Analizan medidas de salud pública anunciadas por el gobierno: listas de espera y atenciones oncológicas

15 de Marzo 2026 | Publicado por: Cecilia Bastías
Fotografía: Carolina Echagüe

Estamentos del mundo de la Salud en la Región del Biobío reaccionaron ante los primeros anuncios del Gobierno del Presidente José Antonio Kast, en materia de Salud Pública, puntualmente al denominado Plan “Cero Espera”.

En una primera instancia apunta a reducir las listas de espera. Así como también se utilizaría el mecanismo de Alerta Sanitaria para poner urgencia a la disminución de estas listas y en las atenciones oncológicas retrasadas de las Garantías Explícitas de Salud (GES).

La presidenta de la Federación (Fenats) Octava Región, Evelyn Betancourt Calvez, mencionó que de lo primero que se ha podido enterar a través de la prensa, sobre la posibilidad de utilizar decretos en estas situaciones, lo considera propicio. “Forma parte de una estrategia del Gobierno para disminuir la lista de espera, porque un decreto autoriza a tomar medidas excepcionales para sacar algunas cosas adelante”, comentó.


Los decretos permiten tener presupuestos anexos a los que se aprueban anualmente, determinó y manifestó que “por tanto, si la medida pretende eso, claramente que es una medida que pudiera estar acertada”.

Sin embargo, Evelyn Bentancourt, señaló que hay una preocupación y es la atención en lo que denomina extrasistema, ya que conocen que los valores se elevan mucho por prestación en comparación a lo que ocurre en el propio sistema público. “Es lo que nos pasa con exámenes especializados, y en la compra de días-cama en las clínicas privadas (…) pero si va a haber una negociación con la empresa privada que es como ocurrió en algún momento en la pandemia, pueden lograr precios que sean más accesibles”, comentó.


“A nosotros también nos preocupa que la población reciba la atención que merece, y es lo que yo creo que todos esperamos en este país”, aseguró la presidenta Regional de la Fenats.

Respecto a la prioridad que se pretende dar al cáncer en las atenciones, Betancourt indicó que “es algo asertivo, porque el cáncer es la segunda causa de muerte en nuestro país. Entonces, claramente sí tiene que haber una priorización, debiera de ser esa”.


Betancourt agregó la necesidad de hacer un llamado al Compin (Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez), en el sentido que se rechazan licencias médicas por el cáncer que es una enfermedad catastrófica.

“Creo que a eso hay que hacerle una revisión, no estoy hablando solo del sector nuestro, es algo que le ocurre a muchos chilenos. Porque claramente hay una enfermedad, no puede ser que haya rechazo o que la persona tenga que estar constantemente recurriendo a la Suseso (Superintendencia de Seguridad Social) para que con una enfermedad ya diagnosticada, puedan validársela”, estableció.


Con el objetivo de analizar las distintas medidas y anuncios realizados por el Gobierno del Presidente, José Antonio Kast, durante marzo la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud de la Región del Biobío realizará una reunión con sus bases a las que se incluyen también grupos de Ñuble.

La academia


La directora interina del Departamento de Obstetricia y Puericultura de la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción, Paula De Orúe, que además es magister en Salud Pública, comentó que no es primera vez que se realiza una inyección de recursos para disminuir las listas de espera. “Se logran disminuir, pero el tema del seguimiento, los tratamientos posteriores a esta cirugía pueden generar listas de espera en otras actividades”, expuso.

Medidas de choque pueden ayudar a aliviar la situación de muchos pacientes que están esperando estas consultas o cirugías, estableció De Orúe. “A lo mejor lo que hay que cambiar es el arsenal farmacológico de atención primaria o que capacitar mejor a los médicos generales que están en la atención primaria para que sean capaces de resolver con los recursos que cuenta el centro de salud familiar”, comentó.


“Hay que trabajar mucho también el tema de promoción de los estilos de vida de las personas para que tengamos más estilos de vida saludable”, comentó.

De acuerdo a la forma de análisis que realizó la directora (i) del Departamento de Obstetricia y Puericultura UdeC, lo ideal sería realizar una reforma en Salud que permitiera una mejor gestión y detección temprana de las enfermedades para lograr estabilizarlos rápidamente y así disminuir la largo plazo la necesidad de cirugías.


Sobre la priorización del cáncer, estableció que existe un programa específico de cáncer que por ley tiene recursos propios, por lo tanto, a través de éste debería lograrse la disminución.

“También hay que mirar cuáles otros elementos, patologías o enfermedades o problemas de salud que a las personas (…) que les limitan la vida, y si a esas personas les mejoramos la calidad de vida muchas pueden retornar a sus actividades, incluso laborales”, expuso.


En cuanto a lo que se ha planteado sobre la derivación al sistema privado para aumentar la capacidad de atención, la académica señaló que “el sector privado realiza en lo que tenga que ver con cirugía y consulta, no más del 20% de toda la producción que hace el país en el tema de salud. El sector privado donde es fuerte es en los exámenes, tiene mucha más capacidad para hacer escáner y exámenes de laboratorio y demás imagenología”.

La atención en la salud privada, para De Orúe puede ser una solución de urgencia, pero argumentó que el valor que cobran puede superar ampliamente al del sistema público. “El problema es que los dineros que estaban destinados al sector público van a pasar al sistema privado, deteniendo más el sistema público. Hay que preocuparse de si los escáneres en el hospital están funcionando, si se les ha hecho mantención, a las ambulancias, a los pabellones quirúrgicos”, afirmó.


Para la académica la línea de abordar la mejora en la implementación de los hospitales, es una inversión más sostenible que la de acudir al sistema privado. “Y ver cómo convencemos a los equipos para hacer mejor gestión de éstos”, indicó.