El Sendero del Queule: la historia familiar y de cuidado a la naturaleza afectada por el megaincendio

26 de Marzo 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

Los siniestros forestales que ocurrieron en enero arrasaron con gran parte de un bosque que alberga biodiversidad y un espacio para la comunidad.

Por Mariana Arroyo Concha

Hasta hace unos meses, caminar por un tramo lleno de queules era internarse en un bosque húmedo y silencioso al adentrarse en un pulmón de flora endémica chilena a unos kilómetros de Punta de Parra (Tomé). Sin embargo, ahora ese mismo recorrido en gran parte es un paisaje de cenizas y destrucción.

Es que este punto, donde se ubica el Sendero del Queule, es uno de los más dañados por el megaincendio de enero, específicamente en el límite entre la comuna tomecina con Penco.


Historia

Este terreno de 18 hectáreas pertenece a la familia Escalona-Inzunza, y la iniciativa de construir un sendero nació de Héctor Escalona, un buceador y amante de la naturaleza a quien un cáncer fulminante, en tan sólo tres meses, le arrebató su vida en 2023. Así lo relató su esposa, Victoria Inzunza, quien lo llama su compañero, pues se conocieron en el liceo a los 17 años de edad y nunca más se separaron. “Todo esto lo hizo mi esposo”, recordó.


Con el incendio forestal de inicio de año la familia, además, perdió su casa de campo que se situaba en esta zona, la cual tenía una superficie de 2 mil 500 metros cuadrados. Sumado al hogar poseían un invernadero del que ahora, dos meses después de la tragedia, empiezan nuevamente a crecer algunas flores.

Pero a un costado de la casa, su difunto compañero construyó un sendero en un entorno natural, conocido como “Sendero del Queule”, llamado así porque el lugar se rodeaba de esta especie endémica y que gran parte de él fue arrasado ferozmente por las llamas. Victoria comentó que se siente apoyada por la gente en su anhelo de reconstruir lo destruido.


La zona devastada contemplaba diversos caminos que se conectaban entre sí en un terreno empinado, donde también había un puente colgante. Sin embargo, respecto a los puntos que se salvaron no solamente hay queules sino que hay otras especies nativas, entre ellos un viejo alerce milenario, el que colinda con el río Bellavista. Además, a medida que el sendero desciende, es posible encontrarse con algunos copihues florecidos.

Además, este lugar no sólo era compartido por la familia, sino que se realizaban estudios y salidas educativas por parte de colegios y de la Universidad de Concepción (UdeC) desde hace 15 años. “Era un laboratorio natural”, señaló Victoria. La iniciativa en algún momento fue apoyada por la Seremi de Medio Ambiente y organizaciones ambientalistas.


La dueña del terreno se refirió también a la fauna presente. En cuanto a aves se pueden oír chucaos y búhos, pero también los pudúes, monitos del monte y zorros habitan el bosque.

Hay días en que Victoria con nostalgia recuerda el pasado y presente del sendero lo que despierta tristeza y el deseo de recuperarlo, honrando la memoria de su marido que, tal como expresó, “hay días en los que ando muy mal por esto, fue el tremendo sacrificio”.


Además de perder su terreno rural donde se situaba el camino, también su hogar de Lirquén fue destruido por las llamas. Sin embargo, afirmó que si bien su casa la puede construir las veces que sea necesario, lo que más le duele es la pérdida de bosque y el sendero familiar.

Importancia del queule


El queule es una especie endémica de Chile que encuentra en peligro de extinción, y que de acuerdo al Ministerio de Medioambiente (MMA) “crece de preferencia en laderas de exposición sur, sur-este o sur-oeste, cercanas a cursos de agua o en valles con influencia oceánica”.

Su distribución, según datos históricos proporcionados por la entidad estatal, se da en sectores como La Aguada, Chaimávida, Coelemu, Ramadillas, Canelillo, Pino Huacho, etc. Además, su presencia es extremadamente escasa debido a su vulnerabilidad.


Cabe recordar que en el año 2023 se aprobó El Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE) del Queule (Gomortega keule) mediante el Decreto 19 del Ministerio de Medio Ambiente (MMA), cuyo objetivo es proteger este árbol endémico clasificado en peligro de extinción.

Considerando el riesgo que tiene esta especie y la destrucción de parte de ella que hubo en esta zona, el Dr. en Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción (UdeC) y especialista en incendios de esta clasificación, Eduardo Peña, explicó las consecuencias del siniestro de enero. “El daño que ocurre es variable, dependiendo de la carga de combustible muerto de tamaño grande (trozos de madera mayor a 7,5 cm) si existe una carga importante de estos el fuego puede permanecer horas ardiendo en el mismo punto y matará todos los árboles independientes de su tamaño. Afortunadamente la mayor parte de la energía se libera hacia la atmósfera y el suelo no se calienta mucho y por eso los árboles pueden brotar desde las raíces”, explicó.


No obstante, aclaró que lo que sería más perjudicial es que este tipo de incendios ocurran nuevamente, “ya que en cada incendio va ocurriendo un deterioro”. A esto le sumó que tras el siniestro que sucedió en 2017, el fuego ya había llegado a este sector, por lo que el suelo ya está con un daño.

Lo positivo que se rescata de esta tragedia, es que desde la arista de daño al suelo y bosque son “de severidad baja a moderada porque la mayor parte de los troncos vivos y ramas gruesas no se queman porque su contenido de humedad es mayor a 100% de su peso seco”.


En cuanto a la regeneración del queule tras un incendio, el académico señaló que esta sí es posible siempre y cuando el diámetro de su tronco sea de más de 30 cm y su corteza tenga un grosor de más de un centímetro, pues solo se mueren las hojas, pero rebrotan nuevamente desde las ramas o el tronco. En el caso de que el árbol no tenga estas medidas, estará muerto.

Por otro lado, “como hay pocos queules y además sin buena regeneración por semillas, con el paso del tiempo y ante los incendios con el paso del tiempo se reducirá el número de individuos, a pesar que el queule muestre buen rebrote post incendio”, declaró.


A raíz de esta pérdida notable de queule, el especialista mencionó que esta especie “ya no tiene un rol muy destacado y clave en los ecosistemas donde está presente. Es una verdadera tragedia que se pierda una especie que pudo tal vez ser muy importante para la fauna y las comunidades humanas. Algunos autores sostienen que ya hay pocos Queules porque la megafauna desapareció y se perdió el factor que distribuía las semillas”.

Diario Concepción consultó a la Municipalidad de Tomé si existían medidas de apoyo y protección para el bosque nativo considerando que es un terreno que le pertenece a una familia local. Al cierre de esta edición no hubo respuesta por parte del municipio.