia grave. Cecilia Muñoz, su madre, recordó el angustiante momento. “Mi hijo llegó corriendo a la casa diciendo que sentía que se quemaba y empezó a quitarse la ropa. Se quería incluso meter dentro de una congeladora. A los pocos minutos cayó desmayado. Le grité a mi esposo por ayuda y partimos a urgencia del hospital de Curanilahue”.
La mujer relató que en ese recinto de salud le inyectaron adrenalina -en dos oportunidades- porque no respondió a la primera dosis, lo que obligó al equipo médico a trasladarlo de urgencia al Hospital Guillermo Grant de Concepción (HGGB). El pequeño Lautaro presentaba una anafilaxia grave. Es decir, una reacción alérgica aguda a la picadura de abeja, que puso su vida en riesgo de muerte. La inflamación provocada por la toxina amenazaba con asfixiarlo. “Mi hijo ya no estaba respirando”, recordó Cecilia.
Ya en el recinto asistencial de Concepción, los pediatras iniciaron un trabajo personalizado de inmunoterapia para revertir esta condición. Mervin Piñones, inmunólogo pediatra del HGGB, explicó en qué consiste el tratamiento. En su primera fase dura ocho meses y, luego, con un antídoto que se importa desde España, Lautaro estará otros tres años y medio sometiéndose a la innovadora técnica, de forma mensual.
“Lo que estamos administrando ahora se llama ‘inmunoterapia a veneno de abeja’. Está indicado en aquellos pacientes que han hecho reacciones alérgicas graves y que ponen en peligro su vida y con alto riesgo de re exponerse. La idea es darle dosis muy seguras de veneno, de forma creciente, con un protocolo de mantención en ocho semanas. Así que estará viniendo, cada jueves, hasta alcanzar la dosis que simula la picadura de una abeja”, dijo el especialista.
Por su parte, Jaime Tapia, médico jefe del Servicio de Pediatría HGGB agregó que el caso de Lautaro es el primero que se atiende con inmunoterapia contra veneno de abeja, convirtiéndose en el paciente cero del regional penquista. “Si bien ya estábamos realizando inmunoterapias en niños asmáticos y trabajando en desensibilización de medicamentos para determinar en qué pacientes usar un tipo de fármacos, que debemos usar sí o sí; y limpiar otros que están rotulados como alérgicos y no lo son (…) El caso de Lautaro es emblemático porque ha hecho tres anafilaxias con riesgo de muerte. Las ha sorteado con rescate de adrenalina inmediata y los colegas de Arauco le aportaron con la compra de la jeringa de prellenado inyectable”
Cabe destacar que este tratamiento no tiene cobertura GES ni financiamiento de Ley Ricarte Soto por no ser considerada una enfermedad poco frecuente.