Biobío es la tercera región con el internet más rápido, pero persisten desafíos en conectividad rural
15 de Febrero 2026 | Publicado por: Hugo Ramos Lagos
La Región figura entre las que tienen mayor tasa de transferencia y ancho de banda en descargas de red fija, aunque aún existen nudos de definición en iniciativas como Última Milla.
Recientemente la Región del Biobío se ubicó entre las tres con mayor velocidad promedio de internet fijo del país, de acuerdo con el ranking elaborado por el Organismo Técnico Independiente (OTI), construido a partir de más de 750 mil mediciones realizadas por usuarios durante enero en todo Chile. El informe posicionó a la región en el tercer lugar nacional en velocidad de descarga, solo por detrás de Ñuble y Los Lagos, en un escenario donde varias regiones del centro-sur superaron incluso a la Metropolitana.
A diferencia de listados basados en capacidades teóricas o en información reportada por las propias empresas, el ranking del OTI se sustenta en pruebas efectuadas directamente por los usuarios en sus hogares. Este enfoque permite observar la experiencia real de conexión, tanto en velocidad de bajada como de subida, incorporando variaciones territoriales que reflejan con mayor precisión el estado efectivo de las redes.
En ese marco, el Biobío registró una velocidad promedio de descarga de 765,2 Mbps, superando a regiones como la Metropolitana (749,1 Mbps), Valparaíso (710,5 Mbps) y Maule (716,1 Mbps), y situándose muy cerca de Ñuble (770,7 Mbps) y Los Lagos (776,5 Mbps), que lideraron el ranking nacional. En velocidad de subida, en tanto, la región alcanzó 630,9 Mbps, ubicándose también en un rango alto a nivel país, aunque por debajo de otras zonas del sur como Ñuble, Los Ríos y La Araucanía, que mostraron una menor brecha entre velocidad de bajada y subida.
El cruce entre ambos indicadores permite, además, observar diferencias en el nivel de madurez del despliegue de las redes. Mientras que, en regiones con mayor penetración de fibra simétrica en domicilios particulares ambos parámetros tienden a equilibrarse, en otras persisten disparidades que reflejan la coexistencia de distintas tecnologías de acceso.
Detrás del ranking
A pesar de lo anterior, para explicar los factores que permiten al Biobío destacar a nivel nacional, el seremi (s) de Transportes y Telecomunicaciones del Biobío, Hugo Cautivo, apuntó a una política pública sostenida en el tiempo, enfocada en el despliegue de infraestructura digital de alta capacidad.
Según explicó, desde la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) se ha impulsado un trabajo sistemático para extender las redes hacia cabeceras provinciales y comunales, combinando inversión privada con subsidios estatales en aquellos territorios donde el mercado no logra cubrir por sí solo las necesidades de conectividad.
En ese marco, la autoridad destacó el rol del Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones (FDT) como una de las principales herramientas para reducir brechas estructurales en la región. A través de este instrumento se han financiado proyectos orientados a sectores rurales y de menor densidad poblacional, permitiendo avanzar en infraestructura donde históricamente el acceso a servicios de telecomunicaciones ha sido limitado.
Uno de los pilares de este despliegue ha sido la Fibra Óptica Nacional, red que ya se encuentra operativa en la región y que permite conectar comunas y capitales provinciales. Según explicó Cautivo, esta infraestructura habilita un acceso abierto que facilita que distintos operadores mejoren la calidad y velocidad de los servicios que llegan finalmente a los hogares, contribuyendo a los niveles de velocidad que hoy exhibe el Biobío.
A ello se suma el programa Conectividad para la Educación, que ha permitido dotar de internet de alta capacidad a establecimientos educacionales municipales y particulares subvencionados, incluyendo zonas de alta ruralidad. En comunas como Cañete, Contulmo y Tirúa, este despliegue ha beneficiado directamente a comunidades escolares completas, incorporando enlaces de alta velocidad, redes internas, soporte técnico y sistemas de control parental.
El proyecto, actualmente en su cuarta licitación, contempla la conexión de 68 liceos, colegios y escuelas en la región, beneficiando a cerca de 12 mil estudiantes. De acuerdo con la autoridad, el impacto de esta iniciativa va más allá del ámbito pedagógico, al mejorar la gestión administrativa, fortalecer el trabajo docente y ampliar el acceso a herramientas digitales en territorios con mayores niveles de aislamiento.
El fortalecimiento de la conectividad fija ha sido complementado, además, por los concursos de espectro radioeléctrico impulsados por Subtel, que han permitido el despliegue de tecnologías móviles de última generación, incluidas redes 5G. Estas iniciativas han ampliado la cobertura y la capacidad de las redes móviles, aportando tanto al desempeño regional como a la robustez y resiliencia del sistema de telecomunicaciones.
Desafíos persistentes en la región
Sin embargo, el buen desempeño promedio que muestra el ranking no se traduce de manera automática en una cobertura homogénea en todo el territorio regional. Desde el propio sector reconocen que existen brechas estructurales que el dato agregado no alcanza a reflejar y que siguen condicionando el acceso efectivo a la conectividad digital en determinadas comunas y segmentos de la población.
Pese a los altos promedios regionales, desde el MTT advierten que persisten brechas internas relevantes en el Biobío. “Existe una brecha muy latente entre zonas urbanas y rurales”, señaló Cautivo, subrayando que se trata de una situación compleja, considerando que son precisamente estos territorios los que podrían obtener mayores beneficios de la conectividad digital.
A esta brecha territorial se suma una brecha de uso y de habilidades digitales. De acuerdo con la Encuesta de Acceso y Usos de Internet, aun cuando existe cobertura, una parte de la población opta por no conectarse o no aprovechar plenamente el servicio, principalmente por falta de competencias digitales. Este fenómeno afecta con mayor fuerza a personas mayores y habitantes de sectores aislados.
En ese contexto, uno de los principales nudos pendientes en la región es la conectividad de Última Milla, orientada a llevar servicios digitales a localidades altamente aisladas. Cautivo explicó que, si bien estos proyectos son diseñados por la Subtel, su financiamiento e implementación se trabajan junto al Gobierno Regional.
“Estamos a la espera de la definición que adopte el Gobierno Regional respecto de este proyecto”, afirmó, reconociendo que su avance sigue siendo un desafío clave.
Otro rol de las telecomunicaciones
Como punto aparte, las recientes emergencias, particularmente los incendios forestales, también han puesto en evidencia el carácter estratégico de las telecomunicaciones. Durante las últimas contingencias se desplegaron carros móviles en puntos críticos donde la infraestructura había sido afectada, permitiendo apoyar la labor de brigadistas, bomberos, Carabineros y autoridades, junto con reforzar la coordinación en terreno.
Mirando hacia adelante, el seremi (s) planteó que el desafío no es solo extender la cobertura, sino profundizar el uso productivo de la conectividad. Fortalecer la telemedicina, consolidar la educación en línea, incorporar herramientas digitales en los procesos productivos y desarrollar habilidades digitales aparecen como claves para que los buenos indicadores de velocidad no se queden solo en el ranking y se traduzcan efectivamente en desarrollo territorial y en oportunidades concretas para la población del Biobío.